RETRATO Nº 87: “El Yeti", Francotirador de sangre fría

RETRATO Nº 87: “El Yeti", Francotirador de sangre fría
Concurso de triples All Star ACB-Lega (13.11.92)

Antonio Rodríguez

Desde Endesa Basket Lover queremos vuestros recuerdos. Que forméis parte de la historia también. Momentos que marcaron vuestras y nuestras vidas, imágenes que sirvieron para inmortalizarlas. Y eso es lo que queremos, enmarcar todos esos retratos, que forman parte un poquito de nuestras vidas. Cada semana os mostraremos una instantánea para que nos cuentes dónde y cómo lo viviste. Seguro que sirvieron para enamorarte aún más de este deporte. Cuáles eran tus expectativas a partir de ese momento, qué supuso para ti aquel día, cómo lo recuerdas. Siempre hay historias alrededor de estos retratos, algunas incluso que ayudan a acrecentar su épica. Siéntete partícipe y háblanos de tu experiencia. Endesa Basket Lover servirá como tablón y escaparate. Estamos deseando escucharte. 

 

RETRATO Nº 87: “EL YETI”, FRANCOTIRADOR DE SANGRE FRÍA

por Antonio Rodríguez (14 de octubre de 2019)

 

Carisma, entrega por un equipo, profesionalidad. Cuando un foráneo permanece años de estancia en un club, en varios clubes, el cariño que los aficionados desprenden por él, es enorme. La asociación de sus logros como parte de nuestra Liga Endesa, proezas que permanecen con los años a la que nos remitimos, es algo palpable. Pero ¿y cuando esto se consigue con solo dos años de estancia en nuestro país? ¿Cómo definir eso?

Hay jugadores que poseen un carisma tan especial que, sus éxitos en tan solo dos campañas, son más que suficientes como para en una simple mención a su apodo, logren hacernos viajar a otro tiempo. Nombrar la expresión “El Yeti” es retrotraernos al asombro, más de 25 años después, de aquella infalibilidad en su tiro de 3 y de cómo los vivíamos. Un 46% en su estancia en Estudiantes, donde los colegiales suspiraban por llegar a lo más alto.

Fueron las temporadas 92/93 y 93/94, cuando en el Ramiro de Maeztu, tras la confección de la plantilla con dos extranjeros (y la reciente normativa por la inclusión de un tercero), echaron números. “Y solo teníamos setenta mil dólares para fichar un extranjero” recuerda el entrenador de Estudiantes esos años, Miguel Ángel Martín. “Y por aquel entonces, en Estudiantes, setenta mil eran setenta mil. No setenta mil un dólares”. El mercado estaba casi cerrado y les ofrecen la posibilidad de contratar por ese dinero a Danko Cvjeticanin, con un lío pronunciatorio importante. Él repitió hasta la saciedad que se llamaba Danko “Sietíchanin”. Pero daba igual, seguía siendo ininteligible e impronunciable. Así que, con “la Demencia” a la cabeza, quedó recudido a “El Yeti” que, aun siendo conocido por los aficionados, entró de puntillas y con toda la humildad.

Concurso de triples All Star ACB-Lega (13.11.92)

La directiva, tras no salir de su asombro por ver al jugador internacional (por Yugoslavia y Croacia) libre y con posibilidades de adquirirlo, no dudó. Fueron dos magníficas campañas en el club afincado en la calle Serrano en las que, ya no era cuestión de llegar a las semifinales de liga como lo hicieron en las tres temporadas precedentes, sino que forzaron hasta el límite al Real Madrid de Arvydas Sabonis. El Palacio de los Deportes vibraba con aquel equipo, que era cantera, sabiduría, desparpajo y victorias. Y con él, junto a Alberto Herreros, un tiro exterior demoledor. Tanto, que Cvjeticanin fue desplazando poco a poco la luz que irradiaba el preferido de los aficionados, el alero Rickie Winslow, hasta hacerse tan importante como él.

Sobrio, base-escolta-alero de dos metros inteligente, con un dominio de la línea de fondo impresionante. Su salida de bloqueo, como pasaba hombro con hombro con su compañero para no dejar ningún resquicio, cómo colocaba los pies para pararse, pivotar y lanzar, eran un paso más en los manuales de técnica individual. Y si el defensor conseguía seguirle tras aquello, siempre caía en la finta de tiro. Y sin cambiar el rito de su rostro, mientras las gradas enloquecían.

Ganó el concurso de triples en aquel invento del primer All Star Weekend conjunto entre la ACB y la Lega italiana disputado en Madrid (del que pertenece la fotografía) debiendo verse las caras con rivales desde Italia, como Oscar Schmidt y Aleksandar Djordjevic. Claro que, cuando se es capaz de anotar 11 triples de forma consecutiva, lógico que el premio fuese para él. 12,7 puntos para 23 minutos de juego, un asombroso 59,2% en tiros de dos puntos y el mencionado 46,3% en triples, en los 66 partidos que jugó en Liga Endesa para los colegiales. Un tipo de sangre fría, rostro imperturbable y muñeca prodigiosa que ayudó a encarar una nueva etapa en nuestro baloncesto, tras los Juegos Olímpicos de Barcelona.

Buscamos tus recuerdos. ¡AHORA TE TOCA A TI!