MOMENTOS ÉPICOS: “QUE NOS VAMOS A ESTAMBUL, CHIM-PUM” (Capítulo 2)

MOMENTOS ÉPICOS: “QUE NOS VAMOS A ESTAMBUL, CHIM-PUM” (Capítulo 2)
Empieza la Liga 91/92

Antonio Rodríguez

Empieza la Liga 91/92

 

Miguel Ángel Martín: “Yo, la idea que tenía siempre era empezar muy fuerte, porque luego podías seguir ya la inercia. Porque cuando salías, siempre lo hacías a no descender. Lo primero que mirabas era que no tenías gran presupuesto y mirabas ahí. Y mi idea siempre era empezar muy fuerte y con la inercia, seguir y alejarte del descenso”

Alberto Herreros: “Es que aquel equipo tan joven, si hubiese empezado mal o regular, al final nos hubiésemos venido abajo, porque éramos unos niños”

 

Estudiantes debuta en Granada con victoria (70-82). Continúa ganando en Huesca (77-84), debuta en casa ante Pamesa Valencia (80-63) y gana en Manresa (70-71). La primera gran prueba fue recibir al vigente campeón, el inexpugnable Montigalá Joventut, en el Palacio de los Deportes. El ritmo frenético de los estudiantiles y los 34 puntos anotados por Rickie Winslow, son inalcanzables para los verdinegros (82-79). Quinta victoria consecutiva, líderes en solitario de la ACB y a seguir sumando. 

Rickie Winslow finalizando un ataque como solía hacer  (ACB Photo).
Rickie Winslow finalizando un ataque como solía hacer (ACB Photo).

Nacho Azofra: “Éramos un equipo que corría mucho. Conseguíamos buenos parciales. Recuerdo muchos partidos en los que íbamos perdiendo y estábamos tranquilos, porque sabíamos que la oportunidad nuestra iba a llegar. Luego hacíamos parciales de 10-0 con cierta facilidad y solventábamos”

 

La racha victoriosa continuaba. Se pasearon ante el colista, Collado Villalba, a domicilio (75-101), ganan en Granollers (94-97) con sus dos ángeles particulares, Alberto Herreros (28 puntos) y Rickie Winslow (25 puntos) y reciben a un gallito de la competición, al Fórum Filatélico con Arvydas Sabonis como figura indiscutible de la ACB (anotó ese día 34 puntos y capturó 17 rebotes), que también claudicó (80-73). Llevaban 8 victorias consecutivas y 2 de diferencia con el rival más cercano.

 

Pedro Rodríguez: “En realidad, cuando llevábamos seis o siete partidos ganados seguidos, la directiva creo que estaba acojonada, porque pensaba que la hostia que nos íbamos a dar iba a ser desde más arriba, como diciendo ‘estos, a partir de ahora, no van a ganar ninguno más’. Y nos veían tan seguros, que al final se fueron contagiando ellos. Pero al principio había mucha desconfianza”

 

Estudiantes se convierte en el equipo de moda de la competición. Ese aire juvenil, fresco, inconsciente, hace que sea simpático a casi todos.

 

Juan Antonio Orenga: “Aprovechando el tirón que teníamos, recuerdo que el diario El País se va a hacer un artículo con nosotros, siguiéndonos durante un fin de semana en un viaje a Huesca. Hicieron, no sé, como dos mil fotos: en las habitaciones, en el vestuario, en la cancha, en el calentamiento, después del partido, en la vuelta… Y la foto que sacan para ilustrar el reportaje es una del vestuario en la que sale Alberto Herreros, sin pantalones, sentado en el banco, con la chorra al aire. Lo publican el sábado o el domingo antes de la jornada. Llegamos al partido y la revolución allí. Imagina el cachondeo. Alberto, indignado. Mira que hicieron fotos, ¿eh?”

Miguel Ángel Martín solicitando tiempo muerto a la mesa.
Miguel Ángel Martín solicitando tiempo muerto a la mesa.

Pablo Martínez Arroyo: “En el partido de Manresa, en el viejo Congost, se mete la canasta de la victoria fuera de tiempo. Rickie Winslow, que encima pisa la línea de fondo, anota una bandeja. Pero cuando te digo que estaba fuera de tiempo, no te digo que fue por décimas o por un segundo, sino como dos segundos o más. Era una cosa bochornosa. Entonces, salimos todos zumbando. En aquella época no es como ahora. Entonces, en el pabellón de Manresa para ir al vestuario, tenías que subir unas escaleras entre uno de los fondos de las gradas, donde te protegían una especie de jaulas, nada más”

Alberto Herreros: “Y recuerdo que Alfonso Reyes estaba en el campo todavía, con todo el mundo gritándonos y Alfonso diciendo a la grada ‘ahora te veo’ en mitad de la pista. Por lo visto, tenía a unos tíos suyos en las gradas. Mientras todo el mundo nos gritaba de todo”

Pablo Martínez Arroyo: “Nos metemos en el vestuario y nos dicen que nos quedemos allí hasta que se vaya todo el mundo. Pero es que la gente no se iba. Estuvimos como una hora y lo más gracioso es que nos dijo Miguel Ángel Martín ‘ahora nos vamos al autobús a toda leche, que hay policía resguardándonos de ciertos tíos’. Y salgo corriendo con los demás en fila y Alfonso Reyes que iba delante de mí, porque tenía una tía suya catalana que había ido a verle, se para y empieza a querer hablar con su tía. Y Alberto Herreros gritaba: ‘Pero…¡Alfonso! ¡Tira pa’lante!’. Y Alfonso ‘¡tía, tía!’ Y yo pensaba ‘Alfonso, coño, a lo mejor alguien te quiere pegar y me va a tocar a mí también’. Y le repetía ‘Alfonso, ¿quieres tirar pa’lante?’. Y mientras, Alberto ‘¡Alfonso, coño, tira ya!’. Y la gente gritando ‘¡hijos de puta!’. Y Alfonso ‘¡Tía!... Era una cosa surrealista. Pero cuando mides dos metros y eres así de animal, como que tampoco le importaba mucho el que le amenazaran”.

Miguel Ángel Martín: “Era un equipo de anécdotas dentro y fuera de la cancha. Aburrimiento no había en ese equipo. Era una colección de personalidades…hoy día es muy difícil hacer un grupo con esas personalidades. Gente muy diferente, dentro de la cancha totalmente compenetrados y fuera de la cancha, aun diferentes, pero con muy buen rollo y preocupándose por la gente”

 

Se sigue ganando en Ourense (63-71), donde aquel estadounidense cargado de fama y éxitos en Italia, Roosevelt Bouie, es superado por Juan Antonio Orenga (21 puntos y 8 rebotes ofensivos), que estaba de dulce en el inicio de la campaña.

Miguel Ángel Martín: “Recuerda lo importante que llegó a ser Orenga para nosotros. La gente se acuerda que Rudy Fernández fue el MVP de una Copa del Rey a pesar de haber perdido en la final. Pues el primero fue Juan, que en Zaragoza (Copa de 1991) fue elegido mejor jugador tras superar con creces, primero a Kevin Magee en cuartos, luego a Corny Thompson en semifinales y a Audie Norris en la final. Dime quién era capaz de hacer eso entonces”.

Alfonso Reyes, protagonista de una de las historias más curiosas.
Alfonso Reyes, protagonista de una de las historias más curiosas.

Superan el trámite en casa del Ferry’s Lliria (94-75) y al Caja San Fernando (77-71). La imparable racha y su 12ª victoria consecutiva se logra por todo lo alto: en cancha del Real Madrid (73-85) con un Alberto Herreros determinante (27 puntos), que ante un día no muy acertado en lanzamiento exterior, consigue forzar hasta 12 tiros libres (anotó 11), recuperando 6 balones nada menos y marcando así la cuarta derrota liguera en el casillero de un Real Madrid muy inconsistente, en la segunda etapa de George Karl al frente. Este idílico capítulo se cierra venciendo en el Palacio de los Deportes de Madrid al F.C. Barcelona (82-74), con la receta de Azofra: defensa y a la espera del parcial (de un empate a 52 se pasó a un 72-62 irrecuperable para los azulgranas). El mejor fue nuevamente Orenga, con 22 puntos y hasta 4 balones recuperados.

Y se cerró, porque en la siguiente visita a Zaragoza, un recién llegado a la capital maña Valdemaras Homicius, les endosó 33 puntos y les fue imposible remontar un 48-31al descanso, para dejarlo en el definitivo 91-82. La crisis con esta derrota, no llegó: 115-85 tres días después a Mayoral Maristas y a otra cosa.

Pedro Rodríguez: “Ese día del CAI, me acuerdo que perdíamos por 20 en la segunda parte y era como una rebelión. Y empezamos a tirar todos triples, porque era algo así como que no podemos perder y hay que sumar de tres en tres, porque de dos en nos, no llegamos, que faltan pocos minutos. Era una fe bárbara. Hubo un momento en que nos sentimos invulnerables”.

 

Incluso en los malos partidos, tuvieron la diosa fortuna de cara. En la visita del Unicaja de Ronda, con empate a 74, el base de los malagueños Joaquín Ruiz Lorente, se encuentra en la línea de tiros libres a falta de tres segundos. Anota el primero, falló el segundo, el balón cae en manos de Rickie Winslow que sale corriendo y tras tres botes, lanza una suspensión sobre la bocina, justo en la esquina que forma la línea que delimita el medio del campo y a unos 11 metros anota, con el consiguiente estallido de júbilo en las gradas.

Miguel Ángel Martín: “Claro que me acuerdo, porque en el túnel de vestuarios, a Martín Urbano (entrenador de Unicaja) le dio como un ataque de nervios, que tuve que estar diciendo, ‘pero venga, Martín, ¡no me jodas! ¡Que esto es un juego!’ Estuve con él un rato, porque le tuvo que doler bastante. Habían jugado un partidazo ellos, ¿eh? Y además, me acuerdo perfectamente de la jugada. Pasada la línea del centro del campo, se levantó y… Es como esa sensación que tienes de que hemos perdido y de repente, ves a un jugador tuyo que se levanta y ¡coño, que hemos ganado! Pero no nos lo merecimos”.

Alberto Herreros: “¿Qué le dio? ¡Como que habían perdido días antes de la misma manera! ‘Es que no me lo puedo creer’ nos repetía una y otra vez”.

José María Martín Urbano: “Estaba abatido. Fechas antes, Coterón nos metió en Valencia un triple cayéndose, delante de mí, sobre la bocina. En el túnel de vestuarios, cuando me vio Miguel Ángel Martín, creo que me eché a llorar”.

Temporada 91/92. J.12: Real Madrid 73-85 Estudiantes (10.11.91)

CAPÍTULO 1

CAPÍTULO 3