MOMENTOS ÉPICOS: EL ÚNICO DREAM TEAM Capítulo 2

MOMENTOS ÉPICOS: EL ÚNICO DREAM TEAM  Capítulo 2
Lunes, 27 de julio de 1992. Fase previa J.02: Estados Unidos 103-70 Croacia (54-

Antonio Rodríguez

Lunes, 27 de julio de 1992. Fase previa J.02: Estados Unidos 103-70 Croacia (54-37 al descanso)

Drazen Petrovic, con 19 puntos, fue el único croata que dio la talla. Levantó el pabellón cuando anotó un triple, robó el balón en el siguiente ataque, corrió toda la pista y convirtió un segundo triple de forma consecutiva. Aun así, no hubo oposición alguna por los europeos. La mala noticia fue la retirada de Magic Johnson a los ocho minutos y medio de partido, por una lesión en un tendón de la corva. Stockton sigue de baja. Michael Jordan, con 21 puntos, es el máximo encestador del partido.

 

 

Si algo fueron los Juegos de Barcelona, fueron el Dream Team. Ese término acuñado para vivir con él, para situar un punto del ‘aquí sucedió’ y que marque un antes y un después en la mismísima historia del baloncesto. La muestra de belleza que puede atesorar nuestro deporte en estado superlativo, durante dos semanas de competición. Once jugadores que hoy día forman parte del Hall of Fame o Salón de la Fama de Sprinfield, se dieron cita en la Ciudad Condal.

En septiembre de 1990, Dave Gavitt, presidente de la recién creada USA Basketball (anteriormente, el organismo encargado del equipo olímpico estadounidense era la ABAUSA, que como ente regulador del baloncesto estadounidense amateur, ya no tenía competencias sobre la selección), afirmó que llevarían el mejor equipo del mundo. La portada de la publicación semanal “Sports Illustrated” del 11 de febrero de 1991, daba la vuelta al mundo. En ella, Michael Jordan, Pat Ewing, Magic Johnson, Karl Malone y Charles Barkley posan con el uniforme de la selección de Estados Unidos, mientras sujetan los cinco aros olímpicos. Y en España, tiempo después, tuvimos confirmación de todo aquello. Era el momento para soñar.

Esteban Gómez: “Magic Johnson viene a España en el verano de 1991, entre otras cosas, a promocionar una marca por la que había firmado –la empresa de industrias cárnicas Campofrío-. Y allí, en la rueda de prensa en un hotel madrileño, le pregunto: Magic, ¿vas a venir como olímpico a los Juegos de Barcelona? Y me contesta sonriendo: Sí, allí estaré”. 

La foto de
La foto de "Sports Illustrated" que dio la vuelta al mundo (Agencia EFE).

Con Magic en el equipo, sí se podía soñar con que estarían todos. Por encima de cualquier otro razonamiento, tras su desgraciado anuncio en rueda de prensa que era portador del virus VIH en octubre de 1991, Earvin Johnson quería volver a sentirse jugador de baloncesto. Y era la mejor ocasión y la mejor manera. Sin embargo, toda la concatenación de circunstancias que se dieron para la formación de este equipo, tuvo un principio.

Alexander Gomelski: “(Extraído del libro “Crashing the borders” de Harvey Araton) En 1956, durante los Juegos Olímpicos de Melbourne, yo era asistente de la selección de la Unión Soviética. Y cuando vi las evoluciones de Bill Russell, vi el futuro del baloncesto (…) No podíamos competir, pero comenzamos a aprender. Y en 1972, en la final de Munich, se mostró que ya podíamos jugar contra ellos”.

Esto lleva a los Juegos Olimpicos de Seúl’88, donde el equipo estadounidense, con 4 futuros All Star en sus filas (Mitch Richmond, Dan Majerle, Danny Manning y David Robinson) claudica ante los soviéticos en semifinales (82-76). La URSS, se proclamó campeón olímpico posteriormente, ganando a Yugoslavia (76-63).

Ramón Trecet: “¿Cuándo empieza todo esto? En Seúl. Los soviéticos les pegan un buen palo. Me acuerdo que yo hacía noches allí en la programación de TVE, que eran mañanas aquí. Me levanto y me dicen:

-“¿A que no sabes lo que ha pasado?”

-“No sé, ¿que los norcoreanos han invadido Corea del Sur?”

-“No, ¡que la URSS ha ganado a Estados Unidos!”

John Thompson, cabizbajo y la alegría soviética en los Juegos de Seúl'88 (Agencia EFE).
John Thompson, cabizbajo y la alegría soviética en los Juegos de Seúl'88 (Agencia EFE).

Casi me da un síncope. Pregunto ‘¿dónde está la cinta? En la sala 4, me responden. ¡Pues en esa sala, a partir de ahora y en las próximas dos horas, no entra ni San Pedro! Aquel equipo estaba dirigido por John Thompson, que era peor entrenador de lo que cuenta la leyenda. Era un buen entrenador de hombres altos, nada más. Claro, Kurti, Volkov, Sabonis… Volkov era el primer cuatro que veían los americanos que no hacía lo que se supone que hace un cuatro: subía el balón, tiraba… ¡y era rápido! ¡El condenado era rápido!”

Alexander Gomelski: “(Extraído del libro “Crashing the borders”, de Harvey Araton) Fue la mejor cosa que le ha podido pasar al baloncesto. Los chicos no se creían que se pudiera romper esa presión defensiva. Yo les recordaba que los nuestros habían ganado a los Atlanta Hawks en Moscú y que habían ganado a algunos equipos universitarios durante las giras estadounidenses”.

Ramón Trecet: “A pesar de eso, ellos siguen manteniendo esa idea y van a Argentina (Mundobasket de 1990). Y en semifinales se enfrentan a Yugoslavia. La gran disputa en aquel equipo yugoslavo es que Ivkovic se empeñaba en sacar a Zdovc de base porque defendía más. Y nosotros, como periodistas, ‘¡saca a Petrovic de base!’…y a Kukoc y a Paspalj y a Divac. Los analistas americanos me preguntaban ‘el equipo de Yugoslavia, ¿qué tal es?’ y yo les contestaba ‘solamente el pívot, Divac, se va a comer a Alonzo (Mourning) por las patas’. Y es cuando viene la famosa declaración de Mike Krzyzewski, esa de ‘no podemos mandar chavales frente a hombres’. Lo vio claro en Argentina”.

Para Magic Johnson, fueron siete semanas para disfrutar.
Para Magic Johnson, fueron siete semanas para disfrutar.

En el verano del 91, Estados Unidos pierde en semifinales de los Juegos Panamericanos. No solamente ya no son campeones de nada, sino que ni tan siquiera habían llegado a a la final de ninguna de las grandes competiciones que disputan. En tierra USA, ya manos a la obra, deciden acelerar y mejorar el proceso para recuperar cetros perdidos.

Primer paso. Durante la Final Four europea de 1989 celebrada en Munich (primer título de la Jugoplastika), la FIBA comunica en rueda de prensa tras votación, que en los próximos Juegos Olímpicos pueden actuar baloncestistas profesionales, curiosamente a pesar de la negativa del organismo estadounidense hasta ese momento (la ABAUSA), con lo que da carta libre al desembarco de la NBA. Y es que, desde el Comité Olímpico Internacional ya habían cristalizado ciertas nuevas ideas, no solamente desde la propia FIBA, donde su secretario general Boris Stankovic, soñaba con la llegada de jugadores NBA a sus competiciones.

Ramón Trecet: “Samaranch entrará en la historia. La visión de Juan Antonio Samaranch como dirigente deportivo, independientemente de donde haya venido, es aplastante. Un señor que saca a los Juegos del semiamateurismo, para convertirlo en el evento deportivo por excelencia. Por aquel entonces, se produce un choque a tres bandas, entre la necesidad americana de Dave Gavitt por ganar, la idea de Samaranch de profesionalizar los Juegos y David Stern, el comisionado de la NBA, que se da cuenta que puede utilizar los Juegos como una plataforma brutal para globalizar la marca NBA. A partir de Barcelona, cualquier persona que vea las siglas NBA, sabe exactamente lo que es eso. No hace falta que le expliquen nada”.

En Estados Unidos, se decantan por Chuck Daly como entrenador del futuro equipo aún por formar. Daly había entrenado en high school, universidad y en la NBA, donde consiguió dos títulos con Detroit Pistons (1989 y 1990). Por encima de ese reconocimiento, Daly era un entrenador de jugadores. Al profesional, sabía tratarle como tal. Lenny Wilkens (Cleveland Cavaliers), que fue otro candidato al cargo de máximo entrenador -junto a Don Nelson-, sería su asistente, además de P.J. Carlesimo (Seton Hall University) y Mike Krzyzewski (Duke). Toca la búsqueda de jugadores. Obligación de Comité de Selección de la USA Basketball.

Para Magic Johnson, esto no era tan sólo un fin de semana como el All Star de Orlando. Aquí se trataba de siete semanas de preparación y competiciones. Siete semanas para disfrutar. Sin embargo, su carisma y adorable sonrisa, no eran suficientes como para convencer a los mejores jugadores de la liga, verdadero objetivo de todos. Se necesita otro apoyo.

 

"Si Jordan dice que va, automáticamente vienen todos".

Ramón Trecet: “Y aquí entra David Falk, que puede ser el agente que más importancia pueda tener. Te recuerdo que David Falk, tras los Juegos de Los Angeles’84, vuela a Chicago junto a Michael Jordan y firma contrato con los Bulls, donde las estrellas eran Reggie Theus y Orlando Woolridge. Y de ahí se van a la sede de Converse que es donde todo empieza. ¡Es que es una historia tan perfecta! Se sientan allí con los de Converse, que les dicen ‘lo mejor que tenemos, para ti’. Jordan, callado como un muerto. ¿Qué es lo mejor que tenéis? ‘50.000 dólares al año y todas las zapatillas que quieras’, que era el convenio que tenían con Erving, Bird y Magic, principalmente (a propósito, Magic rompió ese convenio semanas antes de los Juegos). Inicialmente, David Falk no les dice que no, sino que ‘no estamos aquí para ver lo que podéis hacer por Michael Jordan, sino lo que Michael Jordan puede hacer por vosotros’. Supongo que Falk ya había hablado con Nike. Y entonces, aparece alguien a quien el baloncesto le debe mucho: Spike Lee. Y hace esos anuncios del ‘Be like Mike’ y lo de ‘deben ser las zapatillas, porque no es tan bueno’ y consiguen que sean un objeto de deseo aun siendo carísimas. Esto, a colación de lo que estamos hablando, pues que David Stern decide mandar a los mejores. Pero los mejores quieren descansar y no jugar nada en verano. Stern coge a David Falk y le hace saber que si Jordan dice que va, automáticamente vienen todos. Porque se convierte en un símbolo de status: yo estoy con el mejor. Y de ahí viene la operación siguiente”.

Santiago Segurola: “Se rompe el antiguo código olímpico. Si algún deporte y algún equipo representaba la profesionalidad extrema, las sumas millonarias, la relación con la industria del marketing deportivo, ese era el Dream Team. Fue un mensaje para todo el mundo del deporte”.

Y la siguiente operación es que con la llegada del Dream Team, eleva a un nuevo nivel la comercialización olímpica, pero sobre todo el de la NBA, que controlaba gran parte de los contratos que vinieron a continuación. 40 grandes compañías tuvieron acuerdos comerciales con el equipo olímpico estadounidense, gastando aproximadamente 40 millones de dólares en promoción. De esas 40 compañías, 14 tuvieron unión con la USA Basketball. Las restantes 26, se encargaron de firmar contratos individuales con los componentes del combinado. Algunas marcas como Nike, que tuvieron a 6 jugadores representados (Barkley, Stockton, Pippen, Jordan, Robinson y Mullin), no hicieron una estimación precisa del desembolso realizado en promoción durante aquella campaña de cara a 1992. Les daba igual. Pensad que desde la firma de Michael Jordan por ellos, hasta aquel verano olímpico, sus ingresos se vieron incrementados de 20 a 150 millones de dólares, bajo el slogan del ‘Just do it’ en los modelos de “Air Jordan”, que no solamente calaron en cierto orden económico, sino social. Y eso, sin contar pequeñas empresas no estadounidenses, como la textil española “Abanderado”, cuyos slips y ropa interior, fueron anunciados por Michael Jordan bajo su ‘Abanderado, just I feel great!’ que inundó las pantallas españolas durante meses. 

La curiosa solución de las banderas a la crisis de las marcas.
La curiosa solución de las banderas a la crisis de las marcas.

A partir de entonces, como merchandising alrededor del Dream Team, hubo de todo lo que se pudiera imaginar: posters, frutos secos, sombreros, pins, zapatillas, cromos o productos de promoción en diarios y revistas especializadas. Absolutamente de todo.

Hubo situaciones controvertidas, en las que una duplicidad de sponsors llevó al equipo a conflictos y muy serios. Ya durante la competición olímpica, estalla en el seno de los jugadores y directivos, que algunos de ellos -tres en particular: Scottie Pippen, Michael Jordan y Magic Johnson- se niegan a subir al pódium tras la final, con la ropa deportiva facilitada por USA Basketball, de la marca Reebok, debido a los lucrativos contratos que tenían de forma individual con otras marcas deportivas. Michael Jordan, en alarmantes declaraciones, llegó a decir que “si los otros once jugadores quieren vestir ese chándal, es su elección. Eso no significa que yo tenga que hacer lo mismo”. Tal queja se traslada a Dave Gavitt, que tenía la complicada tarea de llegar a un acuerdo con tal empresa de ropa y el área comercial del organismo que presidía. Finalmente se llegó a un pacto: los jugadores subirían en la ceremonia de entrega de medallas con camiseta y chándal de Reebok, pero con la pequeña condición que debían tener la cremallera de la chaqueta del chándal abierta lo suficiente, como para que las solapas taparan el logotipo y la marca no se viese en ningún instante. Aun así, Magic, Pippen, Barkley y Jordan, desconfiados con tal medida, sacaron la genial idea de ataviarse con una bandera estadounidense que, sobre los hombros, les colgase por el pecho y así no se viese en ningún momento ni un resquicio de la marca. Verdaderos profesionales.

Con el motor en marcha y rugiendo, todo empieza a fluir.

 

EL ÚNICO DREAM TEAM. Capítulo 1

 

EL ÚNICO DREAM TEAM. Capítulo 3

EL ÚNICO DREAM TEAM. Capítulo 4

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EL ÚNICO DREAM TEAM. Capítulo 8

EL ÚNICO DREAM TEAM. Capítulo 9