Retrato nº 64: De Badalona al cielo

Retrato nº 64: De Badalona al cielo
RETRATO Nº 64: DE BADALONA AL CIELO

Antonio Rodríguez

Desde Endesa Basket Lover queremos vuestros recuerdos. Que forméis parte de la historia también. Momentos que marcaron vuestras y nuestras vidas, imágenes que sirvieron para inmortalizarlas. Y eso es lo que queremos, enmarcar todos esos retratos, que forman parte un poquito de nuestras vidas. Cada semana os mostraremos una instantánea para que nos cuentes dónde y cómo lo viviste. Seguro que sirvieron para enamorarte aún más de este deporte. Cuáles eran tus expectativas a partir de ese momento, qué supuso para ti aquel día, cómo lo recuerdas. Siempre hay historias alrededor de estos retratos, algunas incluso que ayudan a acrecentar su épica. Siéntete partícipe y háblanos de tu experiencia. Endesa Basket Lover servirá como tablón y escaparate. Estamos deseando escucharte. 

 

RETRATO Nº 64: DE BADALONA AL CIELO

 

por Antonio Rodríguez (12/12/2018)

 

Semifinales: 3º Estudiantes Caja Postal 68-73 Montigalá Joventut (06.05.92)

 

            Ni Real Madrid ni F.C. Barcelona. Ni equipo sorpresa o alternativa que conquistase un título de manera esporádica, salpicando el palmarés de los dos grandes. Cuando estos eran dominadores, la ciudad más relacionada con el baloncesto de nuestra geografía, Badalona, dio un paso adelante y se hizo un hueco en la historia de nuestro deporte, convirtiéndose en rey durante dos años. Ya contaba el Joventut con dos ligas a lo largo de su historia, recordadas y celebradas. Pero esta ocasión era diferente.

Lo mejor de su cantera en una época dorada, apoyada con dinero para mantenerla en la casa, más otros pocos caudales para hacerse fuertes y reforzarse, aunó la mejor etapa de su historia sin duda alguna.

            “A mí de dijeron que estos jugadores no eran ganadores. Y cuando llegué, me encontré un grupo de ganadores. Lo único que les faltaba era eso, ganar”. Un sanbenito que iba persiguiendo al Joventut desde su última liga en 1978. Durante toda la década de los ochenta amagaban, pero no daban. Llegaban a finales de liga (tres ocasiones) y Copa (cuatro), pero el último paso a ser campeón, no se daba. Por ello, el broche para paliar esta situación fue el tipo que hizo el comentario que vemos arriba, quien ayudó a dar este definitivo paso. Tras abandonar el Real Madrid como director deportivo -extraño cargo para él-, Lolo Sainz aceptó el reto de entrenar al Joventut de Badalona y hacerle aún grande. Y ganar. Sobre todo, ganar. Uno de los entrenadores con más éxitos de nuestra historia, llegó y ayudó a conseguir dos ligas y por estas cosas que tiene el destino -y Djordjevic-, se quedaron a un palmo de ser también reyes en Europa.

            Dos de forma consecutiva. La primera, bordándolo, pero con esa mentalidad del “seguid apretando, que nunca es suficiente”, porque estaban acostumbrados a quedarse a un paso de la gloria y no alcanzarla. Un récord de 30 victorias y 4 derrotas en liga regular, los primeros sin discusión, les otorgó pisotear en Playoff a Dyc Lugo (2-0), Atlético de Madrid (2-0), Taugrés (3-1) y para rematar -y al fin-, el F.C. Barcelona (3-1). Y la euforia se desató en Badalona. Los chicos criados en tal factoría, como los de toda la vida, Jordi Villacampa y los hermanos Jofresa, Jordi Pardo, Juan Antonio Morales, más el añadido de Ferrán Martínez (que llegó al tiempo en que se fue José Antonio Montero al F.C. Barcelona) y dos americanos determinantes, firmados con estilográfica de lujo, Corny Thompson y Harold Pressley, lograron de esta campaña 90/91 el hito que tendría su continuación.

 

            Siendo ya los favoritos, porque al fin habían ganado, emprendieron la aventura de volver a ganar, algo nunca visto en Badalona. En la liga 91/92, con mayor presupuesto de la historia (etiqueta que se mantuvo por muchísimos años) y la más igualada también, la Penya se reforzó con el hombre de nuestra fotografía, Mike Smith, que Unicaja de Ronda ya no podía pagar. Pero llegaron lesiones y una marchar más irregular. Esta vez, la liga regular trajo 26 victorias y 8 derrotas, aunque la tortura estaba por llegar. En las eliminatorias por el título y tras superar al Caja San Fernando (2-0) y al durísimo Fórum Valladolid de Sabonis (2-0), llegó el milagro de los tiros libres del estudiantil Pedro Rodríguez en semifinales, cuando tuvo tres oportunidades, tras ser objeto de falta en un triple en el último segundo. Estudiantes venció en Badalona el primer encuentro y si Rodríguez anotaba dos de los tres libres, sentenciaría la eliminatoria con un 0-2. Sin embargo, anotó tan sólo uno y fueron a una prórroga que fue salvadora (95-93 final), para vencer en Madrid en el tercer envite, en el que vemos a Mike Smith capturando este rebote junto a su compañero Ferrán Martínez. Tras cinco rounds llevados hasta la extenuación, consiguieron pasar a la final, donde el Real Madrid, el de las grandes ocasiones y esta vez sin desgracias, esperaba. Con la piel de los dientes, en una cruenta batalla donde hubo hasta graves lesionados (el pívot madridista Antonio Martín), haciendo contar el factor cancha, el Joventut volvió a vencer en Badalona en un quinto encuentro agónico para proclamarse campeón de nuevo.

            Miraron cara a cara a los más grandes, porque contaban con presupuestos para hacer brillar su cantera. Y así lograron ganar. Tras los Juegos de Barcelona, el suelo que pisaban empezó a crujir y los cimientos cedieron de forma abrupta. Pero en estos dos años, la Penya, fueron los mejores. Enormes tardes y grandes recuerdos que ahora toca, con este texto a modo de avanzadilla, nos comentes tú. El turno para los recuerdos, llega a vosotros. ¡AHORA TE TOCA A TI!