MOMENTOS ÉPICOS: LOS SMITH VS SABONIS

MOMENTOS ÉPICOS: LOS SMITH VS SABONIS

Antonio Rodríguez

Temporada 89/90. J.04: Mayoral Maristas 85-86 Fórum Filatélico (30.09.89)

Motivo de las televisiones ha sido siempre intentar captar los mejores espectáculos deportivos. Las emisiones de la Liga Endesa eran ya un hábito y éxito garantizado en nuestras pantallas al inicio de la temporada 89/90. De hecho, muchos de los canales autonómicos recién estrenados, apostaron por este producto para llenar sus parrillas. Pues bien, iniciando una nueva campaña, empezando con fuerza en las primeras jornadas, alguien en TVE visualizó un encuentro que podía englobar el mayor espectáculo posible en este nuevo curso.

Un sábado 30 de Septiembre por la tarde, tuvimos la ocasión de ver por primera vez a nivel nacional,  la pareja más excitante, los “Zipi y Zape” que en más ocasiones levantaba al público de sus asientos de toda nuestra liga: Mike & Ray Smith. Hablamos del Mayoral Maristas, hablamos de una de los dúos más épicos de la historia de nuestra competición. La efervescencia que desprendían, era reclamo más que sobrado para hacerles al fin una presentación a nivel nacional, pregonada a los cuatro vientos.

Para completar el show, buscando el rival perfecto, debían enfrentarse al mayor rascacielos de la ACB, Arvydas Sabonis, estrella recién importada a nuestro país. Su fichaje por el Fórum Filatélico, una quimera en la que sí creyó el presidente vallisoletano, Gonzalo Gonzalo cuando le llamaron con un conciso  “¿te atreves con Sabonis?”, gracias a la mediación de José Antonio Arízaga, se pudo concretar con las autoridades aún soviéticas. Una rutilante estrella en nuestra liga, sobre todo tras la marcha de Drazen Petrovic y que en la cuarta jornada de liga, tendríamos en las pantallas de televisión. Fichaje arduo, tortuoso y que se solventó con la contratación de Valdemaras Homicius, pues en un prinicipio, dicen desde Valladolid que el pasaje para que Sabonis acabara en la ciudad pucelana, era verir de la mano con Alexander Gomelski. La alternativa fue su paisano Homicius, el “detalle” que le convenció finalmente. Se vendió como un “David contra Goliat”, se mostraban similitudes con la novela de “Los viajes de Gulliver”. El hecho que ningún componente del quinteto titular del Mayoral superase los dos metros, daba pie para estos paralelismos. Siendo concisos, este choque que pertenecía a la A-2 (en una liga de 24, los 12 mejores a tenor de la clasificación de la temporada anterior, englobaban un grupo llamado A-1. El resto, la A-2), sirvió para vender tal encuentro con enorme expectación.

Sabonis & Homicius, la pareja lituana emigrada, eran tan atrayentes como caros para el club vallisoletano. De ahí que, para sufragar en parte sus gastos, sacaran un co-patrocinio de una perfumería. La casa Colonias Víctor “arrimó el hombro” para equilibrar números. Más cambios, El proyecto se reestructura y dan la baja a ilustres veteranos que en otros tiempos fueron santo y seña: Samu Puente, Quino Salvo y Juan Domingo de la Cruz daban paso a los jóvenes Lalo García o Alex Bento, más los ya asentados Miguel Ángel Reyes y Silvano Bustos. Del Clesa Ferrol contrataron los servicios del entrenador Javier Casero, que quiso traerse a Miguel Juane, protagonista del culebrón del verano, pues los ferrolanos no le soltaban y Juane tuvo que acogerse al Real Decreto 1006 y fichar por quien la voluntad le dictaba, acudiendo a recovecos legales para ello.

Por su parte, Mayoral Maristas significaba todo lo contrario: la continuidad y la parquedad presupuestaria. El joven entrenador Javier Imbroda ya llevaba seis años al cargo del equipo de baloncesto del colegio Maristas malagueño, con el máximo anotador liguero de la temporada anterior (Ray Smith), y Mike Smith, como el mayor reclamo en su esencia de espectacularidad. “Hay un gran desconocimiento de nuestro equipo por parte de muchos medios de información. Es injusto que solamente cuentan los Smith para ellos” declaraba Javier Imbroda en aquellos días. “¿Por qué no se fijan en Enrique Fernández, un alero de lo mejorcito que hay en la ACB? José Pedro García, ¿por qué no se habla de sus cualidades defensivas o Nacho Rodríguez, con unos fundamentos y técnica individual que ya quisieran muchos bases, y tan sólo tiene 20 años?”.

En la pista de Carranque, en el centro de Málaga, sobre pista de linóleo (no era parquet, sino el material sintético de muchas pistas), saltaba Arvydas Sabonis, ante la mirada de unos aficionados convencidos y orgullosos de sus jugadores. El quinteto que utilizó Javier Imbroda fue Francisco José Peña, Enrique Fernández, Mike Smith, Ray Smith y José Pedro García. Por el Fórum, José Alonso, Valdemaras Homicius, Miguel Juane, Miguel Ángel Reyes y Arvydas Sabonis. Y en los primeros minutos, ya se intuía que este partido sería especial. Ray Smith anotaba una suspensión delante de su defensor con enorme facilidad. Mike Smith entraba a canasta con sus vuelos casi suicidas delante de las torres rivales. Y Sabonis, desde la bombilla, daba una espectacular asistencia por detrás de la espalda al corte por línea de fondo de un compañero. Expectación confirmada con hechos.

Estar delante de la tele o en las gradas, era tener consciencia por parte del aficionado español que, ese fenómeno de 2.20 de estatura no solamente hacía la vida imposible a sus rivales con la selección de la URSS o con el propio Zalgiris Kaunas en los más brillantes enfrentamientos en Copa de Europa. Sabonis era una realidad en nuestras pistas, que ganaba posiciones, batallaba y dominaba a rivales que veíamos y conocíamos en nuestra ACB, recibía tras encontrar buenos ángulos de pase y que al final se imponía, con unos números mareantes. Que… efectivamente, estaba aquí.

Pero quien llevaba la voz cantante en el choque e sus primeros compases, eran los Smith. Sobre todo Ray. Era un ala-pívot que no medía más de 1.98, que decían medir más (Miguel Ángel Reyes, con su 2.07, le sacaba la cabeza) y que superó los 30 puntos de promedio la campaña anterior, erigiéndose como el máximo anotador liguero. “Ray probó un verano en la pretemporada con Seattle Supersonics” recordaba Jacinto Castillo, presidente del club. “Y lo querían ¡como escolta! Y con nosotros, jugaba de pívot”. Su habilidad para driblar, subir el balón, un cambio de dirección entre las piernas y quedarse colgado para lanzar una suspensión, era todo un gesto continuado que siempre acababa igual. Su clase era excelsa. Se pudiera entender que, fichado desde la liga irlandesa, sería un jugador de segunda o tercera fila. Sin tener estatura ni peso para ser pívot, sin ser un buen lanzador desde 6.25 como para ser alero destacado, entra en la razón que pasase tan desapercibido. Y es que hablamos de un baloncesto en el que la cotización se la llevaban los buenos interiores. Y los ala-pívots eran jugadores muy interiores en esos años. De hecho, el que Imbroda le ayudase en su tarea, dejándole todo tipo de espacios, que nadie circulase por la zona, facilitando así sus unos contra uno con todos los compañeros abiertos, era algo novedoso que chocaba con lo impuesto en nuestro baloncesto (corriente que traía George Karl, mucho más perfeccionada y que tampoco se entendía mucho). Pero así era. José Pedro García era un tipo que salía a hacer bloqueos. Los demás, cuanto más lejos, mejor. Y así Ray Smith mareó a su marcador, Miguel Ángel Reyes, como para llevar 19 puntos al llegar al descanso. Lanzara cómo lanzara, el balón bailaba en el aro, se quedaba muerto y acababa entrando.

El Fórum se sentía desbordado entre pérdidas de balón y encajar contragolpes. Era el modo y manera de jugar que habíamos leído y oído del Maristas malagueño. Aquel baloncesto distinto y atractivo que el tal Javier Imbroda ordenaba y que en Carranque hacía pasarlo tan bien a todos. Mike Smith, en esta primera mitad (a la que se llegó con 49-38, tras un 20-10 y 35-20 como buenos parciales locales), consiguió 9 rebotes, y un Sabonis algo desesperado por ver cómo los buenos balones, le llegaban a cuentagotas. Y Valdemaras Homicius, 0/7 en triples. Mayoral Maristas se vaciaba en defensa, buscaba anticipación a los pases, José Pedro García, con sus dos metros peladitos, buscaba siempre defender por delante a Sabonis. Y todo ese sobreesfuerzo, lo notaron en la segunda mitad.

Arvydas Sabonis logra un brillante tapón e inicia con un pase para su compatriota Homicius, los segundos 20 minutos. El cuento poco a poco iba cambiando. Mike Smith es quien toma el relevo a Ray, aunque Homicius es quien comienza a arreglar su desaguisado triplista de la primera parte. A falta de 10:23, Javier Imbroda solicita tiempo muerto con 67-62. Ray Smith logra una entrada a canasta a falta de 8 minutos (72-64). Llevaba 29 puntos. Serían los últimos. Un joven Nacho Rodríguez le echa pundonor y valentía entrando a canasta, pero no es suficiente. Homicius consigue otro triple a falta de 5 minutos para un 77-75. Encuentro igualado.

Fórum Filatélico, el poderoso en este caso, va tomando el mando, aunque se encuentra con otra milagrosa canasta de Mike Smith (85-82) a falta de 01:17, que contrarresta Homicius (29 puntos), a un 85-84 a falta de 40 segundos. Tras tiempo muerto de Imbroda, la estrategia hacia Ray Smith era clara en un uno contra uno. En esta ocasión falló el tiro y un nuevo pase de beisbol de Sabonis a un “palomero” descarado Homicius, deja petrificado al municipal de Carranque, pues sitúa al Fórum por delante (85-86) por primera vez, desde un 0-2 inicial. Restan 15 segundos.

En esta ocasión, la estrategia no salió tan limpia y los vallisoletanos niegan el balón a las estrellas malagueñas y tuvo que ser Nacho Rodríguez entrando a canasta, la alternativa final del Maristas. Literalmente, chocó con Sabonis, soltando el balón y quedando muerto para una disputa y posterior lucha. Tres segundos que restaban tras disputar un salto entre dos, que no sirvieron para nada, pues Ray Smith no tuvo ni tiempo para lanzar.

Fórum Filatélico se llevó esa victoria y presentaba esta etapa con el gigante lituano. Un jugador que todavía necesitaba bastantes cuidados en su maltrecho tobillo. De hecho, en navidades viajó a Portland para darle “un repaso” a pesar de ciertas críticas. Pero fue más que entendible. Cuidados permanentes y como resultado, tres brillantes temporadas, hasta que fue fichado por el Real Madrid, donde las atenciones fueron aún mayores, al nivel de club grande, de club de fútbol, simplemente. De hecho, ese salto cualitativo le valió para poder el salto a la NBA.

Nos quedamos en este enfrentamiento, con este recuerdo de esta primera vez, y una ligera idea de lo que nos esperaba por tener a Sabonis en nuestra liga. No imaginábamos que pudiera estar seis años en nuestras pistas. Un lujo que no olvidaremos. Y aquellos Smith, Mike y Ray, aquel Mayoral de “saltimbanquis” y tiradores, maravillosos ellos, que nos mostraron “la patita” de lo que pudiera ser el baloncesto del futuro.

ESTADÍSTICAS DEL PARTIDO

FOTO 2: Mike Smith entrando a canasta.
FOTO 3: Javier Casero, entrenador del Fórum Filatélico
FOTO 4: Valdemaras Homicius, el “otro” lituano fichado por el Fórum.
FOTO 5: Javier Imbroda, el innovador entrenador del Mayoral Maristas.
FOTO 6: Ray Smith calentando.