Retrato nº50: Una máquina de anotar llamada Charlie Bell

Retrato nº50: Una máquina de anotar llamada Charlie Bell

Antonio Rodríguez

Desde Endesa Basket Lover queremos vuestros recuerdos. Que forméis parte de la historia también. Momentos que marcaron vuestras y nuestras vidas, imágenes que sirvieron para inmortalizarlas. Y eso es lo que queremos, enmarcar todos esos retratos, que forman parte un poquito de nuestras vidas. Cada semana os mostraremos una instantánea para que nos cuentes dónde y cómo lo viviste. Seguro que sirvieron para enamorarte aún más de este deporte. Cuáles eran tus expectativas a partir de ese momento, qué supuso para ti aquel día, cómo lo recuerdas. Siempre hay historias alrededor de estos retratos, algunas incluso que ayudan a acrecentar su épica. Siéntete partícipe y háblanos de tu experiencia. Endesa Basket Lover servirá como tablón y escaparate. Estamos deseando escucharte. 

 

RETRATO Nº 50: UNA MÁQUINA DE ANOTAR LLAMADA CHARLIE BELL

por Antonio Rodríguez (20/7/2018)

 

Temporada 2004/05: Leche Río Breogán 96-102 Caja San Fernando (06.10.04).

Perfilando una nueva temporada, en una nueva -vieja- categoría, el Cafés Candelas Breogán va perfilando su -casi- nueva plantilla tras su exitoso ascenso a la Liga Endesa. Un nuevo rincón que reverdece en nuestra competición, una plaza de baloncesto que revive. Porque allí han visto mucho y bueno. Porque Alfredo Pérez y Bob Fullarton, Manel Sánchez y los Jimmys, Wright&Allen, Velimir Perasovic o Pete Mickeal y nuestro protagonista, Charlie Bell, pusieron a Lugo en el mapa nacional.

Y nos detenemos en el verano del 2004, donde apareció la mayor atracción anotadora que jamás hayan tenido en el cuadro breoganista. Charlie Bell, escolta de 1,91 procedente de Flint, de aquella población tristemente conocida por el documental de Michael Moore “Fahrenheit 9/11” y por suerte, en el mundo del baloncesto, por ser el vivero de los “Flintstones”, esos chavales que hicieron alcanzar la gloria a Michigan State, campeones en 2000.

Y con Bell llegó a nuestra competición una máquina de anotar como no se había visto en Galicia desde Nate Davis, como no se había visto en toda la Liga Endesa en muchos años. 27 puntos de promedio nada menos. Y como el propio Bell decía “y la pena fue, que durante mi lesión en las primeras jornadas, tuve actuaciones de 5 y 8 puntos”. Hagámosle caso y busquemos encuentros en los que estuviese sano, en los que jugase 30 minutos o más, que era lo habitual. Y nos sale que, el promedio en esos partidos, era de 30,2 puntos.

¿Tirarse hasta las zapatillas? Bueno, yo a un tío que tenía un 51% en tiros de 2 puntos y un ¡44% en triples!, le dejaría tirarse todas. Y en Lugo lo tuvieron claro. Vivieron en zona cómoda de la clasificación y a disfrutar con el jugador, batiendo marcas anotadoras. De hecho, desde la finalización de los Juegos Olímpicos de Barcelona’92 hasta la actualidad, tan sólo Oscar Schmidt en la temporada 93/94 le ha superado en promedio (33,2 del brasileño). Nadie más.

Gen competitivo, de Flint (repetimos), desde los playgrounds, pasando por Lugo y… la NBA. Antes de su paso por Europa, 7 partidos era todo su bagaje en la NBA. Tras la experiencia lucense, 369 enfrentamientos allí, con los 13,5 puntos de promedio en Milwaukee Bucks en la temporada 06/07. Estar “on fire”.

Pues ahora queremos que tú nos cuentes de sus recuerdos. Queremos, desde Endesa Basket Lover, volver a motivar a la fiel afición lucense e intentamos reconocerles sus “mejores representantes”. ¿Cómo vivísteis aquella locura anotadora? ¿qué sentíais desde el Pazo dos Deportes con sus exhibiciones? ¿Cuál es tu recuerdo imborrable de su paso por nuestra “casa”? ¡AHORA TE TOCA A TI!