Retrato Nº61: Cajamadrid y Alcalá de Henares

Retrato Nº61: Cajamadrid y Alcalá de Henares

Antonio Rodríguez

Desde Endesa Basket Lover queremos vuestros recuerdos. Que forméis parte de la historia también. Momentos que marcaron vuestras y nuestras vidas, imágenes que sirvieron para inmortalizarlas. Y eso es lo que queremos, enmarcar todos esos retratos, que forman parte un poquito de nuestras vidas. Cada semana os mostraremos una instantánea para que nos cuentes dónde y cómo lo viviste. Seguro que sirvieron para enamorarte aún más de este deporte. Cuáles eran tus expectativas a partir de ese momento, qué supuso para ti aquel día, cómo lo recuerdas. Siempre hay historias alrededor de estos retratos, algunas incluso que ayudan a acrecentar su épica. Siéntete partícipe y háblanos de tu experiencia. Endesa Basket Lover servirá como tablón y escaparate. Estamos deseando escucharte. 

 

RETRATO Nº 61: CAJAMADRID Y ALCALÁ DE HENARES.

por Antonio Rodríguez (31/10/2018)

 

Liga 83/84: F.C. Barcelona 97-88 Cajamadrid (04.02.84)

¿Qué queda del baloncesto en Alcalá de Henares? Nos consta que se intenta trabajar bien con los niños en colegios, que la semilla siempre germina, que deseos por prosperar, existen. Y buscamos en las redes y aparece la web de su histórico club de siempre: el Juventud Alcalá. En ella, se identifican como los de toda la vida, aquel que se fundó en los setenta aún en Madrid bajo el nombre de Club Complutense, hasta los ochenta les hizo emigrar a Alcalá de Henares. La caja de ahorros Cajamadrid les sirvió como sponsor durante años y desde donde entonces, han vivido muy diversas etapas.

Y aquí está esta fotografía, del momento de mayor esplendor de Cajamadrid. Como pueden apreciar, se trata del internacional Alfonso Del Corral, en una de sus potentes entradas a canasta, en un encuentro en el Palau Blaugrana. Arriba, arriba, donde estuvieron en aquella temporada 83/84, quedando en tercera posición tras la finalización de la liga regular, cayendo finalmente ante CAI Zaragoza en cuartos de final, en un año de parabienes para los alcalaínos.

Cajamadrid fue una muy fuerte apuesta en el baloncesto nacional, de la mano de la entidad bancaria cuando ascendieron de categoría (1ª B) en la 82/83. A la par que Inmobanco, el equipo inicialmente vinculado del Real Madrid y en ese momento, desvinculado de la entidad blanca a nivel administrativo al menos (sí seguía manejando su cantera), ya no pudo soportar más gastos y gran parte de su plantel, madrileños de la cantera blanca más que conocidos, dieron un par de pasos hasta llegar a Alcalá de Henares, a impulsar un ambicioso proyecto. Del Inmobanco, llegaron los sobradamente conocidos Toñín Llorente, José Manuel Beirán, Juan Fermosel, Joseba Gaztañaga, que unidos a dos fichajes del mismísimo Real Madrid, José Luis Llorente y el mítico Wayne Brabender, formaron un bloque nacional de los más potentes. Daba igual que su pareja de americanos, Rick Hunger y Wayne McKoy, tuviesen una actuación más que discreta. Porque para añadir al cocktail, un par de meses después, apareció Alfonso Del Corral y así, tutearse con la élite cestista de la recién creada ACB.

El pabellón Virgen de Val, aunque pequeño, se llenaba para ver desde ese rincón madrileño, baloncesto con tantos kilates como cultura destilaba. Y se ilusionó mucho. Y se puso más dinero aún. Pero esto es deporte y el dinero no lo es todo. Y a un siguiente año con muchos problemas, disputaron incluso el Playoff por la permanencia, salvándose in extremis ante el Caja de Ronda, aprovechando Wayne Brabender para retirarse de la práctica activa del baloncesto. Y visto así, se añadió otro fajo de billetes y se reforzaron más aún, con el internacional yugoslavo Andro Knego, con Juan Antonio Orenga, el cotizado alero Craig Dykema, el internacional ex azulgrana Perico Ansa y Fede Ramiro, bajo las órdenes de Tomás González un año más. Pues tampoco sirvió y esta vez sí, descendieron de categoría por tener una plantilla repleta de nombres ilustres, pero muy descompensada.

Su travesía por 1ª B fue caótica, disponiendo con mucho, del mayor presupuesto de la categoría y un flamante pabellón, el Ruiz de Velasco, con el único fin de ascender. Y no lo consiguieron, a veces de la forma más trágica posible (un quinto partido de playoff, en casa, con prórroga, que acabaron perdiendo). Cuando la entidad Cajamadrid perdió la fe y dejó de apostar, se retomó el nombre originario del club, Juventud Alcalá, de donde salieron productos tan interesantes como José Antonio Paraíso.

En la ciudad sigue vigente el club, pero lo que sí es claro, que permanecen muchos recuerdos de aquellos tres años en la máxima categoría de nuestro baloncesto. El Cajamadrid fue santo y seña con su curiosa indumentaria verdiblanca. Ver la entrada de Alfonso Del Corral da un pellizco a nuestro corazón e inspira otro tiempo de gloria alcalaína, plaza para que el baloncesto madrileño viviese con toda la gloria, junto a Real Madrid y Estudiantes.

Como esperamos que quedan aquellos fans que siempre llenaban el recinto, que levanten ahora la mano y que se pronuncien, que nos cuenten. ¡AHORA TE TOCA A TI!