Retrato Nº39: Rolando Frazer, la ilusión del Congost

Retrato Nº39: Rolando Frazer, la ilusión del Congost

Antonio Rodríguez

Desde Endesa Basket Lover queremos vuestros recuerdos. Que forméis parte de la historia también. Momentos que marcaron vuestras y nuestras vidas, imágenes que sirvieron para inmortalizarlas. Y eso es lo que queremos, enmarcar todos esos retratos, que forman parte un poquito de nuestras vidas. Cada semana os mostraremos una instantánea para que nos cuentes dónde y cómo lo viviste. Seguro que sirvieron para enamorarte aún más de este deporte. Cuáles eran tus expectativas a partir de ese momento, qué supuso para ti aquel día, cómo lo recuerdas. Siempre hay historias alrededor de estos retratos, algunas incluso que ayudan a acrecentar su épica. Siéntete partícipe y háblanos de tu experiencia. Endesa Basket Lover servirá como tablón y escaparate. Estamos deseando escucharte. 

RETRATO Nº 39: ROLANDO FRAZER, LA ILUSIÓN DEL CONGOST.

por Antonio Rodríguez (2/3/2018)

Foto: Archivo Justo Conde

Liga 85/86. J.22: TDK Manresa 81-72 Clesa Ferrol (08.02.86)

Hoy nos paramos en una plaza con sabor a baloncesto: Manresa. Llegaron a tener hasta dos equipos en la máxima categoría de nuestro baloncesto y como en la actualidad, en 1984, pasaron las penurias del descenso desde la ACB. Para un equipo con tradición, dolor de cabeza de los grandes entre épicas batallas, las hieles de la 1ª B (hoy liga LEB) no restó ni un ápice en la ilusión de sus aficionados. Sin embargo, necesitaban ilusionarse ellos también.

Tras un año de travesía, regresaron a la Liga Endesa. Era el verano de 85 y contaban con el presupuesto más bajo de toda la competición. A su joven y renovado bloque nacional (junto a Jordi Creus, los Luis Blanco, Josep Palacios, Edu Sabater y esperanzados en la eclosión de Miguel Tarín, el 2.17 del que ansiaban rendimiento), entrenados también por un novato en la categoría, Juan Jiménez, tenían que acertar con su pareja de extranjeros. Y como primera opción, su histórico presidente Carles Casas se decidió por un ala-pívot panameño del que en España teníamos referencias cada vez que se enfrentaba a su Equipo Nacional. Su nombre: Rolando Frazer.

Y tras un duro inicio de competición (una victoria y seis derrotas como arranque), acabaron asentándose bajo la elegancia de este Frazer y el músculo del otro americano, el estadounidense Clyde Mayes. El panameño tenía gancho de cara al público, indudablemente: fácil, muy fácil en anotación. Suspensiones a media distancia, “bailar” sobre un metro cuadrado en poste bajo, ganando la posición en un abrir y cerrar de ojos a su rival y sobre todo, eso que dejó sello y lo que será recordado en nuestra liga para siempre: su tiro contra tabla. Era primoroso. De un dominio fuera de lo normal, golpeando el balón justo encima del soporte del aro y siempre acabando dentro.

27 puntos de promedio, un asombroso 57% en tiros de campo y 8 rebotes fueron sus promedios en su año de estreno. TDK Manresa no pasó apuros en aquel ejercicio 85/86 y la gerencia decidió no tocar aquello, que repitió en la siguiente temporada las mismas y brillantes aportaciones, para hacer feliz a la ciudad afincada en el Bages. Incluso superó su anotación individual con 31 puntos de promedio. Pero quisieron renovar el plantel y soñar con puestos más altos. Y la apuesta por el anotador Kenny Simpson les llevó casi al descenso nuevamente, por lo que tuvieron que recuperarle, finalizando su tercera y última temporada manresana.

Rolando Frazer siempre fue y será sello en la historia del Basquet Manresa. En la fotografía le vemos intentando superar a la roca de Anicet Lavodrama en poste bajo, “bailando” como pocos sabían hacer como él. Ahora toca el turno para los recuerdos de la afición de aquel histórico TDK Manresa. A todos los aficionados en general. ¡AHORA TE TOCA A TI!