MOMENTOS ÉPICOS: EL ASALTO DE ESTUDIANTES AL BUESA ARENA

MOMENTOS ÉPICOS: EL ASALTO DE ESTUDIANTES AL BUESA ARENA

Antonio Rodríguez

Playoff Semifinal Liga Endesa 03/04: 5º Tau Cerámica 84–97 Adecco Estudiantes (02.06.04)

 Una de las peores situaciones que un equipo pueda soportar a la hora de encarar un quinto partido de playoff,  es que jugando en casa, con el consecuente cartel de favorito que eso da,  tope con un rival en el que ese día le salga todo. Intentar salir victorioso de ahí, es harto complicado. Ahora demos vuelta a la lente y veámoslo desde el lado del no favorito. Un club que llega al quinto y definitivo, en terreno hostil, con una mochila de cuatro cruentas batallas a cuestas, y sin contar para nadie en las quinielas, salir concentrados y que de repente, todo comience a funcionar, es digno de “momentos épicos”.

 En la tarde del 2 de Junio de 2004, Adecco Estudiantes realizó el partido perfecto para llevarse una de las eliminatorias más épicas en la historia de la Liga Endesa. Para empezar, cualquier machada en un quinto en campo rival, siempre es digno a destacar. Y en esta temporada 03/04, pocas veces un equipo era tan favorito para alzarse con el título liguero como los baskonistas. La llegada de Macijauskas, la verdadera sensación de la liga, tener un crecido José Calderón más un emergente Pablo Prigioni, fichado del Lucentum, junto a los Scola, Nocioni, Sergi Vidal y Andrew Betts, que había dado un buen rendimiento, a pesar de la lesion y baja de Kornel David para playoff y algo menos fuelle, seguían llevando la banda de favorita a “miss” Liga Endesa 2004. Y los aficionados, con tal porte, se prestaron al espectáculo de un nuevo pase a la final.

Y en los primeros minutos en las gradas vieron que no se seguía el guión presuntamente establecido. Los estudiantiles (Brewer, Loncar, Jiménez, Reyes y Patterson en su quinteto titular) sacaban a relucir unos cambios de asignación defensivos que frenaban las virtudes del cuadro de Ivanovic. Carlos Jiménez se encargaba de la marca de Macijauskas, mientras que era Loncar quien cogía a Nocioni, con la idea que al argentino le gustaba entrar más a canasta y una vez en la zona, ya habría más ayudas. Con un parcial de 8-0 se colocaron por delante 2-8, llevando la delantera en el marcador de manera permanente. Con 14-18, tras robo y posterior bandeja de Corey Brewer, Dusko Ivanovic solicita tiempo muerto. La cosa fue aún a peor para ellos.

Pepu Hernández ordenó colocar una defensa zonal 2-3 que ya mantuvo hasta el final del partido, incluso en los malos momentos. Fue decisiva. Cercenaba de raíz las posibilidades de Pablo Prigioni en el pick&roll y disminuía hasta unos niveles desesperantes la aportación de Luis Scola (10 puntos tan sólo, con 3/8 en tiros de campo), ahogado en aquel sistema defensivo. Andrés Nocioni penetra a canasta una y otra vez sin coseguir canastas. Estudiantes forzaban malos pases y recuperaban balones (hasta 5 recuperaciones en el primer cuarto) y canastas demasiado fáciles (8/10 en tiros de dos puntos en los primeros 10 minutos). Y en ataque, los madrileños buscaban el bloqueo y continuación del lado de Andrew Betts, usando la lentitud del pivot para recuperar y así, Loncar forzar faltas atacando la canasta. Orden e inteligencia para dominar, sobre todo mentalmente, a su rival. Con este panorama, acaba el primer cuarto con 18-22 para los visitantes, con el martilleante Nikola Loncar, con 12 puntos.

En el segundo cuarto se amplificaron defectos de unos y virtudes de otros. La tranquilidad y la lógica con la que jugaban los hombres de Pepu disparó las diferencias. Dos canastas de Jasen y Miso, lucen un peligroso 18-26. Tau Cerámica sale menos ansioso, pero sus tiros no entran. Scola, al fin consigue una óptima posición en poste alto, fallando el tiro. José Calderón, solo en la línea de tres, también erra. No era el día del tiro tampoco. Y con menos carreras y más en juego de cinco contra cinco, Adecco Estudiantes muestra su dominio tanto en poste bajo, ya sea Felipe Reyes (sobre todo), como Jasen, así como en el rebote ofensivo. No habían transcurrido ni dos minutos del segundo cuarto, cuando Ivanovic vuelve a pedir tiempo muerto.

LLegan a irse con 18-32 tras nueva nueva puñalada de Felipe Reyes en la zona. El rebote ofensivo lo domina de manera exagerada Estudiantes. Tau Cerámica, al menos, encuentra inspiración en acciones individuales, pero está muy perdido en el campo. Le sostienen un triple de Prigioni, una entrada de Carraretto por su cuenta y riesgo, un rebote ofensivo de Nocioni… jugadas aisladas, pero con poco criterio y ningún patrón. Aunque de momento, eso sí, sirve para salvar los muebles. Los hombres de refresco que Pepu pone en cancha no bajan el pistón. Tanto Azofra, como Iturbe, Miso o Jasen siguen provocando el colapso vitoriano. Un triple de Nikola Loncar  y una filigrana de Nacho Azofra, tras reverso y entrada cayéndose con la izquierda, crea pánico en la concurrencia (26-43).

Dusko Ivanovic utiliza un ala-pívot y tres aleros, dos bases, al joven y bisoño Tiago Splitter como cinco… de todo, pero no funcionaba nada. Canasta de Patterson, otra de Jasen: 28-47 y antes del descanso, algunos ven la eliminatoria sentenciada. Los vitorianos, a la desesperada, prueban con presión a toda pista que por momentos, parece funcionar (36-47), lo que obliga a los colegiales a enfriar el panorama con un tiempo muerto. Con un canastón de Nikola Loncar en enorme suspension, tras  penetración, finta y pivote sobre la bocina final de cuarto, deja el desaguisado vitoriano en un 36-49 al descanso. Algo más remontable que unos minutos atrás. Les lastran las 12 pérdidas, junto a la facilidad estudiantil para anotar en la zona (un 20/26 en tiros de dos puntos).

Estudiantes, en el inicio del tercer cuarto, mantiene una cómoda renta de 13 puntos, entre otras cosas porque sigue dominando la zona y el rebote ofensivo. Pero el momento vitoriano tenía que llegar. El espíritu baskonista florece con dos canastas consecutivas en contragolpe de Macijauskas y Nocioni, acercando la contienda en un 50-58. Los estudiantiles, jugando con el mismo criterio de siempre, ven que ahora sus tiros no entran. Tau Cerámica se lanza a tumba abierta a forzar contragolpes, tras recuperaciones, tras rebotes defensivos, tras…lo que sea. Fuerzan correr a lo que salga. Y “lo que salga” funciona por la calidad y las piernas de sus protagonistas. Un espectacular mate de Arvydas Macijauskas, hace vibrar a la afición y ayuda al parcial de 17-4, para que los vascos lleguen a acercarse a tan sólo dos puntos (60-62), que entre triples de unos y otros, acaban el tercer cuarto con un 66-68 y la afición vitoriana con otro rito en sus caras.

El delirio llegó cuando Macijauskas empató a 72 y luego Andrés Nocioni con una gran entrada, logra el 74-72, la delantera en el electrónico, a falta de 06:02 para finalizar. La travesía del desierto se daba por superada. Estudiantes no veía el rumbo que con casta más que buen juego, habían adquirido sus rivales. Tiempo muerto de Pepu Hernández. Lo que no sabían en el Fernando Buesa Arena, que ese había sido el canto del cisne de Tau Cerámica. Los colegiales siguen con su zona, y en ataque Felipe Reyes, sublime (21 puntos y 7 rebotes), volvió a ser amo y señor del poste bajo. Loncar(23 puntos) le secunda con canastas decisivas y vuelven a despegarse, 74-79, ya en últimos minutos y en terreno de pocas remontandas. Y es que sencillamente, Baskonia se fundió a todos los niveles. Pero tal cual. Desde el 74-72 a falta de 06:02, dejaron de anotar un minuto, y otro y otro…hasta casi 5 minutos, encajando un parcial de 0-16. Inaudito. Un triple de Roberto Gabini a falta de 01:15, con el partido ya sentenciado, fue la siguiente anotación que sumaron desde que se pusieron por delante. Ese terrorífico apagón les costó su futuro y el pase a la final, por primera vez en la historia de la ACB, a los estudiantiles, que eufóricos, acabaron venciendo 84-97, entre abrazos de sus jugadores por la heroicidad conseguida y saludos a su afición.

ESTADÍSTICAS DEL PARTIDO