Retrato Nº 84: Lituania, el nacimiento de una nación

Retrato Nº 84: Lituania, el nacimiento de una nación
Preolímpico Zaragoza 1992: Lituania 95-85 Israel (31.07.92)

Antonio Rodríguez

Desde Endesa Basket Lover queremos vuestros recuerdos. Que forméis parte de la historia también. Momentos que marcaron vuestras y nuestras vidas, imágenes que sirvieron para inmortalizarlas. Y eso es lo que queremos, enmarcar todos esos retratos, que forman parte un poquito de nuestras vidas. Cada semana os mostraremos una instantánea para que nos cuentes dónde y cómo lo viviste. Seguro que sirvieron para enamorarte aún más de este deporte. Cuáles eran tus expectativas a partir de ese momento, qué supuso para ti aquel día, cómo lo recuerdas. Siempre hay historias alrededor de estos retratos, algunas incluso que ayudan a acrecentar su épica. Siéntete partícipe y háblanos de tu experiencia. Endesa Basket Lover servirá como tablón y escaparate. Estamos deseando escucharte. 

 

RETRATO Nº 84: LITUANIA, EL NACIMIENTO DE UNA NACIÓN

 

por Antonio Rodríguez (11 de octubre de 2019)

 

Es una de las historias más bellas que haya podido dar el baloncesto. El resquebrajamiento de la antigua Unión Soviética, con la bajada de bandera en las navidades de 1991, da pie a la independencia de Lituania, una de las repúblicas más “rebeldes” de aquel momento, bajo su bandera particular: el baloncesto, su auténtico alma. Ya, sus representantes se negaron a jugar para la URSS en el Mundial argentino de 1990, aunque les entrenase un lituano (Vladas Garastas). Y desde que pudieron defender a su país, tenían que mostrar al planeta lo que valían por sí solos. Los abanderados del nacimiento -de nuevo- de una nación.

Se han escrito mil páginas sobre ello, se produjo un sensacional documental televisivo sobre ellos, “The other Dream Team”, porque todas las curiosidades y adversidades para presentarse en los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992 bajo su bandera, fueron para contarlas e inmortalizarlas. Aquellas camisetas por obra y gracia de Grateful Dead, su conexión con Golden State y Sarunas Marciulionis. Sabonis, Homicius, Kurtinaitis y Iovaisha. Jugar unos amistosos en Santiago de Compostela, aterrizando en la capital gallega con una avioneta sin más orden ni permiso y al aterrizar “que me dicen desde la cabina de control que, ¿qué queréis?”. Una odisea surcada a base de sudores en pistas indecentes del país, abandonado económicamente como cualquier otra república recientemente independizada. Ellos producían y exportaban al resto de la antigua Unión Soviética, su agricultura. Pero allí no había más. “Sí, quizás una fábrica de bicicletas. Esa era toda nuestra industria”. Y ellos recibían otros alimentos, ropa, metalurgia… hasta que, con la desaparición de la citada URSS, dejó de llegar. El país estaba en quiebra y para hacerse notar, nada mejor que el baloncesto, entrenando en condiciones que ni un equipo de juveniles estaría dispuesto a hacerlo.

Llegaron a Badajoz en julio de 1992 para disputar un Preolímpico que les diera el billete a los anhelados Juegos Olímpicos y llegaron a la fase final de Zaragoza. De allí, corresponde esta fotografía de Sarunas Marciulionis ante Israel. De allí, nos llegan las primeras imágenes de TVE a los aficionados al baloncesto que aquel sueño, es verdad. Las icónicas figuras ex soviéticas, defendían con tonalidades verdes y unos pantalones extravagantemente largos (era la moda que implantó Adidas aquel verano), representación ante nuestros ojos de una nueva nación. Allí, pasaron por encima de Croacia, Israel, Alemania, Eslovenia, Checoslovaquia e Italia. Todo para conseguir la medalla de bronce a la sombra del Dream Team. Sus logros y su juego, ya estaban en el mapa. ¿Quién les iba a decir que ocho años después estuvieron a un triple de Jasikevicius en ganar a Estados Unidos en las semifinales olímpicas en Sidney?

Tres bronces seguidos olímpicos, llegar a semifinales en sus cuartos y quintos Juegos, oro en el Eurobasket de 2003… su historia es referente hoy día como potencia mundial. No se concibe ningún campeonato internacional sin ellos. Y todo, por esa impaciencia de ponerles en el mapa lo antes posible con tipos reverenciados antes y por supuesto, hoy día. Aquellos locos lituanos. Aquella loca Lituania. Una maravilla. Ahora, tirad de vuestros recuerdos, los mejores sobre este país a nivel de baloncesto y contadnos. ¡AHORA TE TOCA A TI!