Retrato Nº42: Un regalo para el Pilar llamado Mark Davis

Retrato Nº42: Un regalo para el Pilar llamado Mark Davis
Mark Davis, una máquina de anotar

Antonio Rodríguez

Desde Endesa Basket Lover queremos vuestros recuerdos. Que forméis parte de la historia también. Momentos que marcaron vuestras y nuestras vidas, imágenes que sirvieron para inmortalizarlas. Y eso es lo que queremos, enmarcar todos esos retratos, que forman parte un poquito de nuestras vidas. Cada semana os mostraremos una instantánea para que nos cuentes dónde y cómo lo viviste. Seguro que sirvieron para enamorarte aún más de este deporte. Cuáles eran tus expectativas a partir de ese momento, qué supuso para ti aquel día, cómo lo recuerdas. Siempre hay historias alrededor de estos retratos, algunas incluso que ayudan a acrecentar su épica. Siéntete partícipe y háblanos de tu experiencia. Endesa Basket Lover servirá como tablón y escaparate. Estamos deseando escucharte. 

RETRATO Nº 42: UN REGALO PARA EL PILAR LLAMADO MARK DAVIS.

por Antonio Rodríguez (23/3/2018)

Final Copa del Rey 89/90: CAI Zaragoza 76-69 RAM Joventut (13.02.90)

Fue un regalo para la afición caísta. Poder brindar a su basílica del Pilar un nuevo éxito en forma de Copa del Rey. El equipo estaba en la élite, pero no terminaba de encontrar la senda del éxito por la que les guio Kevin Magee. Cuando menos se esperaba, de la mano de este escolta estadounidense llamado Mark Davis, estalló la sorpresa y el éxito en las calles de Zaragoza. Incluso con la baja de Moncho Monsalve como entrenador del ambicioso -siempre- proyecto del presidente José Luis Rubio antes de la Copa del Rey, este escolta de 1.97 logró la machada ante el supuesto gran equipo que derríbaría el poder establecido, el RAM Joventut.

Mark Davis logró 44 puntos en la mayor anotación jamás vista en una final de Copa del Rey. 44 de los 76 de su equipo para coronarles como campeones. 6 de 9 en triples y 16 de 26 en tiros de campo consiguieron que el ilustre CAI volviese a escribir su nombre en letras de oro. Tomaron Las Palmas y en el viejo Centro Insular de Deportes, aún se oyen los ecos a sus triples.

Mark Davis vino como alguien desconocido a nuestra liga. Su escaso salto a la hora de lanzar, su codo abierto en su tiro, que parecía mostrar una mecánica errática, era asombrosamente certera. Tan certera como para ganar un concurso de triples. Tan fría como para anotar canastas decisivas en los momentos más calientes. Dos años de permanencia a orillas del Ebro dan para muchos recuerdos, ¿verdad? Pues venga, ya podéis contarnos, porque … ¡AHORA TE TOCA A TI!