MOMENTOS ÉPICOS: ORFEBRERÍA VALLISOLETANA

MOMENTOS ÉPICOS: ORFEBRERÍA VALLISOLETANA
Temporada 12/13 J.01: F.C Barcelona 71-78 Blancos de Rueda Valladolid (30.09.12)

Antonio Rodríguez

Temporada 12/13 J.01: F.C Barcelona 71-78 Blancos de Rueda Valladolid (30.09.12)

Fue una de las historias más rocambolescas en un club a la hora de iniciar una temporada. Muchos recordarán que Blancos de Rueda Valladolid, acuciado y casi asfixiado en el verano del 2012, por una galopante crisis económica, se encontraba en una situación desesperada. Venían de ser últimos en la clasificación en la temporada anterior (8 victorias tan sólo) y con bastante controversia, se les aceptó continuar tras diversas polémicas, con un presupuesto de 2.2 millones de euros. Hasta el punto que cuando confirmaron la continuidad de Roberto González como entrenador, hombre de la casa de toda la vida, un 24 de agosto, el único jugador con el que contaba la plantilla -el único-, era el ala-pívot Nacho Martín. Roberto González ya tomó las riendas del club vallisoletano desde el banquillo a mitad del ejercicio anterior, sustituyendo a Luis Casimiro.

Alex Renfroe es felicitado tras la gran machada en el Palau (ACB Photo / A. Caparrós).
Alex Renfroe es felicitado tras la gran machada en el Palau (ACB Photo / A. Caparrós).

No solamente había que construir una plantilla al completo, sino que había que hacerlo con celeridad. Esperaron a que prácticamente el mercado se cerrara, que todos los equipos de la Liga Endesa -y prácticamente de Europa-, cerraran las plantillas para intentar barajar los nombres que se habían quedado aún en el mercado. Era su única estrategia: ofrecer contratos muy a la baja (se habló del interés en ciertos jugadores ofreciendo casi una décima parte de su caché) y que Valladolid y la ACB fuesen un escaparate para ellos. Así, un 30 de agosto se firmó al escolta Jordi Grimau, a los que a los pocos días -una semana-, para la concentración en Peñafiel, ya le acompañaron el lituano Vytenis Cizauskas, Antonio Izquierdo, David Navarro, Alhaji Mohammed, junto al irlandés Ian O’Leary, en curiosas presentaciones de tres en tres. Se contaban con 7 jugadores para empezar a rodar. Sin poder jugar un partidillo de cinco contra cinco en los entrenamientos, a no ser que contaran con jugadores de la cantera, al menos, se empezaba a rodar. 

A finales de agosto, ni había jugadores suficientes para jugar un partidillo (ACB Photo).
A finales de agosto, ni había jugadores suficientes para jugar un partidillo (ACB Photo).

Los iniciales partidos de pretemporada, comenzaron siendo un desastre. Frente al recién ascendido C.B. Canarias (actual Iberostar Tenerife), se pierde 64-89 en Salamanca, para no hacerlo mucho mejor cuatro días más tarde, en Tolosa (un 12 de septiembre), visitando al Gipuzkoa Basket (65-89). A la falta de conjunción, de contar con un plantel que se conociera mínimamente, seguían llegando jugadores, con el reconocido Uros Tripkovic en la posición de alero, Edu Ruiz desde la LEB, así como el estadounidense Othello Hunter, con el director deportivo Eduardo Pascual trabajando a destajo. 

El rubor llegaría cuando en su particular camino de pretemporada, perdían con equipos de LEB Oro, como Palencia (87-95) e incluso de LEB Plata, como Óbila (88-90). Las fechas se echaban encima. Mientras se presenciaba el concurso de mates en el edificio central de Endesa, como postre a la presentación de la competición un 24 de septiembre, la directiva seguía fichando de manera apresurada. En esta ocasión, el base americano Alex Renfroe y el bosnio de 2.21, Nedzad Sinanovic, tras su desvinculación con Unicaja, sirven para completar y cerrar -de momento- la plantilla. 

Nacho Martín, único jugador de la plantilla durante mucho tiempo (ACB Photo)
Nacho Martín, único jugador de la plantilla durante mucho tiempo (ACB Photo)

La revista “Gigantes” tituló como encabezado a su previo de la temporada, “Blancos de Rueda Valladolid: Si no desciende, milagro”, porque nadie daba un duro por un plantel elaborado en semejantes circunstancias. Un panorama desolador, acuciados por los impagos, más los que se podían divisar con el transcurso de los meses venideros, no invitaban a pensar en buenos resultados deportivos, asumiendo que el equipo vallisoletano serviría como trampolín para cotas mejores en sus componentes, incluso en esa misma campaña. “La actitud de los jugadores es buena” reconocía su entrenador Roberto González, asumiendo el papelón que tendrían delante, “pero sigo preocupado porque el problema es que empecemos perdiendo en la pretemporada y sigamos perdiendo en la liga. Y cuando llegue alguien nuevo, hayamos perdido más de lo que se debe y no nos valga ni Michael Jordan”. Apunten, para más inri, que su debut liguero era ante los vigentes campeones, el F.C. Barcelona, en el Palau Blaugrana

Una complicada pretemporada en la que se perdía con equipos LEB (ACB Photo).
Una complicada pretemporada en la que se perdía con equipos LEB (ACB Photo).

Y ahí que llegaron a la Ciudad Condal, como pistoletazo de salida al nuevo ejercicio liguero 12/13, con la lesión de su estadounidense Othello Hunter. Estas eran las plantillas:

Del encuentro, contar que todo iba sobre el guion previsto en la primera parte.  Igualdad inicial, que para eso estábamos empezando la temporada, con un 13-12, hasta que los azulgranas, que iniciaron con Marcelinho, Ingles, Mickeal, Lorbek y Tomic, comenzaron a poner las distancias en el electrónico previsibles:  23-14 al final del primer cuarto, que se fueron acrecentando hasta un 42-25. Los vallisoletanos, de la mano de un acertado Sinanovic desde la media distancia -Tomic no salía a sus suspensiones-, intentaba mantenerse. Y fueron un par de desafortunadas jugadas azulgranas las que apretaron el marcador a un 42-30 al descanso. Nada preocupante, aunque Blancos de Rueda se aferraba al partido con más ímpetu y acierto del previsto, a tenor de lo visto en pretemporada.

Nedzad Sinanovic, el héroe del Palau con 28 puntos y 10 rebotes (ACB Photo ( A. Caparrós).
Nedzad Sinanovic, el héroe del Palau con 28 puntos y 10 rebotes (ACB Photo ( A. Caparrós).

En la segunda mitad, Juan Carlos Navarro, de baja por lesión, junto a Sarunas Jasikevicius, que aún no estaba inscrito, vieron perplejos sus inicios. Que Ante Tomic no estaba aún en forma, era un hecho. Pero que en las continuaciones de los bloqueos, Nedzad Sinanovic, el descarte -reiteramos- de Unicaja, se convertía en un coloso que hacía un roto allá por donde pasaba (28 puntos, 14/21 en tiros de campo y 10 rebotes) y todo, ojo, sin lanzar un solo tiro libre, hizo que el Palau se fuera tiñendo de púrpura vallisoletana. Añadan que la defensa zonal, con Sinanovic en el centro, de repente fue transformada en un obstáculo insalvable para los hombres entrenados por Xavi Pascual. “Hemos visto grandes equipos para atacar la zona y hoy le ha tocado al Barça”, respondía Roberto González, con la mayor humildad en la rueda de prensa posterior. El 4/21 en triples de los locales mostraba su frustración y desacierto, mientras que a las canastas de Sinanovic, ahora se unía un base con más talento ofensivo del esperado: Alex Renfroe. Sus 8 puntos y 2/3 en triples, llegaron casi de forma consecutiva para ir reduciendo la desventaja, ir forjando un impensable parcial de 0-16 y situar a los suyos por delante por primera vez, con un 49-52. 

Alhaji Mohammed, un saltarín que hizo mucho daño (ACB Photo / A. Caparrós).
Alhaji Mohammed, un saltarín que hizo mucho daño (ACB Photo / A. Caparrós).

Ian O’Leary, Mohammed con sus increíbles saltos…todo era acierto visitante y desconcierto barcelonista. Inaudito para el aficionado, impensable para cualquier coherencia baloncestística. “La culpa no es la falta de rodaje” aclaraba Xavi Pascual, “sino que hemos hecho las cosas muy mal”. A falta de 04:22 para el final, Blancos de Rueda Valladolid vencía 59-67, con entrada de Mohammed, que llegó a reducirse con un 66-67 con Joe Ingles como puntal ofensivo. Pero dos grandes entradas a canasta, una de David Navarro elevando el balón por encima de Jawai y una segunda de Uros Tripkovic plena de fundamentos, sentenciaban el choque con un 69-75 a falta de 36 segundos, para el definitivo 71-78. 

Nathan Jawai no se lo puede creer (ACB Photo / A. Caparrós).
Nathan Jawai no se lo puede creer (ACB Photo / A. Caparrós).

La sorpresa saltó, casi una bomba y las apuestas se hicieron trizas. La increíble victoria del Blancos de Rueda Valladolid en su debut, fue el inicio de una más que notable temporada, con 12 victorias y 22 derrotas, sin pasar apuros ni acercarse a la zona baja de la clasificación. El trasiego de jugadores que vieron su oportunidad para irse, los que iban llegando…hicieron que la factura final fuese de 18 jugadores utilizaros a lo largo de la temporada. Un milagro que mostró a un gran entrenador vivir en esa cuerda floja permanente, Roberto González, y un trabajo de orfebrería desde la dirección deportiva, que provocaron que de aquellos jugadores semidesconocidos, algunos, han tenido unas brillantes carreras posteriores: Ian O’Leary sigue viviendo en la Liga Endesa, Othello Hunter pasó a la élite europea, primero en Olympiacos y actualmente en el Real Madrid, Alex Renfroe es jugador de Euroliga, David Navarro, puntal importante en Morabanc Andorra y Nacho Martín vivió un despegue en su carrera muy importante. Los azulgranas, el mayor presupuesto de la Liga Endesa, acabaron la temporada disputando la final liguera, la Final Four de Euroliga en Londres y siendo campeones de la Copa del Rey en Vitoria.

Ian O'Leary contra todos los obstáculos. El milagro vallisoletano, retratado (ACB Photo / A. Caparrós).
Ian O'Leary contra todos los obstáculos. El milagro vallisoletano, retratado (ACB Photo / A. Caparrós).

Ya lo ven. Los milagros existen en ocasiones y aquella victoria en el debut liguero, por todo lo que hubo detrás, quedará para los anales.

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