Retrato Nº94: "Locomotora Llorente"

Retrato Nº94: "Locomotora Llorente"

Antonio Rodríguez

Desde Endesa Basket Lover queremos vuestros recuerdos. Que forméis parte de la historia también. Momentos que marcaron vuestras y nuestras vidas, imágenes que sirvieron para inmortalizarlas. Y eso es lo que queremos, enmarcar todos esos retratos, que forman parte un poquito de nuestras vidas. Cada semana os mostraremos una instantánea para que nos cuentes dónde y cómo lo viviste. Seguro que sirvieron para enamorarte aún más de este deporte. Cuáles eran tus expectativas a partir de ese momento, qué supuso para ti aquel día, cómo lo recuerdas. Siempre hay historias alrededor de estos retratos, algunas incluso que ayudan a acrecentar su épica. Siéntete partícipe y háblanos de tu experiencia. Endesa Basket Lover servirá como tablón y escaparate. Estamos deseando escucharte. 

 

RETRATO Nº 94: “LOCOMOTORA LLORENTE”

 

por Antonio Rodríguez (jueves, 16 de julio de 2020)

 

Copa Korac 87/88. Semifinales 1º Estrella Roja Belgrado 82-89 Real Madrid (10.02.88)

 

Y así era, como la fotografía ensalza. Cuando José Luis Llorente (o “Joe” o “Jou” Llorente, que se ha escrito de mil formas), cogía el balón y corría la pista como un condenado en busca de la ventaja del contragolpe, en ese terreno en el que el baloncestista español siempre se ha encontrado tan cómodo, el éxito estaba asegurado.

“Jou” Llorente era un privilegiado físico, porque de casta le viene al galgo. Sobrino de Paco Gento, lo que su tío era correr la banda izquierda a velocidad de vértigo, como si le fuese la vida en ello, en nuestro protagonista se acotaba la distancia en los 28 metros de la pista de baloncesto. Pero era el más rápido. Como decían los viejos del lugar, era “todo piernas” y en dos zancadas menos que el resto, se plantaba al otro lado. Y tocaba hacer una de sus entradas habituales (porque su potencia cuando encaraba la canasta era sinónimo de éxito) o asistía al compañero de turno.

Llorente se asomó a la élite a finales de los 70, cuando el baloncesto era otro. Menos fuerza, más técnica y en lo que respecta a preparación física, mucho fondo y largas distancias. Como diría un preparador físico de hoy día “piensa que la especialización del preparador actual, casi ha llegado con el siglo XXI. Antes, todos venían del atletismo y su metodología procedía de ese deporte”. Fuerza y masa muscular en el tren inferior y a ejercitar las piernas corriendo largos tramos. Un especial recuerdo en Endesa Basket Lover para el pecular trainer Bernardino Lombao, desaparecido recientemente, que tan vinculado a estado en el mundo del baloncesto tantos años, sobre todo en las categorías inferiores del Real Madrid y Selección Española. Él trabajó con José Luis y vio un ejemplo privilegiado del método que utilizaba.

Real Madrid, Cajamadrid … y una semifinal en el los Juegos Olímpicos de Los Angeles’84, donde Llorente mostró al mundo lo que suponía poner su físico al servicio del baloncesto: los yugoslavos acabaron hartos intentando defender sus contragolpes y se dieron por derrotados. Con esta “locomotora”, no podían. Tras dos años en el CAI Zaragoza, donde los maños también volaron, vuelta a sus orígenes, al Real Madrid, hasta que en Andorra y Fuenlabrada vivió sus últimos años de carrera (en 1997 se despidió).

El resto de países en Europa históricamente han acabado desquiciados ante los contragolpes de los jugadores españoles. Y “Jou” Llorente siempre fue uno de los máximos exponentes de toda nuestra historia. Un ejemplo de, cuando hay aptitudes, se puede volar y soñar.

Por la espectacularidad que ofrecía, siempre se le asocia a buenos recuerdos. Así que, como siempre os demandamos, ¡AHORA TE TOCA A TI!

RETRATO 93: LA MORCILLA DE FERNANDO MARTÍN