MOMENTOS ÉPICOS: LA BOMBA DE SERGIO LLULL

MOMENTOS ÉPICOS: LA BOMBA DE SERGIO LLULL

Antonio Rodríguez

Final Copa del Rey 13/14: REAL MADRID 77-76 F.C. BARCELONA (09.02.14)

Los grandes jugadores, en muchas ocasiones son grandes, porque saben cumplir en el momento decisivo a pesar de pender sobre ellos el yugo de errores cometidos con anterioridad. Instantes antes, a veces. Sergio Rodríguez, tras un tiempo muerto a falta de 23 segundos, pierde en un dos contra uno un balón decisivo que propició que su equipo se quedase por detrás en el marcador a falta de 8 segundos. Sin embargo, dio un pase magistral en la penúltima jugada para un hombre completamente solo. Ese hombre era Llull, que anotó la suspensión definitiva, tras haber tenido un mal día en lanzamientos de larga distancia (0/3) en triples. Pero era el momento. Así se escribe la historia de nuestro baloncesto y así nos la solicitan:

Susana García Toribio nos solicitó precisamente este partido:

”Triple en el último segundo de la pasada Copa del Rey 2014 en el Real Madrid-Barcelona de Sergio Llull. Le dio una gran victoria al Real Madrid. Fue un gran duelo de equipos y todos lucharon por la victoria”.

Un gran encuentro entre los dos más galardonados de nuestro basket, que en esta ocasión tenía un favorito más claro que de costumbre. El Real Madrid de la temporada 13/14, hasta ese momento, era el Real Madrid de los récords en la Liga Endesa. Llevaban ¡31 partidos sin perder! entre Supercopa, competición liguera y Euroliga. Imbatidos de cara a esta competición y mirando por encima a un F.C. Barcelona que viajó a Málaga con 5 derrotas en el zurrón de la Liga Endesa. Eso sí, los azulgranas llegaron en “el punto”, pues cosechaban cuatro victorias en sus cuatro enfrentamientos del Top-16 de Euroliga (7 cosecutivas). Muy metidos, además de contar con un Juan Carlos Navarro más sano (llevaba 11.2 puntos de promedio en la Liga Endesa) en el “break” copero.

Tras deshacerse de Herbalife Gran Canaria y CAI Zaragoza el Real Madrid, y de Iberostar Tenerife y Valencia Basket los barcelonistas, se enfrentarían en la final con los siguientes quintetos en pista:

Bourousis, Mirotic, Darden, Rudy Fernández y Llull los blancos. Tomic, Lorbek, Papanikolaou, Navarro y Marcelinho Huertas los azulgranas. Y en el flamante Martín Carpena comenzaron ambos con mucha intensidad y acierto, que se frenaría pronto por la fortaleza de las defensas y el juego a media pista que imperó durante toda la primera mitad, evitando a los hombres de Pablo Laso, correr contragolpes. Ante Tomic volvía a ser el dolor de cabeza, pues su finalización del pick&roll con Marcelinho volvía a ser determinante. De hecho, el pívot croata anotó 6 de los 12 primeros puntos del equipo dirigido por Xavi Pascual. Los cambios, como bien decía Pepu Hernández en los comentarios televisivos, no respetaban rotaciones, sino situaciones tácticas y por ello, Jaycee Carroll y Brad Oleson entraron al mismo tiempo. Ante Tomic se sentó exhausto, eso sí, a falta de 01:59 para el final del primer cuarto, y con Joey Dorsey en pista, se seguía finalizando el dos contra dos de manera perfecta. Diferente como cuando está Tomic, pero igual de eficiente. Un problema con el electrónico (que tuvo durante toda la Copa problemas con el reloj de los 14 y los 24 segundos de posesión), hizo que tras un parón, se disputaran los últimos 6 segundos rezagados del primer cuarto, dando tiempo a Brad Oleson a anotar una canasta y zanjarlo con el marcador 16-17 para los azulgranas.

Precisamente Brad Oleson fue el protagonista en el segundo cuarto. Con Víctor Sada en pista, el jugador de Alaska era quien generaba desde la posición de escolta. Creaba situaciones peligrosas para sus tiros, daba buenos pases y en definitiva, focalizaba mucho la atención de sus rivales. Por el Real Madrid, a falta de transiciones rápidas, Laso pidió que se cargase en poste bajo, con Bourousis o Felipe Reyes, donde también daban buenos réditos. Eso sí, todo a cuentagotas, que el marcador no daba para muchas alegrías. El F.C. Barcelona vivió sus mejores momentos en pista con la vuelta de Marcelinho. Tomic estaba en pista y el Real Madrid intuía el guión. El base brasileño lo aprovechó para doblar balones a los triplistas, con dos consecutivos de Alex Abrines y otro de Nachbar, logrando su mayor ventaja hasta ese momento (36-40) y sembrando dudas entre los madridistas. El dominio se zanja con una gran entrada de Juan Carlos Navarro con la izquierda -se notaba mejor de salud, claramente- y retirarse al descanso con 38-42.

La reanudación pudo ser una de las claves en el devenir del choque. Como era habitual en las rotaciones de Pablo Laso, Dontaye Draper (que ya había jugado los últimos coletazos del segundo cuarto) se reincorpora nuevamente a pista y junto a él, Sergio Llull. La presión defensiva de la línea exterior, el agobio al hombre balón a los barcelonistas, surtió efecto. Remontaron los 4 puntos de desventaja y lograron 4 más (53-49). El cambio de rumbo estaba conseguido. Con la tercera falta de Llull y su marcha al banquillo, saltó Sergio Rodríguez que dio los mejores minutos de alegría y rapidez en los suyos, acabando él muchas de las canastas de manera, a veces circense, como el dribling por debajo de las piernas entre dos rivales con lo que nos brindó minutos antes. Aún así, el marcador sigue igualado: 60-59 al final del tercer período.

Y llegamos a los 10 minutos finales. Nikola Mirotic, buenos y silenciosos números hasta ese momento, comienza a destacar más, en rebote ofensivo, en jugadas en las cercanías de la canasta, o en un gran triple suyo sobre el límite de posesión que dio a su equipo la mayor ventaja (71-64) a falta de 02:25 para el final. Además, vino precedido de un gran tapón a Ante Tomic cuando continuaba el bloqueo, con lo que esa receta, al Barcelona, no le convenía.

Por primera vez, el partido se fue resquebrajando (73-66) en los momentos finales y decisivos (a falta de 01:38). Ventajas que parecían suficientes a tenor de lo visto hasta ese momento. Bostjan Nachbar consiguió un gran mate remontando línea de fondo (75-68, a falta de 01:13). Con un tiro que falla Marcelinho y que barre Rudy en su acción habitual, el balón cae en manos barcelonistas y Brad Oleson consigue un triple que aprieta el electrónico (75-71). Felipe Reyes, en la lucha por el rebote comete su quinta falta en la siguiente acción. Quedaban 33 segundos. Eso sí: los tiros libres correspondían a Joey Dorsey, que llevaba 1/4 hasta ese momento. Dorsey no consigue materializar ninguno. Sin embargo, el rechace del último tiro vuelve a manos azulgranas, para convertir Marcelinho el 75-73 a falta de 23 segundos. La ventaja se había esfumado. Tan sólo quedaba una posesión y lo más lógico es que Xavi Pascual pidiera a sus hombres que cometieran falta personal.

El tiempo muerto es ejecutado perfectamente por los madridistas para sacar de banda. El balón cae al hombre más seguro, Sergio Rodríguez, tanto en su posesión como en los tiros libres, en caso de que cometiesen falta sobre él. Sin embargo, el “Chacho” comete el error de forzar un pase ante un agresivo dos contra uno, que es cortado, pierde su posesión y en la acción continuada, Brad Oleson logró en una enorme entrada a canasta, anotar y forzar la falta personal a Bourousis. Si esta era la finalización de la Copa, si este era el broche para acabar, la canasta había valido más que la pena. Restaban 8,8 segundos para el final y Oleson anotó el tiro libre adicional para poner, por primera vez en muchos minutos, al F.C. Barcelona por delante 75-76. No hubo tiempo muerto para nadie.

Y aquí llegó el momento en que Sergio Rodríguez volvió a ser grande una vez más. Subió el balón bastante presionado. Los azulgranas le denegaron el lado y pasar a la esquina y le ofrecieron el centro de la zona en su entrada, donde había más ayudas. Allí el “Chacho” saltó en el aire, viéndose rodeado de jugadores con el temor de perder el balón como segundos antes, pero entre los brazos rivales dio un pase certero, genial a Sergio Llull que estaba en la esquina, esperando su momento. Llull, pisando la línea de tres (daba igual), un hombre que no había anotado ningún tiro tan alejado en todo el enfrentamiento, recibió y se levantó en la suspensión en la que paró el tiempo. La suspensión en la que el balón entró y dio la victoria al Real Madrid.

Fue increíble cómo con una décima, Ante Tomic tuvo ocasión de palmear al final y a punto de dar la victoria a los azulgranas. Y también los fueron los gestos al bocinazo final, que provocaron el éxtasis y el júbilo entre los blancos. El Real Madrid imbatido se proclamaría campeón de la Copa del Rey coronando a sus jugadores (Mirotic fue el MVP de la Copa) y dejando para la historia ese último lanzamiento.

ESTADÍSTICAS DEL PARTIDO

FOTO 1: Sergio Llull, el héroe del partido, cortando la red en la celebración.

FOTO 2: Sergio Llull ante el fuerte marcaje de Marcelinho.

FOTO 3: Joey Dorsey literalmente volaba por los balones.

FOTO 4: La filigrana de Sergio Rodríguez, pasándose el balón entre las piernas. Increíble.

FOTO 5: Nikola Mirotic, el MVP de la Copa, yéndose de Nachbar.

FOTO 6: Ante Tomic, que realizó un gran encuentro, en la lucha por el rebote.

FOTO 7: Felipe Reyes, como capitán del equipo, alzando el trofeo de campeones.