Retrato Nº46: Sergio Llull

Retrato Nº46: Sergio Llull

Desde Endesa Basket Lover queremos vuestros recuerdos. Que forméis parte de la historia también. Momentos que marcaron vuestras y nuestras vidas, imágenes que sirvieron para inmortalizarlas. Y eso es lo que queremos, enmarcar todos esos retratos, que forman parte un poquito de nuestras vidas. Cada semana os mostraremos una instantánea para que nos cuentes dónde y cómo lo viviste. Seguro que sirvieron para enamorarte aún más de este deporte. Cuáles eran tus expectativas a partir de ese momento, qué supuso para ti aquel día, cómo lo recuerdas. Siempre hay historias alrededor de estos retratos, algunas incluso que ayudan a acrecentar su épica. Siéntete partícipe y háblanos de tu experiencia. Endesa Basket Lover servirá como tablón y escaparate. Estamos deseando escucharte. 

RETRATO Nº 46: SERGIO LLULL

por Antonio Rodríguez (26/4/2018)

Liga Endesa 10/11 J.20: Real Madrid 76-72 Bizkaia Bilbao Basket (05.02.11)

Será para nosotros uno de los retratos de nuestra vida. Tener la oportunidad de saborear los años en activo de Sergio Llull, los que se están dando ahora, es un privilegio. Un placer presente que, en un futuro, identificaremos como un magnífico pasado. Alguien excepcional que trajo lo mejor que puede dar el baloncesto.

Ayer, tras ocho meses de baja, regresó Sergio Llull a las pistas. Ya no hay más esperas. Y regresó en un escenario grande a lo grande. Entre el drama de los cuartos de final de la Euroliga ante Panathinaikos, aportando 8 puntos en 19 minutos y dos triples de los de cortar el hipo en los momentos más críticos. Es que para eso vuelve Sergio Llull: para decidir.

Ese es el espíritu del ganador, del jugador especial. La imagen que os mostramos hoy es una más, en un partido más, de las miles y miles que pueda haber del menorquín, que repetimos, nos inspira todo lo mejor de nuestro deporte. La garra que muestra en la acción, volando para dar el pase, envuelto en toda la pasión que encierra su forma de entender el juego.

Curiosamente, instantánea elegida en la peor temporada posible (aquella de la marcha de Ettore Messina del equipo) en el escenario con mayor frialdad posible (la Caja Mágica que suponía dolor de cabeza). Sin embargo, nos hacía entender que con un balón en las manos, Sergio Llull es esa clase superlativa de pasión sobre una pista, esquematizada en la furia a cada acción, llevar al extremo unas facultades físicas inigualables, un amor por este juego que hace arrastrar a doce mil espectadores (y cientos de miles tras el televisor) hasta terrenos de nuestro entusiasmo pocas veces alzado. Y ese esquema, volver a mezclarlo en un bloque compacto. El que vamos a presenciar a cada actuación. Y ese carácter ganador para decidir sobre la bocina, con entradas, con triples, con… “mandarinas”. Vale todo para él.

Real Madrid lo adquirió en 2007 como una promesa procedente de Manresa, quizás con menos bombo que al reclutar a Carmelo Cabrera en su día, o dar el empujoncito al Juanito Corbalán del vecino colegio San Viator. Se tenían esperanzas en él, en un futuro incierto del “ya veremos”. Pues ahí lo tienen. En la gloria de la historia del club blanco.

Amor al balón y a unos colores. Tanto como para llegar a ser el mejor base en la Liga Endesa cuando todos -de verdad, todos lo pensamos- que no podía ser base…menos Pablo Laso. Tanto como para decir ‘no’ a los dólares tejanos de Houston Rockets y la NBA. El sueño infantil de un adulto que siempre quiso jugar en el Real Madrid. Y disfruta día a día de ello, por encima de retos que el mundo de la canasta le quiera proponer…y a veces imponer.

Decir que un jugador forma parte del Olimpo blanco, es un privilegio. Asumir que ese jugador lo estamos viviendo en nuestros días, sabiendo ya de la anterior premisa, no tiene precio. Así que sigamos disfrutándole, porque Sergio Llull ha vuelto. Ahora queremos que nos des tu opinión del significado de este jugador en nuestras baloncestísticas vidas. ¡AHORA TE TOCA A TI!