Retrato nº 48: Roberto Dueñas

Retrato nº 48: Roberto Dueñas
Final Liga Endesa 96/97 (5º partido): Real Madrid 69-82 F.C. Barcelona (20.05.97)

Antonio Rodríguez

Desde Endesa Basket Lover queremos vuestros recuerdos. Que forméis parte de la historia también. Momentos que marcaron vuestras y nuestras vidas, imágenes que sirvieron para inmortalizarlas. Y eso es lo que queremos, enmarcar todos esos retratos, que forman parte un poquito de nuestras vidas. Cada semana os mostraremos una instantánea para que nos cuentes dónde y cómo lo viviste. Seguro que sirvieron para enamorarte aún más de este deporte. Cuáles eran tus expectativas a partir de ese momento, qué supuso para ti aquel día, cómo lo recuerdas. Siempre hay historias alrededor de estos retratos, algunas incluso que ayudan a acrecentar su épica. Siéntete partícipe y háblanos de tu experiencia. Endesa Basket Lover servirá como tablón y escaparate. Estamos deseando escucharte. 

 

RETRATO Nº 47: ROBERTO DUEÑAS

 

por Antonio Rodríguez (28/6/2018)

 

Final Liga Endesa 96/97 (5º partido): Real Madrid 69-82 F.C. Barcelona (20.05.97)

 

Figuras icónicas que impactan al momento. Que no generan odios ni animadversión alguna. Respetadas a modo de legado al final de sus carreras. Incluso para el rival en actuaciones como las de esta fotografía. Es Roberto Dueñas, interminable, intimidando a Dejan Bodiroga que no ve ante el gigante fuenlabreño la opción de tirar a canasta y sí la obligación de hacerse un hueco para pasar. Hasta el genio serbio tuvo que claudicar. Era el 5º partido de la final de liga. Un 5º y último, donde la actuación de Dueñas fue vital para que el F.C. Barcelona arrancase aquel título liguero desde las entrañas del Real Madrid, desde su Palacio de los Deportes.

            De Roberto Dueñas todos tuvimos dudas cuando fue fichado por el F.C. Barcelona. Alguien que cuatro años antes de esta fotografía, apenas había jugado al baloncesto y que sí, que es cierto que fue descubierto en la parada de un autobús (en una década de los 90 en la que pensábamos que las “Operaciones altura” ya no tenían el tirón setentero y ochentero, porque estaba ya todo peinado cuando alguien superaba los dos metros).

            Y trabajando como tan sólo él sabe lo que pudo trabajar para poder vivir en la élite, para ser decisivo en aquel histórico encuentro (era la primera vez que el visitante vencía en un quinto partido de una final liguera) con sus 13 puntos, 6/9 en tiros de campo, 12 rebotes, que puede que no asombren. Porque lo mejor, no lo registraron sus estadísticas personales. Su pavor sobre los rivales sirvió que se acercaran a la zona con miedo -si lo hacían-. Que en este match lanzasen los blancos ¡cinco tiros libres! ¡Cinco! Pongámoslo en perspectiva ahora: ¿saben cuántos lanzaron en el resto de la serie, en el cuatro choques previos? 118. ¿Lo entienden?

 

            Roberto fue a la Selección Española aquel verano de 1997 en su primera gran cita (el Eurobasket) y siguió en ella hasta que su espalda lo permitió, incluso haciendo el esfuerzo por estar en los Juegos Olímpicos de Atenas’04. Serio, disciplinado en pista, era capaz de sonreír a la mayor nimiedad o abroncar a Pau Gasol por no bajar a defender mientras éste se recreaba en los gestos de júbilo tras realizar un “alley-oop” de los de quitar el hipo.

 

            Sé que en muchos provocó ese cariño del ídolo que hacía su labor sin aspavientos. Sin la obligación de levantar al aficionado del asiento, pero siempre trabajando. Los azulgranas apostaron por él…y ganaron. Campeones de liga, de copa, de Korac… ¡de Euroliga! Todo con él. Vaya si ganaron.

 

            Pues ahora, queremos saber tus recuerdos sobre este gigante de 2,21 y que nos cuentes. Sobre todo, que nos cuentes. ¡AHORA TE TOCA A TI!

 

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