MOMENTOS ÉPICOS: EL DEBUT DE WALTER BERRY Y SUS ESTRAMBÓTICOS 52 PUNTOS.

MOMENTOS ÉPICOS: EL DEBUT DE WALTER BERRY Y SUS ESTRAMBÓTICOS 52 PUNTOS.

Antonio Rodríguez

 José Luis Llorente entrando a canasta ante la oposición de Gorroño.
José Luis Llorente entrando a canasta ante la oposición de Gorroño.

1.- “Y aparece Jesús Gil en el vestuario, con todos sus guardaespaldas y se va a mear” recuerda Quique Ruiz Paz. “Mientras tanto, Clifford (Luyk) estaba callado, porque no sabía muy bien cómo actuar en aquella situación. Cuando acaba, sale del baño y nos dice ‘Me cago en … que a estos hijos de p*ta les vamos a ganar. ¡Vamos chavales!’ Digamos que fue un subidón de motivación”.

2.- Esto fue el preámbulo del encuentro que nos ocupa. Una matinal de domingo, en Octubre, en la cuarta jornada de liga, en la que por primera vez en la historia del baloncesto se enfrentarían de manera oficial Atlético de Madrid frente al Real Madrid. Un encuentro para la historia. Y no solamente porque se producía así el primer derby “futbolero” en la historia de la Liga Endesa.

3.- Estamos hablando del debut de Walter Berry. Posiblemente el debut más espectacular en nuestra historia. Y es que tras las tres primeras jornadas lesionado, Walter Berry, la estrella del Atlético de Madrid, una de las estrellas de la competición, logró nada menos que en 45 minutos -los jugó todos-, 52 puntos en una serie de 26/39 en tiros de campo y 4/6 en tiros libres, 15 rebotes -5 ofensivos-, 2 tapones y 2 balones recuperados. La locura.

Carl Herrera capturando un rebote.
Carl Herrera capturando un rebote.

4.- Indudablemente, la llegada de este jugador tiene mucho que ver con el aterrizaje de Jesús Gil a la ACB, a la sierra madrileña, concretamente a Villalba. Como cuenta Roberto Arrillaga en “Cuadernos de basket” nº 5, el equipo de Collado Villalba perdía el sponsor que sustentaba  casi todos sus gastos, la entidad bancaria BBV, que les había estado amparando durante 5 campañas. Y con ello y ante una posible desaparición, su directiva comenzó a buscar soluciones urgentes para el mantenimiento al menos, del club.

5.- En aquella junta directiva, como cabeza visible, se encontraba Pedro Antonio Martín Marín, posterior Secretario de Estado para el Deporte en el gobierno del PP (en la etapa de José María Aznar). Pedro Antonio Martín había sido directivo del Real Madrid, pero como reconoce Clifford Luyk en una entrevista en “Personajes TAF de Tirando a Fallar, se fue enfadado de la entidad blanca, tras enterarse de algunos fichajes por la prensa. Y como era un hombre de baloncesto, fue a parar a este club.

6.- Jesús Gil veía con buenos ojos el baloncesto, un deporte que llevaba años en nuestro país siendo muy emergente. De hecho, ya probó una temporada antes en 1ªB, comprando los derechos del defenestrado Tradehí ovetense. Pero aquello no cuajó. En el verano del 90, se entera por su directivo Luis Rodríguez, de la situación de Collado Villallba. “Me gusta. ¿Qué hay que poner? ¿250 millones de pesetas? Pero, ¡eso es un dineral! ¡Eso es la mitad de lo que me costó Futre! Tendremos que sacar algo a cambio, ¿no? (extracto de “Cuadernos de basket nº 5). Si yo pongo la tela, el alcalde tendrá que poner algo de lo suyo también”. Un convenio durante 9 años, con esos 250 millones de por medio, dio el nacimiento del Atlético de Madrid-Villalba.

Walter Berry, el protagonista de nuestra historia, haciendo sus malabarismos.
Walter Berry, el protagonista de nuestra historia, haciendo sus malabarismos.

7.- A la carrera, Pedro Antonio Martín Marín le pide a Clifford Luyk que firme como entrenador del club, pues  si llevaba tiempo pactado de palabra, pues eran dos hombres que se conocían de su antiguo club, no habían encontrado el momento para la rúbrica. “Tienes que firmar ya. El equipo lo ha cogido Jesús Gil y lo necesitas” (extraído del “Personajes TAF” con Clifford Luyk).

8.- Ese fue el primer encontronazo de Jesús Gil con Clifford Luyk (que a propósito, no acabó la temporada. ¿Que un entrenador la terminara? Eso no entraba en la filosofía de Gil por aquel entonces). Un hombre fiel al Real Madrid durante casi toda su carrera deportiva. “Y me llama Gil y me dice ‘tú no quieres entrenar al Atlético de Madrid, supongo. Esos de enfrente de toda la vida…’ Y le dije ‘Mira, Jesús. Yo he estado con el Mercedes y ahora, con el BMW, pues también me gustaría’. Y me dice que le gustó ese símil. Y me dijo que hiciera equipo”.

9.- Y Walter Berry, ¿cómo vino? Clifford Luyk se va a New York a fichar americanos, a voluntad de lo que pretendía Jesús Gil. “Lo primero, quiero dos negros saltarines y buenos”. Esa era la específica consigna. En realidad, a su directivo Luis Rodríguez, Gil le dijo “Sólo quiero mejorar el equipo y no puedo arriesgarme a hacer el ridículo. Y la diferencia la marcan los extranjeros. Quiero dos auténticas figuras, no me traigas ‘piculines’ como otros equipos”.

            Contacta con el afamado entrenador de St. John’s, Lou Carnesecca, en busca de esos dos jugadores espectaculares. ‘¿De cuanto dinero dispones?’, le preguntó el bueno de Lou. ‘De un cheque en blanco’, le espetó Luyk sonriendo. ‘Bueno, en rojo y blanco’. Carnesecca aconsejó ‘el mejor talento que haya visto nunca. Una mano izquierda…con un tiro extraño. Pero no falla una. Se llama Walter Berry’. Luyk recuerda que solamente había un problema: que sus asuntos los llevaban abogados de Philadelphia. “Históricamente, los abogados de Philadelphia son los mejores y los más duros de Estados Unidos. Y allí se firmó el millón de dólares que Berry cobró del Atlético de Madrid. Hasta la última peseta. Lo que los demás, no pudieron decir”.

José Luis LLorente, uno de los hombres que jugó los 45 minutos de encuentro.
José Luis LLorente, uno de los hombres que jugó los 45 minutos de encuentro.

10.- El otro americano era Shelton Jones, compañero de Berry y pupilo de Carnesecca en St. John’s. Éste cobró 600.000 dólares. Bueno, aún le deben casi la mitad de aquello. Jones, aunque no tenía mal trato con Berry, pues al fin y al cabo él también era un profesional, tenía unos celos, a veces terribles, por su compañero. Se consideraba tan buen anotador como él. Y forzaba y forzaba para demostrarlo.

11.- ¡Ah! Hasta el momento de la cuarta jornada, en el encuentro que nos ocupa, ante la ausencia de Berry, Shelton Jones se había convertido en máximo anotador de la Liga Endesa, con una media de 33 puntos y debutando, por cierto, con 41 ante Pamesa Valencia. Eso sí, una victoria y dos derrotas. Sus puntos no acarreaban éxitos colectivos.

12.- Momento estelar, por cierto, fue la presentación de ambos. Jesús Gil monta una conferencia de prensa junto a ellos dos, en el Vicente Calderón. Allí acude toda la prensa futbolera. Y como recuerda Luyk, ‘había gente hasta en los pasillos’. Le hacía gracia que Gil todo el rato no paraba de decir welcome to Madrid, welcome to Madrid”.

13.- Y da la casualidad que el partido tuvo de todo: intensidad, emoción, prórroga y polémica. Mucha polémica. Los quintetos fueron Carlos Gil, Javier García Coll, Walter Berry, Shelton Jones y Antón Soler por los rojiblancos; José Luis Llorente, José Biriukov, Pep Cargol, Carl Herrera y Stanley Roberts, por el Real Madrid. Los primeros parciales, tras el 2-0 inicial con suspensión de Carlos Gil, fueron siempre para el Real Madrid. Walter Berry forzaba y forzaba tiros, ansioso en su debut. Falló nada menos que sus 7 primeros lanzamientos.

14.- Si piensan que el verano fue movidito en el nuevo Atlético de Madrid Villalba, no fue menos en el Real Madrid. Y con descontento por parte de muchos protagonistas. El primer refuerzo en aterrizar en Madrid fue el venezolano Carl Herrera, un ala-pívot muy rápido, atlético, procedente de la universidad de Houston, con buen tiro exterior y un fenómeno de los contragolpes. Su fama en Estados Unidos, le precedía. En teoría, sería el referente ofensivo de los blancos.

15.- Wayne Brabender fue el elegido para sustituir a George Karl como entrenador. Se prescindió del preparador físico que tuvo el club blanco en los últimos 12 años, Paco López, para enfado de José Biriukov, que estaba en plena recuperación tras su grave lesión de rodilla la temporada anterior. De hecho, Biriukov entrenaba por su cuenta con Paco López y con Juan Antonio Corbalán, tras anunciar éste su fichaje por el Fórum Filatélico de Valladolid, a pesar de llevar dos años retirado.

Defensa del atlético Carlos Gil, el hombre que pudo sentenciar el choque.
Defensa del atlético Carlos Gil, el hombre que pudo sentenciar el choque.

16.- José Luis Llorente, tras interminables conversaciones, renovó finalmente por el Real Madrid, pero no en las condiciones que él quería. No en cuestiones económicas, sino de rol en el equipo. “Joe” acabó agotado la temporada anterior, aquella en la que desfilaron Mike Anderson y Dennis Nutt y acabó jugando él solo como base. Exigía el fichaje de un segundo director de juego para que no se repitiese la misma circunstancia. ¿Y saben qué? Que no se fichó a nadie. Llorente confesó en pretemporada que “la situación es frustrante”. Vean, por favor, las estadísticas del partido, busquen el recambio -que no había- para Llorente y adivinen los minutos que jugó. Efectivamente, los 45.

17.- Ahora pueda sonar curioso, pero para el segundo americano, el jugador que el club blanco manejaba en su lista como opción principal, era Marc Iavaroni. Sin embargo, saltó a la palestra un nombre muy atractivo, con el que tuvieron que trabajar muy en secreto y muy rápido. Su nombre: Stanley Roberts. Un chico de apenas 20 años, que por problemas académicos, no pudo jugar su primera temporada en Louisiana State, que en la segunda -y última- promedió 14 puntos y 9 rebotes, con el mérito que ello tenía al compartir puesto interior con la auténtica nueva sensación de Estados Unidos, Shaquille O’Neal y que por problemas académicos nuevamente, prefirió dejar la universidad. El problema es que al no declararse elegible para el draft, tampoco podía jugar en la NBA. Y ahí entraba en el guión Europa y sobre todo, Italia. El Real Madrid, con grandes referencias del chaval, encontraron este monstruo de 2.15, como el anhelado anti-Norris. Por un buen montante, se hicieron con sus servicios.
 

18.- Con la perspectiva que da el tiempo, la verdad es que el Real Madrid fue en el único club donde Stanley Roberts adelgazó a lo largo de su carrera. Muy controlado en su alimentación, tenía hasta tres sesiones de entrenamiento diarias. Dos con el equipo y una previa, donde se le veía todos los días corriendo en la madrileña Casa de Campo. Dicen que llegó con 130 kilos, pero estaba más cerca de los 140. Acabó la temporada en aproximadamente 118 kilos. El jugador que se fue, en nada tenía que ver con el que llegó.

19.- Más nombres curiosos que estuvieron en agendas. Conversación entre Jesús Gil y Luis Rodríguez, su consejero:

            - Hay que traer al George Karl ese de la NBA. ¿Qué te parece?

            - Jesús, tenemos un acuerdo firmado con Luyk, que hay que respetar. No podemos entrar como un elefante en una cacharrería.

            - Pero es que… es blanco, muy blanco.

            - Y Karl también lo fue.

            - Sí, pero lo echó Mendoza y eso es un punto positivo.

            El caso es que George Karl también estuvo en la agenda del CAI Zaragoza. Y José Luis Rubio sí que tuvo contactos serios con él. Pero no cuajó porque Karl quería acabar la temporada de la CBA con el equipo con el que se había comprometido, hasta diciembre, pues se lo había prometido a los chicos. Rubio no podía esperar.

20.- ¡Ah! El partido. Pues que con un ritmo muy rápido de juego, Llorente que era un especialista en eso, hizo felices a Cargol y a Carl Herrera. En los primeros parciales, 13-23 para los blancos.

21.- Pero para entender lo especial que era este encuentro, nos tenemos que ir a horas antes del salto inicial. Si es que tuvieron cabida hasta las “Cacao Maravillao”. Como lo oyen.

22.- Gil llegaría al pabellón de Collado Villalba. Al palco. ¿Al palco? Problema: no había palco. Lo que sí había en uno de los almacenes del pabellón, era cinta de la que utiliza la policía para acotar zonas restringidas. Y era perfecta, porque era rojiblanca. Así rodearon unas gradas como improvisado palco. Con una bandera del Atleti, de las alargadas, en la posición frontal, al fin, ya había palco.

23.- “Las Cacao Maravillao”. Ignacio Rodríguez, directivo del Atlético de Madrid, era un alto cargo en Telecinco. A él le encargaron las mejores cheerleaders de la liga, para toda la temporada. Pero como era el inicio de la competición y ese proyecto aún era embrionario, le pidieron la “participación” de las Cacao Maravillao. “Las recogimos en un autobús en la Gran Vía madrileña y las subimos a la sierra”. Lo que sí recuerda Quique Ruiz Paz era la falta de concentración en la rueda de calentamiento: “Jesús Gil dando la vuelta al ruedo por todo el polideportivo. Pero lo que nos dejó de piedra, fueron aquellas brasileñas que había por el pabellón. Era algo tremendo ver aquellas mozas en la sierra de Villalba medio en pelotas”, declaraba a Cuadernos de basket.

24.- El Atlético de Madrid, gracias a que Walter Berry ya carbura, anotando su primera canasta en el octavo intento (anotó 24 de los siguientes 32 intentos de tiro. Algo alucinante), comienzan a remontar y con un parcial de 8-0, se sitúan por delante, por primera vez desde el 2-0: 28-27.

25.- Hay que aclarar que la primera canasta de Walter Berry en nuestra liga, fue de fantasía. finta de tiro, reverso para irse por línea de fondo y ante la oposición de los pívots blancos, elegante canasta a aro pasado, sorteándoles a todos. Era una maravilla estética.

26.- A Stanley Roberts se le señala la tercera falta personal. Era el minuto 10. Sobre el rigor arbitral, el joven pívot no entendía nada y se va al árbitro principal, Antonio Gallo y le da un abrazo casi de manera compasiva.

27.- Carl Herrera se pica con Shelton Jones, a ver quién de los dos es más atlético, quien anota más. El primero recibía pases certeros (20 puntos y 8 rebotes) corriendo en transiciones rápidas como hombre alto. El segundo, intentaba acelerar, pero quien se aceleraba era él. Forzando entradas complicadas (6/17 en tiros de campo), comenzó a enzarzarse con Cargol en varias ocasiones y los presuntos celos con Berry, eran evidentes: no le pasaba un balón. El colmo de sus desaires fue cuando no le pasó el balón en un claro contragolpe, forzó la entrada a canasta y quedándose el balón dando vueltas en el aro, Berry consigue un fácil rebote y dos puntos más.

28.- Aún estando desacertado en los primeros minutos, a Walter Berry le dio tiempo a anotar 20 puntos al descanso. Diez canastas para él, era algo de andar por casa.

29.- Para frenar su eficiencia, Wayne Brabender comenzó a rotar los hombres interiores en todo tipo de combinaciones. Puso a Antonio Martín, Roberts y Herrera, para que jugase éste de alero. Llegó a poner a Antonio Martín, Romay y Roberts al mismo tiempo. Claro, Luyk, ante la situación tan extraña, pidió a sus hombres presionar a toda pista, robando balones y consiguiendo canastas fáciles, ante la invasión de hombres altos. Brabender cambió a Romay por Villalobos, no tardando más de minuto y algo en quitar ese “invento”.

30.- Eso sí, la presión la mantuvo Luyk, porque seguía funcionando. Llegaron a ponerse 41-36, robando balones con excesiva facilidad. Con una suspensión de Berry, seguido por un triple de Villalobos, se llegó al descanso, con 45-41 para el Atlético de Madrid.

31.- Y en las pantallas de la 2 de TVE, comienza otro espectáculo: Juan Carlos Rivero entrevista a Jesús Gil. Primero, entusiasmado y tranquilo: “Estos partidos crean afición de verdad. Es bonito, gane quien gane. Pero sobre todo, por todos los socios que no han podido venir aquí y que lo están viendo. Porque sé que es un partido de emoción, que se vive con ilusión…y que tengan paciencia, que no pasa nada con el Atlético de Madrid. Saben que aquí estoy yo para defenderlo”.

32.- Comienza a meterse ‘en harina’: “Algunos por ahí, me dicen predicador…los babosos. Pero es igual. Nosotros vamos a lo nuestro y a quien no le guste nuestro negocio… Verás cómo España entera se va a involucrar en nuestra nueva filosofía de las 500.000 acciones. Vamos a poner socios en toda España. A mil pesetas la acción”.

33.- Y ya puestos, con su discurso, donde Rivero le preguntaba exclusivamente por fútbol (¿?), pero no había que darle muchas palmas a Jesús Gil para que bailase: “Tenemos que acabar de una vez con el pasado corrupto, con el fraude. España no tiene una auténtica administración deportiva, sino métodos coercitivos para acallar a todos los que quieren que se transforme en mentira, en fraude y estafa nacional. Y yo voy a terminar con ello, me cueste lo que me cueste”.

34.- Y la última: “(a la pregunta sobre los rumores del fichaje de Schuster, en ese momento en el Real Madrid): “Yo tengo respeto a los jugadores que tienen contrato en vigor. Porque a las personas las tratamos como personas. A los golfos, como golfos. Y como la persona con la que tengo que tratar es un señor, le tengo que dar tratamiento de señor. De los rumores de los fichajes de Biriukov y Antonio Martín, eso ha sido una noticia falsa de los de siempre. De la página parroquial esa, fraudulenta, los que persiguen al Atlético de Madrid. Pero como Mendoza pica…pues yo feliz para que suban los sueldos a la plantilla del Madrid. Mil millones he subido el precio de la plantilla del Madrid, porque entró al trapo el que tira con pólvora ajena, ese que tú sabes”. Finalmente, a Juan Carlos Rivero, le regaló un banderín del Atleti. Éste, más pendiente ya de acabar la entrevista, con los jugadores ya en pista, que otra cosas.

35.- Es cierto ese rumor del interés por los jugadores del Real Madrid. Quique Ruiz Paz, con los años, lo corrobora: “Cuando llegó Jesús Gil, se volvió loco. ¡Quería fichar a medio Real Madrid! “

36.- Lo más curioso del asunto, es que si repasamos la plantilla del Atlético de Madrid, con Ruiz Paz, Rementería, Valdivieso, García Coll… todos habían salido de la cantera del Real Madrid. Tiene una explicación: Clifford Luyk, cuando tuvo que hacer el equipo,  decidió reforzarse con jugadores que ya conocía de cuando él entrenaba en categorías inferiores del club blanco. Luyk recuerda: “Cuando Jesús Gil me pidió hacer el equipo, yo le pregunté con qué presupuesto contábamos. Y me respondió ‘Eso déjamelo a mí. Eso es cosa mía. Yo lo arreglo. Mira, ni en el fútbol me duran las negociaciones más de cinco minutos’. Recuerdo que Andrés Valdivieso me preguntó ‘Clifford, me ha citado a la una. ¿Qué le puedo pedir?’ Había pensado una cantidad, pero me confesaba que ‘me da miedo. No me la va a dar’. Y le aconsejé que pidiera lo que él tenía pensado. Y sale Andrés del despacho y me dice que le ha dado un 50% más de lo que le había pedido. Entra Javier García Coll, y lo mismo. Claro, yo pensé ‘¡coño! Voy a pedir yo…’ Luego me enteré: la mitad era en A y la otra mitad en negro. Esa era la trampa. Tú cobrabas lo estipulado en A, y para cobrar el B, ponte a la cola. Creo que todos lo estamos esperando aún. Menos Walter Berry, eso sí. Ya te dije: abogados de Philadelphia” incidía Luyk en la entrevista publicada en la web de Tirando a Fallar.

37.- En la segunda parte, Walter Berry estaba desatado. Logró tres canastas en tres jugadas consecutivas, sin errores. Los puntos ya entraban con una facilidad pasmosa. Sin embargo, el Real Madrid se despega: 51-56.

38.- Wayne Brabender sigue insistiendo en la zona para parar la sangría de Berry. Y es que su acierto ya empezaba a ser escandaloso. En el minuto 30, ya llevaba ¡38 puntos! Su dominio de la línea de fondo era maravilloso, sus reversos, el quedarse colgado en el aire hasta que caía su defensor y lanzar esos tiros con la zurda por extensión, con los brazos interminables que tenía. Era un talentazo.

39.- El choque va llegando a los momentos decisivos. José Biriukov despierta tras unos excelsos primeros minutos y con dos triples consecutivos, sigue manteniendo la delantera en los blancos. Shelton Jones se juega un triple de locos, que por supuesto, falla. Pero el Real Madrid falla el siguiente tiro y ya dentro del último minuto, Javier García Coll, en contragolpe y según llega, lanza un triple que anota, empatando a 89, a falta de 30 segundos. Se desata la locura.

40.- Y aquí llegó una de las jugadas decisivas que pudo sentenciar. En la última posesión, Carlos Gil, con una rapidez y habilidad endiablada, roba el balón a Biriukov y se encamina solo hacia canasta rival. Su entrada es motivo de falta personal, con dos tiros libres a falta de 4 segundos. El choque estaba en sus manos. Wayne Brabender solicita tiempo muerto.

41.- Carlos Gil se disponía a lanzar los dos tiros libres para ganar el choque ante un Jesús Gil, de pie en el palco, entre expectante y desafiante. Gil (el jugador) falla el primer tiro. Bota, respira…y falla también el segundo. Al Real Madrid le da tiempo incluso a una jugada rápida y una suspensión de Pep Cargol, que cortó la respiración a los asistentes, sobre la bocina final. Para la suerte de los aficionados (que seguían coreando el canto de “Villalba, Villalba”. Algún “Forza, Atleti” como añadido, pero pocos), el tiro no entró, y se llegó a la finalización con empate a 89. Prórroga.

42.- En la acción en defensa al tiro de Cargol, Shelton Jones sufre un tirón en aductor, que a juzgar por sus gestos de dolor, parecía importante. Estuvieron unos minutos atendiéndole en la pista, antes de comenzar el tiempo de prolongación. Una baja considerable para los rojiblancos, aunque por el Real Madrid, ya no contaba ni con Stanley Roberts ni Carl Herrera desde hacía ya minutos.

43.- Y decimos que la baja de Shelton pudo ser fundamental, puesto que Walter Berry, que ya llevaba 50 puntos, tan sólo intentó un tiro en los cinco minutos de prolongación, cuando el choque ya estaba sentenciado. Se encontraba agotado.

44.- Cuando faltaban algo más de tres minutos, el choque, que había tenido mucha emoción y poca polémica -alguna falta protestada, sobre todo en ataque, como la 5ª a Carl Herrera, pero nada más-, entró como una diva en el escenario. En una acción de Antonio Martín bajo el aro, empuja a Soler y es sancionado con falta en ataque. Soler, desde el suelo, no retira las piernas y Martín interpreta que le ha dado una patada, con lo que se enzarzan entre protestas y algún contacto. Como no se permitían protestas de esa índole, les castigan posteriormente con falta doble. Lo más curioso es que en esa temporada se creó la regla de las faltas acumulativas y por supuesto, sus sanciones. Decretan un salto entre dos para solventar el tema, sin más tiros libres, ante las protestas de los locales. Primer capítulo de la polémica, con empate a 91 en el marcador.

45.- En el salto entre dos, los árbitros señalizan falta a Javier García Coll en su intento por disputar el balón cuando salió palmeado de la bombilla. Éste, para no protestar a los árbitros, sale corriendo hacia su banquillo y a modo de desahogo, da dos patadas a las almohadillas de publicidad que había delante de manera notoria. Los árbitros al verlo, le castigan con una técnica. A lo que Clifford Luyk alza los brazos, gritando ante lo que considera una injusticia. Otra técnica. Por aquel entonces, las técnicas, tanto a jugador en pista como al banquillo, se castigaban con dos tiros libres -más posesión, si es de banquillo-. La regla de las faltas acumulativas dictaba que, haciendo recuento, una falta de García Coll, más una técnica, más otra técnica, daban como resultado ¡6 tiros libres! Walter Berry, tras el lanzamiento del cuarto, quería entrar ya en la zona a jugar, echándose a reír cuando le insisten en que no, que faltaban dos más.

46.- José Luis Llorente lanzó los 6, anotando 5 de ellos. A esas alturas, Jesús Gil se había levantado y se había ido del palco, indignado. Declaró que “esta vez el atraco tocaba por la mañana, a la hora del desayuno. Me fui del partido, porque estaba claro que no nos iban a dejar ganar. Estaba clarísimo que nos iban a robar. Así que la única solución posible, era marcharse”.

47.- A todo esto, la anécdota de Gil continuó esa misma tarde, cuando en el Vicente Calderón, en el partido Atlético de Madrid-Osasuna, en las pantallas gigantes del estadio, se pudo leer “Robo y expolio en el basket”.

48.- Tras el rosario de tiros libres, una canasta más del Real Madrid (91-98) más un dos más uno ejecutado por un exhausto José Luis Llorente, acabaron de sentenciar, para el definitivo 99-107, con una última canasta de Walter Berry, que así completaba su récord liguero de 52 puntos.

49.- Y así acabó el primer derby oficial (se habían enfrentado ya en el Torneo de la Comunidad de Madrid). Atlético de Madrid siguió encadenando derrotas, logrando un récord de 2-7 en las primeras 9 jornadas. Luego remontó el vuelo, fue una de las atracciones y acabó jugando playoffs, cayendo en cuartos de final ante el futuro campeón, Montigalá Joventut. Eso sí, Clifford Luyk fue destituido tras esa racha inicial de malos partidos. Clifford sí recuerda, que tras esta derrota ante el Real Madrid, Jesús Gil entró en el vestuario y “delante de todos los jugadores, me gritó ‘¡tú, por merengue, has perdido el partido!’ Luego, para cobrarle una vez despedido…¡buah! Menos mal que había un acuerdo entre la ACB y la Asociación de Entrenadores, que nos garantizaba el sueldo”.

50.- Quique Ruiz Paz guarda en su memoria con cariño, las habilidades de Walter Berry, mucho más cómodo desde que destituyeron a Shelton Jones, llegando en su lugar un pívot, más pívot y de corte más reboteador y defensivo, sin egoísmos por la pelota, como Howard Wright. “Walter resolvía con facilidad. En sí era un espectáculo. No sabía por qué hacía las cosas que le salían. ‘¿Cómo haces ese movimiento?’, le preguntaba. Y siempre me decía ‘Nolo sé. Lo hago según me sale’. Si llegaba a la pintura, estabas muerto. Era un atleta. Era un artista”.

51.- A Clifford Luyk, entrenador que tenía un excelente trato con los jugadores, le sustituyó el estadounidense Tim Shea. “Y recibo una llamada telefónica y me dice ‘Soy Jesús Gil. Me han dicho que tú eres un entrenador con c*jones’. Esa fue su presentación” recuerda el bueno de Tim, fichando por dos años…que no se cumplieron, por la desaparición de la entidad.

52.- Por supuesto, nadie más superó la cincuentena de puntos aquella temporada.

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