Retrato Nº60: Kevin Magee, el jugador que marcó un nuevo rumbo

Retrato Nº60: Kevin Magee, el jugador que marcó un nuevo rumbo

Antonio Rodríguez

Desde Endesa Basket Lover queremos vuestros recuerdos. Que forméis parte de la historia también. Momentos que marcaron vuestras y nuestras vidas, imágenes que sirvieron para inmortalizarlas. Y eso es lo que queremos, enmarcar todos esos retratos, que forman parte un poquito de nuestras vidas. Cada semana os mostraremos una instantánea para que nos cuentes dónde y cómo lo viviste. Seguro que sirvieron para enamorarte aún más de este deporte. Cuáles eran tus expectativas a partir de ese momento, qué supuso para ti aquel día, cómo lo recuerdas. Siempre hay historias alrededor de estos retratos, algunas incluso que ayudan a acrecentar su épica. Siéntete partícipe y háblanos de tu experiencia. Endesa Basket Lover servirá como tablón y escaparate. Estamos deseando escucharte. 

RETRATO Nº 60: KEVIN MAGEE, EL JUGADOR QUE MARCÓ UN NUEVO RUMBO.

por Antonio Rodríguez (24/10/2018)

Liga 83/84. J.14: Hospitalet ATO 74-80 CAI Zaragoza (27/11/1983)

Reconocemos que esta estampa nos encanta. No es sobre una acción espectacular, ni muestra intensidad alguna. El escenario es pequeño, la antigua cancha del Hospi, quizás con el techo -de uralita- más bajo que haya conocido el baloncesto en su historia ACB. Con escasa luminosidad, forzando objetivo como para que no salga enfocada en su plenitud y ni tan siquiera fue publicada por una revista de baloncesto, sino por una de fútbol (por lo que, por desgracia, desconocemos el autor de la misma). Con todo ello, nos encanta y queríamos rescatarla.

Hablamos de mitos convertidos a iconos. O iconos que se mitificaron, que han logrado ser eternos y que bien pudieran inmortalizarse en estatuas. Y este el gesto bien sería el perfecto para una más que merecida réplica de Kevin Magee, el hombre que marcó un nuevo rumbo en nuestro baloncesto.  Ayer, 23 de octubre, muchos de vosotros recordabais el 15º aniversario de su prematuro fallecimiento. Y todos vuestros comentarios, con la más marcada admiración sobre el ídolo. Aquel que a su llegada hace 35 años ya, ni sabía del Real Madrid, ni del F.C. Barcelona, ni menos aún de su inaccesibilidad. Él vino a ganar con su club y al poco más de un mes de estancia en España, rompió todos aquellos moldes establecidos, haciendo campeón al CAI Zaragoza de la Copa del Rey. Y lo seguimos recordando como el hito que fue.

Kevin Magee fue el aval por la apuesta hacia un nuevo baloncesto, hacia algo más. Poner al CAI Zaragoza en el mapa, para que posteriormente llegasen Unicaja, Baskonia, Basquet Manresa… con el convencimiento que podían ganar, fue su legado plasmado en los libros. Para nosotros, el recuerdo de ver a este señor como algo grande, inusual, estelar. Hagamos el ejercicio de volver a ver la foto con detalle. Y describamos:

Vemos a un tipo físicamente muy potente, poco habitual en jugadores fuera de la NBA. Aunque lo poco habitual era que su enorme clase, estuviese fuera de NBA. Sus brazos, sus hombros, el volumen de sus piernas. Tal volumen que los ceñidos pantalones de la época, no le entraban. Con lo contento que estaba su presidente, José Luis Rubio, cuando logró un acuerdo con la marca Adidas para vestir a todo el equipo… y resulta que a la estrella, no le vale la equipación. Y tocó rebuscar en la del año anterior, de una marca diferente al resto. Anécdotas para rodear una leyenda.

Vemos un trote tranquilo, sosegado hacia el ataque, seguro que sus compañeros le esperarían. Porque él tenía la clave del éxito en cada posesión. 25 puntos anotó en este encuentro. ¿Y qué tenía este enfrentamiento de trascendente? Pues que era el que les daba el pase a “su Copa del Rey”, a celebrar en Zaragoza. En 1983, en un formato de 4 equipos, con semifinales y final, el anfitrión no tenía pase garantizado y debía ganárselo. Y en la última jornada del grupo par, los maños en la necesidad por ganar en cancha del Hospitalet ATO, que se jugaba la vida ese día, pues vencer suponía entrar en la A-1 (no lo consiguieron. Y la A-2 les supuso el posterior descenso de categoría. Desde entonces, jamás han podido ascender a la ACB).

Sigamos con el estudio. Montones de aficionados apretados en unas escasas gradas, que de golpe se quedaron pequeñas, porque había motivos como Kevin Magee para llenarlas. Porque el baloncesto crecía al ritmo de la Selección Española, de los internacionales que se apelotonaban entre el Barça y el Real Madrid …y a los acordes de los pasos de esta estampa. Y sobre todo, sobre todo, del ejército de aficionados asombrados con las evoluciones de este pívot de 2,02 de estatura, que hacía cosas aparentemente sencillas entre multitud de rivales, pareciendo salir despedidos.

Sus fintas, sus saltos explosivos hacia el aro para protegerse con él de posibles tapones (uno de sus múltiples trucos), su dominio de la línea de fondo y esa media vuelta en suspensión “al revés” (pivotar con el pie contrario al que corresponde), para que ningún brazo le alcanzase a taponar y cómo tenía fuerza aún para sostenerse en el aire, fueron parte de un repertorio que venerábamos.

Kevin Magee fue ver otro baloncesto. Y pasarán otros 35 años y seguiremos recordándole. Por ello tenía su lugar en RETRATOS DE UNA VIDA como una bendita imposición. Y nos haremos eco en Endesa Basket Lover en breves fechas con un especial sobre él, por tal efemérides. Pero de momento, a todos los que nos sentimos dichosos viendo sus evoluciones en el CAI, nos toca recordar. Buscamos vuestros comentarios. ¡AHORA TE TOCA A TI!