RETRATO Nº 1: DEBUT DE PAU GASOL EN LA SELECCIÓN ESPAÑOLA

RETRATO Nº 1: DEBUT DE PAU GASOL EN LA SELECCIÓN ESPAÑOLA

Antonio Rodríguez

España-Letonia (31.08.01)

El añorado Andrés Montes lo tenia encumbrado desde la primera vez que le vio jugar. Lo llamaba “E.T.”. En realidad, Pau Gasol era un extraterrestre sobre una pista de baloncesto. Nadie, nadie en la historia del baloncesto español, había paseado esas facultades por nuestras canchas. Sus 2.15 de estatura, sus brazos interminables y una endiablada rapidez para ser pivot, acentuada con su depurada técnica individual, nos mostraba tres pasos más allá en la evolución de jugador de baloncesto español.
Lolo Sáinz tuvo sus dudas, pero no le convocó para los Juegos Olímpicos de Sidney en el año 2000. Su bisoñez con 20 añitos, fue suplida por la veteranía y los 36 años de Johnny Rogers. Así que hubo que esperar un año, hasta el Eurobasket de Turquía del 2001. Para ese momento, no solamente estábamos ante un debutante en la Selección, sino que era la estrella, algo que nunca había sucedido antes. Entre esos 12 meses se pasó de una ilusionante promesa a un dominador de nuestra liga sin parangón. Campeón de la Copa del Rey siendo el jugador más destacado, rey absoluto de la final de Liga Endesa para alzar al F.C. Barcelona al título liguero y como guinda, elegido nº 3 en la primera ronda del draft de la NBA. Para nuestro Equipo Nacional, pudiera ser el inicio de un periplo de lo más exitoso. Ninguno suponíamos que tanto.

¿O sí?. Ahora te toca a ti.