EL TRIPLE DE CREUS ALCANZÓ LA HISTORIA PARA EL TDK

EL TRIPLE DE CREUS ALCANZÓ LA HISTORIA PARA EL TDK

Antonio Rodríguez

Final Copa del Rey 95/96: F.C. BARCELONA 92-94 TDK MANRESA (26.02.96)

Cada vez que el mes de Febrero se va acercando, cada vez que el aroma a Copa del Rey se va impregnando en la competición, siempre hacemos el ejercicio de airear los mejores recuerdos que tengamos. Es campo abonado para “Momentos épicos” la competición copera. Y FRANCISCO JAVIER ESPIAGO DEL OLIVO nos hizo la siguiente petición:

La Copa del Rey ganada por el TDK Manresa en 1996.

Primera andanada de un equipo modesto, venciendo tras prórroga al Barça, y liderado por un jugador de 40 años que además, fue nombrado MVP. Dos años después, ganaron la liga superando 3 eliminatorias con factor pista en contra. ¡Increíble!

Y a ello nos ponemos, porque momentos así, es maravilloso recordarlos. El jugador de 40 años (en ese momento, aún tenía 39) es Joan Creus. Y aquella tarde en Murcia, donde se disputó la edición de la Copa del Rey de la temporada 95/96, consiguió que fuese mágica.

TDK Manresa contaba con un presupuesto de 325 millones de pesetas, uno de los más bajos de la liga, para confeccionar su plantilla. Nada que ver con los más de 1100 millones con los que los azulgranas la formaron. Con Salva Maldonado como entrenador, los manresanos llevaban ya varios años haciendo un excelente trabajo desde la gerencia. Con pocos ingresos, sí que daban al club marchamo de grande, corroborado con unas semifinales ligueras ante Unicaja el año anterior. Para una ciudad como la afincada en el Bages, con su tradición de baloncesto, era un sueño. Valentí Junyent aportando su gran sapiencia desde las altas esferas del club, retomando el enorme trabajo que en su día hizo Carles Casas, gestionando deportivamente el club Ángel Palmi con mano maestra (tras desaparecer Granollers) y Pedro Martínez, como brazo ejecutor desde el banquillo, previamente a Salva Maldonado, habían dado tales frutos.

En esta campaña 95/96 comenzaron irregulares (8 victorias, 8 derrotas), dándose cuenta que al fichaje del veterano Linton Townes y al todoterreno Harper Williams, uno de los mayores fenómenos que había en la Liga Endesa, quizás no acertaron con el fichaje de Darrin Morningstar, pívot de raza blanca y bastante irregular en sus actuaciones e inconsistente bajo tableros. Por ello, en el mes de Noviembre, tuvieron la gran suerte de hacerse con los servicios de Tellis Frank, pívot con gran cartel europeo, pues 5 temporadas atrás había logrado con la Phonola Caserta, el ‘scudetto’ italiano, en la primera ocasión en que un club del sur de Italia, se proclamaba campeón.

Con Tellis Frank ‘a bordo’, todo comenzó a funcionar mejor en el TDK, hasta el punto que se presentaron a esta Copa del Rey (de la que ya estaban clasificados desde el momento en que lograron las semifinales ligueras el año anterior), con nada menos 9 victorias seguidas, entre ellas, batiendo al Real Madrid (78-76). Tellis encajó perfectamente en la fisonomía de trabajo, humildad y casi silencio, idiosincrasia de este club. Sí, casi en silencio. Y es que hubo americanos que llegaron con más estruendo que Frank a nuestra liga, como fue el caso de Duane Washington en Murcia o el inesperado Richard Scott, gran jugador que recaló en Caja San Fernando, desde su filial de la liga EBA, donde estaba jugando, hasta que tras la grave lesión de Marvin Alexander, tuvo su oportunidad de oro. El impetuoso (y bajito: 1.96) pívot de la universidad de Kansas, debutó en Badalona en nuestra competición, con 35 puntos y 9 rebotes, seguida por otra victoria de los suyos en Girona, con 24 puntos y 12 rebotes. ¿Cómo era posible que Scott estuviese en EBA?

Era la liga en la que se comenzaba a hablar del run-run sobre aquello que parecía implantarse una temporada más tarde, la “Ley Bosman”. Ahora es de lo más normal, pero en ese momento, pensar que se podía llamar ‘españoles’ a jugadores suecos, alemanes, italianos o franceses… créanme, que sonaba absolutamente marciano. No cabía en muchas cabezas aún. Bien, pues con estas, nos presentamos en Murcia, a la disputa de una nueva edición de Copa del Rey, donde los cruces parecían que nos darían en semifinales, un Real Madrid-Barcelona por una parte del cuadro, y en la otra, un Unicaja-TDK Manresa.

Y se cumplió la primera semifinal. Los azulgranas volvieron a derrotar a los madridistas (80-72) a pesar de los 27 puntos de Joe Arlauckas. Pero en esta ocasión, la gran sensación liguera, Arturas Karnisovas, estuvo muy bien ayudado por Dan Godfread y Xavi Fernández. Y por el otro lado, los anfitriones, C.B. Murcia, lograron batir a un desdibujado Unicaja (93-87), aunque luego no pudieron con TDK Manresa en semifinales (78-81). Y así nos plantamos en la tarde del domingo 26 de Febrero, con la reedición de la final copera de 1980, entre azulgranas y manresanos.

José Luis Galilea, Xavi Fernández, Arturas Karnisovas, Darryl Middleton y Dan Godfread fue el quinteto que Aíto García Reneses eligió para este encuentro, mientras que Salva Maldonado utilizó a Joan Creus, Roger Esteller, Linton Townes, Harper Williams y Tellis Frank. Los caprichos del destino hicieron que Esteller ya había ganado la Copa del Rey con el F.C. Barcelona en Zaragoza’91, aunque lo más sorprendente de todo es que Joan Creus había realizado esta misma gesta con los azulgranas, en dos ocasiones consecutivas…hacía 15 años (1981 y 1982) .

El inicio fue trepidante. Nunca se había recordado una final de Copa con tal borrachera de triples como en los primeros compases. Al 6/7 inicial del Barcelona, TDK Manresa respondió con 5/5, nada menos. De hecho, al descanso se llegaron con los escalofriantes porcentajes de 9/14 para los hombres de Aíto y 5/7 para los de Maldonado. Y esto vino muy bien a los culés, pues los manresanos realizaron una excelente defensa sobre los pívots, para que no pudieran anotar en poste bajo, cualidad en la que tanto Godfread como Middleton, eran verdaderos expertos. Williams y Frank se emplearon a fondo en tal faceta y fue con canasta del incombustible Darryl Middleton, a falta de 05:34 para el descanso (38-32 en el marcador a su favor), cuando pudo probar bocado desde la sufrida zona del poste bajo por primera vez. Tal fue el esfuerzo por rechazar puntos desde la pintura y el acierto triplista, que por muchos minutos, quien más puntos estaba acumulando en la zona, era Joan Creus.

El marcador se mantenía igualado, aunque con rentas de 5 puntos para los azulgranas (36-31, tras un parcial de 7-0), aunque sí hubo algo que empezó a decantar la contienda: el rebote era muy superior en los barcelonistas (25 a 12 al descanso). La inclusión de Manel Bosch, sustituyendo a Xavi Fernández, junto a la tripleta de extranjeros titular, era demasiado para las huestes de Maldonado, que comenzaron a sufrir. Por ello, se llegó al descanso con 51-43.

En la continuación, sí que ambos equipos pudieron jugar con más soltura en zonas interiores. Y lo que pudiera ser una ventaja para los de Aíto, se convirtió en decisiva para los manresanos, pues Harper Williams comenzó a dominar tales áreas (20 puntos), realizando un excelente encuentro: posteando, corriendo el primero para recibir en contragolpe…TDK Manresa forzaba mucho el ritmo del encuentro, con el peligro que ellos no tenían la rotación que sus rivales, pero así mantuvieron el marcador igualado. Creus también forzó para conseguir puntos con mucho mérito, mientras que Middleton, Godfread o Xavi Fernández (gran actuación la suya, con 26 puntos y 4/6 en triples), seguían dando la delantera a los suyos: 69-61.

Ante una defensa cerrada sobre Williams, es Joan Peñarroya quien lo aprovecha con un triple (71-70), aunque el bueno de Harper cometió su 4ª falta personal a falta de 5 minutos, con 79-74 en contra para los suyos. Con tintes de tragedia se tiño el escenario, pues al minuto siguiente, Tellis Frank debía abandonar la pista, por 5 personales. En ese momento, Salva Maldonado ordenó una defensa zonal de ajustes, siguiendo los cortes, intercalado con caja y uno, marcando individualmente a Xavi Fernández. El F.C. Barcelona se colapsó. Durante muchos minutos parecían no saber lo que estaban atacando. Lo dejaban para acciones individuales en los últimos segundos de posesión y eran incapaces de anotar (de los 51 puntos al descanso, se quedaron en 28 en toda la 2ª mitad).

Harper Williams cada vez se hace más grande: fuerza falta en un contragolpe, anota una suspensión, provoca falta en ataque a Ferrán Martínez en su defensa. En la siguiente jugada lo consigue con Godfread…todo sea para que los azulgranas no sumen. Restan 01:55 y Peñarroya convierte tan sólo un segundo tiro libre, empata el marcador a 79. E incluso dos tiros libres de Joan Creus, parecen obrar el milagro, situando al TDK por delante en el electrónico (79-81). Con una entrada de Arturas Karnisovas (sus primeros puntos en la segunda parte), logran igualar a 81, y Creus falla un lanzamiento triple en la siguiente acción, aunque en un esfuerzo terrible en la defensa del ataque azulgrana, logra interceptar un pase, corre para que no se pierda por línea de banda y salva la posesión. Restaban 30 segundos y eran los manresanos quienes tenían el balón del partido.

Tras el tiempo muerto, la jugada era clara. Roger Esteller logró desbordar a su rival en uno contra uno, y ante la llegada de la ayuda, dio un pase perfecto para la suspensión de Harper Williams, abierto…que falló, mandando el encuentro a la prórroga.

“No pasa nada porque fallemos tiros. Son 5 minutos. Es mucho tiempo. No hay que jugar ‘cagaos’. Hay que ser valientes” arengaba Salva Maldonado a los suyos en las últimas instrucciones antes de saltar a la pista, en la prórroga. Sabía del cansancio de los suyos. Aíto, para machacar psicológicamente a su rival ahondando en la frescura de los suyos, pone en pista a Andrés Jiménez nada menos… que no había jugado ni un segundo en todo el enfrentamiento. Creus anota una suspensión rompiendo la zona rival, como descorche de los cinco minutos extra. Con un triple de Linton Townes desde la esquina, logran nuevamente, ponerse por delante (85-86). A una buena canasta de Andrés Jiménez al poste, contesta como un héroe Roger Esteller, con un triple y el milagro que parece volver a producirse (90-91). Restaban segundos tan sólo.

José Luis Galilea, con toda la sangre fría, entra a canasta y dobla un balón tan magnífico, que dejó totalmente solo a Dan Godfread, que machacó el balón (92-91), para el desencanto de la afición en las gradas, que exceptuando los azulgranas, todos se habían ya decantado claramente por los manresanos. Nuevo tiempo muerto, y la estrategia, similar a la de final de los 40 minutos oficiales.

Como en la última posesión del tiempo reglamentario, sería Esteller quien crease la ventaja en su uno contra uno. De forma aún más descarada, él sería directamente quien subiese el balón. Y así lo hizo y todos lo entendieron. Karnisovas le marcaba, el reloj iba disminuyendo en los segundos. Antes que arrancase, Galilea, que se encargaba de la marca de Creus en una esquina, saltó a hacer un dos contra uno. Y ahí estaba el momento: el de dar el pase a Joan Creus, que desde la línea de tres, totalmente sólo, anotó el triple de la victoria a falta de 8 segundos, para el estallido de todo el pabellón murciano. En la postrera jugada, un tiro y dos palmeos quiso el destino que no entrasen. Porque el destino esa tarde, tenía escrito que había que hacer campeón al TDK Manresa y, por supuesto, encumbrar a ese pequeño gigante de 1.76 de estatura, con 39 años, como el héroe (25 puntos y 5/8 en triples), para los anales de la historia.

Tanto, tanto, que hoy lo seguimos recordando con la mayor de nuestras sonrisas.

ESTADÍSTICAS DEL PARTIDO.

FOTO 2: Harper Williams, una gran baluarte para el milagro manresano, protegiendo el balón ante Middleton.

FOTO 3: Joan Creus, el héroe de la noche, bebiendo durante la celebración.

FOTO 4: Joan Creus, al lado de la Copa, rodeado por sus compañeros.

FOTO 5: Momento de júbilo de toda la plantilla manresana.