MOMENTOS ÉPICOS: EL ÚNICO DREAM TEAM Capítulo 7

MOMENTOS ÉPICOS: EL ÚNICO DREAM TEAM Capítulo 7
Jueves, 6 de agosto de 1992. Semifinal: Estados Unidos 127-76 Lituania (49-30 al

Antonio Rodríguez

Jueves, 6 de agosto de 1992. Semifinal: Estados Unidos 127-76 Lituania (49-30 al descanso)

En semifinales, no hubo compasión con los lituanos, aunque éstos tuvieron un gran apoyo de los aficionados españoles congregados en la grada. Pancartas como “Sabonis, dales caña. Te apoya toda España” o aquella de “El Drink Team saluda al Dream Team” pusieron mucho colorido. La gente fue a ver una fiesta y la tuvo. Fue la mejor exhibición defensiva y ofensiva de Estados Unidos, con 9 jugadores superando los 10 puntos y Jordan, con 21, siendo el máximo encestador del partido.

Ramón Trecet: “Llegamos al Palau Olimpic el primer día y el puesto de comentaristas de televisión, lo teníamos a pie de pista, casi en el centro de la cancha. Pues nos sentamos y empiezan las ruedas de calentamiento. Y cuando los americanos hacen las entradas a canasta, volviendo a medio campo para incorporarse nuevamente a la rueda, vienen de frente a nosotros. Cuando se acerca el primero, oímos detrás un ruido de cientos y cientos de cámaras. Me lo quedo mirando a Pedro (Barthe) y le digo “sí, sí. Es la hostia”. Esa fue la primera percepción de que aquello fue algo más”.

En el partido inaugural ante Angola, domingo a las cuatro de la tarde, tras el empate a 7 y el histórico parcial de 46-1 de los americanos, Charles Barkley, bajando a defender, le dio un codazo en el pecho a un jugador angoleño, bastante liviano de peso, llamado Herlander Coimbra, cuando minutos antes ya le había avisado con un empujón. Coimbra, dolorido por el golpe, oyó la sonora pitada de los aficionados de Badalona hacia Barkley. Desde ese momento, Sir Charles fue el motivo de las iras de muchos aficionados. Posteriormente, se supo que el tal Herlander Coimbra, estudiante de Económicas por aquel entonces, tenía como ídolo al propio Barkley, al que había visto infinidad de veces por televisión. 

El Palau Olimpic, preparado para el torneo que cambió la historia del baloncesto.
El Palau Olimpic, preparado para el torneo que cambió la historia del baloncesto.

Al finalizar el partido, John Stockton lideró a algunos compañeros para decirle “así, no”. No era la imagen que pretendían dar desde el primer día al mundo entero. Al margen de la promesa del ‘no se volverá a repetir’, Barkley buscó a Coimbra para hacerse una foto con él a modo de disculpa.

Miguel Ángel Paniagua: “El Dream Team era muy consciente de la fascinación que transmitían a sus rivales. Les habían dado muy pocas directrices, pero sí una de David Stern muy clara: ‘Don’t fuck up’. No la jodáis. Hemos venido a ganar, a dar la sensación de que esto no está cerca y que hay que dejarlo muy claro. Pero no la jodáis”.

Y es que, estos Juegos Olímpicos, marcaban una nueva época y la imagen de esta apertura, era fundamental.

Ramón Trecet: “En aquel momento, para mí, los Juegos estaban cambiando. El que la Unión Soviética y la República Democrática Alemana se disgregaran o directamente, se disolvieran, era un gran percance para los Juegos, porque solían copar con USA las tres primeras plazas en el medallero. Y esa cultura la habían adquirido algunos países satélites. Eso me preocupaba por aquel entonces”.

 

Charles Barkley y sus peripecias en el debut ante Angola.
Charles Barkley y sus peripecias en el debut ante Angola.

Efectivamente, en baloncesto, tras la ya conocida sanción a Yugoslavia, se incorporaron tres nuevas naciones al torneo olímpico: Croacia, Lituania y lo que llegó a llamarse Equipo Unificado o CEI, que fue una colección de repúblicas ex soviéticas que decidieron, deportivamente hablando, unirse.

Zan Tabak: “En esos días, no supe apreciar que jugué contra el Dream Team, que tienes la oportunidad de formar parte de un equipo que quedó medalla de plata. Tenía 21 años. Eso se valora con la distancia. Nosotros, con Goran Ivanisevic y algún otro atleta, éramos toda la representación de Croacia. Como equipo, el baloncesto fue el único representante. Estábamos en guerra y teníamos pesar por lo que estábamos pasando en casa”.

Los croatas fueron la única representación balcánica. Otra selección, éstos sin problemas bélicos, era Lituania. Los lituanos sintieron un gran orgullo al llegar a los Juegos, algo que tenían más que seguro, clasificándose en el Preolímpico español dos semanas antes. Porque Sarunas Marciulionis estuvo recaudando fondos en Estados Unidos durante todo el año anterior. De tal noticia se hicieron eco los medios locales por la zona de Oakland. El grupo musical “Grateful Dead”, leyó el artículo e invitaron a Sarunas a un concierto, junto a Donnie Nelson en Detroit, pues ellos jugaban al día siguiente en el Palace de Auburn Hills. Y aparte de donarles equipación deportiva, lo más destacado fue la creación de aquellas camisetas multicolores con esqueletos dibujados, auténtica tortura al buen gusto, pero que gracias a un empresario que vio negocio, tuvieron un éxito formidable, hasta el punto que en los siguientes Juegos de Atlanta’96, se vendieron como churros.

 

La enorme alegría de Croacia: lograron una plata olímpica.
La enorme alegría de Croacia: lograron una plata olímpica.

Destacando que tanto Marciulionis como Valdemaras Homicius, convencieron a Donnie Nelson y a Javier Imbroda para ser los asistentes del entrenador, el veterano seleccionador Vladas Garastas quería una medalla por encima de todo. Él, con 9 años, presenció en directo la medalla de oro que su república, Lituania, consiguió en el Eurobasket de 1937.

El Equipo Unificado estaba orquestado desde Moscú. Junto a deportistas rusos, intentaron reclutar a jugadores que sabían que con sus repúblicas, no tendrían la más mínima opción de disputar unos Juegos Olímpicos. Por tal motivo, pudieron convencer a los ucranianos Aleksander Volkov, Aleksander Belostenny y al uzbeko Valery Tikhonenko. Pero su mayor logro fue que acudieran a la llamada, los letones Igor Miglinieks y Gundras Vetra, posiciones de base y escolta de las que andaban muy escasos.

En un principio, la Federación rusa contactó con Alexander Gomelski para facilitar ese proceso de “reclutamiento”. Gomelski vivía en San Diego, totalmente apartado del régimen que le tocó vivir durante muchos años. Ese régimen que le prohibió ser entrenador asistente en los Juegos Olímpicos de Munich’72, porque el KGB le denegó el visado, que por su ascendencia judía temían que desertara de la URSS y pidiera asilo en el país alemán. “Nuestro viejo sistema. No era tan bueno”. Por historias pasadas como ésta, al reclamo del presidente de la Federación Rusa, le preguntó que cuánto pagaban por tal servicio. “No hay dinero. Es un acto de patriotismo”. Gomelski fue conciso: “No, gracias”.

Sarunas Marciulionis hizo mucho para que Lituania estuviera aquí.
Sarunas Marciulionis hizo mucho para que Lituania estuviera aquí.

Bajo este marco de extrema igualdad, puesto que a estos tres se les unían Australia, Puerto Rico, una Alemania fortísima con Detlef Schrempf a la cabeza, que volvía a la selección desde 1985 (y nunca volvió a vestir su elástica posteriormente), y la siempre combativa Brasil, España, en calidad de anfitriona, se veía en el deseo de obtener medalla o cuanto menos, aspirar a semifinales. Nuestras expectativas murieron antes de iniciarse la competición, con aquella huelga de jugadores en mitad de la preparación y un debut dramático con derrota ante Alemania. De lo demás… Pero aquí hemos venido a hablar del Dream Team, dejemos aquello. Los estadounidenses fueron a lo suyo. Y lo suyo, en la segunda jornada, se llamó Croacia, uno de los favoritos.

Estados Unidos-Croacia era un partido con muchos lazos entre los jugadores. Y no amables, por cierto. Jerry Krause, general manager de los Bulls, tenía como ojito derecho al croata Toni Kukoc, pues eran poseedores de sus derechos tras ser elegido en el draft. De hecho, el presidente Jerry Reinsdorf se negó a renegociar el contrato a Scottie Pippen ese año, esperando la respuesta de Kukoc a la astronómica oferta que le hicieron: 13 millones de dólares por 5 años. Scottie Pippen ganaba 700.000 dólares. Si se aunaban los contratos anuales de Pippen y Jordan, no llegaban a la cantidad que ganaría Kukoc en un año. Con lo que para ambos, sobre todo para Pippen, éste era un partido muy especial.

Charles Barkley: “(Extraído del acto del Hall of Fame) Recuerdo el partido frente a Croacia, donde Jordan dijo ‘Toni Kukoc va a ganar más dinero que Pippen y yo juntos. Me da igual lo que pueda hacer. Hay que ir a por él’. Y ambos lo tumbaron. Fue tremendo”.

Scottie Pippen: “(Extraído del acto del Hall of Fame) Fue un esfuerzo colectivo. Si yo era superado, detrás de mí estaba David. Toni Kukoc no tuvo oportunidad ese partido”.

 

Un ucraniano (Volkov) y un uzbeko (Tikhonenko) formaron parte del Equipo Unificado.
Un ucraniano (Volkov) y un uzbeko (Tikhonenko) formaron parte del Equipo Unificado.

Tras el choque, Pippen declaró a la prensa “yo no puedo poner a Jerry Krause a pie de cancha. Pero sí le voy a comprar un enorme televisor para que pueda ver partidos como el de hoy”.

Zan Tabak: “Drazen lo vivió con más intensidad. Todos nos entregamos por cuestiones patrióticas. Pero él en particular. Además, estaba en la NBA y para él, era algo especial. Y Kukoc estaba en el punto de mira porque había sido elegido en el draft. Tenían claro que no querían que Kukoc hiciese un buen partido”.

Toni Kukoc ese día, no podía apenas tirar. Fintaba, entraba a canasta y a mitad de camino le forzaban a saltar nuevamente y tener que doblar el balón en circunstancias especialmente complicadas. Consiguió 4 puntos en 35 minutos, en una serie pírrica de 2/11, con 5 asistencias, difuminadas ante las 7 pérdidas de balón.

Ramón Trecet: “Los periodistas americanos que me conocían, iban a darme la brasa sobre el baloncesto europeo. Antes de jugar con Croacia en la fase previa, viene David Dupree y me dice “Hoy, los croatas estos, tan bien como juegan… el Toni Kukoc éste… a ver qué pasa”. Y al final del partido “No contest. No contest”, no hay rival, como culpándome a mí que les había vendido algo que no era cierto. Con los años y el éxito de Kukoc y el resto en la NBA, cuando yo volvía para allá, sacaba pecho”.

Charles Barkley también tuvo su momento. Fue sancionado por una técnica al ir a hablar con un aficionado en la banda sobre una falta que acababa de cometer. “Si en Estados Unidos me pitase técnicas por cosas como éstas, no pasaría del primer cuarto en ningún partido”.

Ramón Trecet: “Hay un momento en que Petrovic consigue dos triples consecutivos. Chuck Daly se cabrea y según vuelven los americanos a defender, desde la banda grita “¡Michaeeeeellll!”. Nada más que el grito, ¿eh? Seis minutos estuvieron los croatas sin anotar desde ese momento. Ese día, yo me fui al hotel pensando en Daly. Si este tío tiene los huevos para gritar eso a Jordan… Y no sólo eso, sino que Jordan le da la razón con el parcial posterior”.

La tarde más negra de Toni Kukoc.
La tarde más negra de Toni Kukoc.

La competición siguió transcurriendo bajo el embrujo de este Dream Team. Alemania, Brasil, España, Puerto Rico ya en cuartos de final… No era lo que se había estado esperando de ellos. Era mucho más. Los jugadores se divertían, disfrutaban con su intensidad. Todos los partidos se rompían cuando junto a Michael Jordan, se incorporaban desde el banquillo Scottie Pippen y Charles Barkley, junto a David Robinson como pívot. Esos cuatro ponían tanta presión, que convertían aquel quinteto en la máquina defensiva más perfecta que jamás haya visto este juego. Ya no era una cuestión que los parciales fueran escalofriantes y la mirada fija sobre los ojos del rival. Las asistencias de fantasía de Magic Johnson para un triple de Larry Bird, pases de béisbol de cualquier pívot de un lado a otro del campo, medidos al milímetro, con una facilidad… Y en los contragolpes, todos participaban como en una sinfonía, cuya sucesión de pases constantes parecían notas musicales. Hasta los abucheos a Barkley se fueron convirtiendo en gritos de admiración y posteriores aplausos. Era un showman. Frente a Brasil, anota una canasta tan bella, que se permitió el lujo de ir a una esquina y alzar los brazos para alentar al público. Caían rendidos a pesar de ser Barkley. O posiblemente, por el hecho de ser Barkley. Había que ser consciente de lo que se estaba viviendo, de lo que se estaba disfrutando. De que aquello era único.

Charles Barkley: “(En la gala del Hall of Fame de 2010) Cuando tú juegas con otros grandes jugadores, el baloncesto puede ser tan sencillo… Cuando lanzas ciertos pases a un tipo normal, tiene que haber una alineación de estrellas para que sea efectivo. Bien, a cualquiera de estos, tú pasabas el balón y ya se encargarían del resto. Siempre pensé que no puedes pasar a un hombre alto en carrera, si no está muy cerca de canasta. Pues aquí se lo pasaba a Karl Malone y asunto solucionado”.

Tomás Jofresa: “Yo, en esa época, era considerado uno de los jugadores más rápidos de Europa. Extremadamente veloz. Antonio (Díaz Miguel) me dice que salte a cancha y en la primera situación de juego, recibo un balón en la línea de fondo y es Scottie Pippen el que me defiende. Y pensé ‘bueno, voy a hacerle un quiebro, me voy por velocidad y ya verás cómo esto se va a caer’. Recuerdo intentarlo y ver un jugador de dos metros defenderme como uno de 1.80, con una lateralidad increíble y delante de mí. Tuve que pasar el balón, porque no me despegaba de él. Esto lo tengo grabado. Una capacidad física bestial y ese momento de sentirme muy inferior al contrario”. 

Barkley ante Brasil, volvió a meterse al público en el bolsillo.
Barkley ante Brasil, volvió a meterse al público en el bolsillo.

Juan Antonio Orenga: “Me llamó la atención que Charles Barkley era mucho más pequeño de lo que pensaba, o que Bird sin embargo, era más grande. Ellos eran muy respetuosos, pero querían competir. Recuerdo que Scottie Pippen dijo a algunos de sus compañeros durante un lanzamiento de tiros libres “chavales, que vamos 20 puntos arriba tan sólo. Hay que apretar”. Y a los pocos minutos, íbamos treinta y tantos puntos por debajo. Pippen tenía unos brazos larguísimos y una gran capacidad atlética, que nos hacía entender por qué Michael Jordan también tenía ese éxito en los Bulls”.

Juan Antonio San Epifanio: “Teníamos delante al mejor equipo de la historia. Irrepetible. Estamos hablando que en esos momentos, el baloncesto americano estaba muy por encima de todos los demás y además, escogiendo a los mejores jugadores. Por eso se llamó Dream Team”.

 

 

 

EL ÚNICO DREAM TEAM. Capítulo 1

EL ÚNICO DREAM TEAM. Capítulo 2

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EL ÚNICO DREAM TEAM. Capítulo 5

EL ÚNICO DREAM TEAM. Capítulo 6

 

EL ÚNICO DREAM TEAM. Capítulo 8

EL ÚNICO DREAM TEAM. Capítulo 9