MOMENTOS ÉPICOS: LA IMPLACABLE APARICIÓN DE FERNANDO MARTÍN DA UN TÍTULO LIGUERO

MOMENTOS ÉPICOS: LA IMPLACABLE APARICIÓN DE FERNANDO MARTÍN DA UN TÍTULO LIGUERO

Antonio Rodríguez

Final 2º partido: Barcelona 86-88 Real Madrid (10.05.86)

Apariciones de líderes en pista que decantan partidos. Ante las lesión de Juan Antonio Corbalán, que dejaba algo cojo al Real Madrid en la final de liga que nos ocupa, en la temporada 85-86, Juan Manuel López Iturriaga se echó el equipo a la espalda (“nuestro” Iturriaga) y con 24 puntos fue el líder del primer choque, donde lograron vencer en la Ciudad Deportiva (83-80) cuando los azulgranas lo tenían bastante a favor. Junto a Corbalán, las lesiones de Alfonso del Corral y el joven Antonio Martín, dejaban en cuadro al club blanco, que finalizó con un junior en pista, Marcos Carbonell, que no perdió balones ni cometió errores en los dos últimos minutos que había estado en pista (había disputado un minuto y medio en toda la liga con los blancos) e incluso dio un buen pase para hacerse famoso por un día, y lo más importante, amarrar el primer triunfo. En el segundo choque, una semana después, en la caldera a presión que significaba el Palau Blaugrana, el papel de héroe le tocaba a Fernando Martín.

Se afrontaba el segundo round de esta final con las mismas bajas. Y también, las recientes altas. Dos meses atrás, viendo los problemas que no llegaban a concretarse en la nacionalización del estadounidense Steve Trumbo, tras casarse con una vallisoletana llamada Carolina, Aíto García Reneses comunicó al club la intención de sustituir a su americano -canadiense en este caso- Greg Wiltjer, por el propio Trumbo, cautivado por el mayor poder reboteador de éste, para lo que restaba de temporada.

Y si de americanos hablamos, la enorme polémica que suscitó una entrevista publicada en “Gigantes del basket” a Wayne Robinson, el estadounidense del Real Madrid, en el mes de Abril, en la que decía sentirse decepcionado por el espíritu algo menos competitivo de su club tras no clasificarse para la final de la Copa de Europa, por las pocas rotaciones de Lolo Sáinz, apuntando a partidos decisivos donde los hombres en pista estaban cansados y sugería sentirse cada vez más cómodo cuando Fernando Martín no estaba en pista. El periodista responsable de aquella entrevista, Sixto Miguel Serrano, recuerda que a las 24 horas más o menos tras aquellas declaraciones, Wayne Robinson llamó al periodista, preguntando si tenía tiempo de matizar o sobre todo, suavizar algunos temas, arrepentido de haberlo confesado con demasiada rudeza. Como sí lo hubo, así sucedió. Aún así, la entrevista siguió levantando ampollas y Robinson fue obligado por el club a dar una rectificación, que colaboró casi más a emborronar la imagen de los blancos. Algún componente de aquella plantilla reconoce con el tiempo, que no se entienden esas declaraciones, que parecía tener ya firmado un contrato con el Cacaolat Granollers para la siguiente temporada y deseos, por lo visto, de irse. En el artículo publicado hace unos días de “Palabra de Fernando Martín (1ª parte)”, se rescataron unas palabras de Fernando Martín respecto a este tema. Sea como fuere, y a tenor de lo visto en este segundo partido, la conexión deportiva, al menos sobre la pista, seguía existiendo entre Robinson y el resto de sus compañeros.

Y ahí viajamos, a ese 10 de Mayo, sábado por la tarde, en una gran cita en el que los azulgranas salieron arrolladores. El quinteto titular del F.C. Barcelona (compuesto por Nacho Solozábal, “Chicho” Sibilio, Juan Antonio San Epifanio, Juan De la Cruz y Steve Trumbo), desarbolaba al puesto por Lolo Sáinz (José Biriukov, Juan Manuel López Iturriaga, Linton Townes, Fernando Romay y Fernando Martín). Con una canasta de Steve Trumbo, auténtico estilete ofensivo en los primeros parciales, más tiro adicional, los azulgranas se situaron con un 18-5 inicial. Cuando restaban 13:53 para el descanso, Fernando Martín era sustituido por Robinson, con 0 puntos y 0 rebotes. Las ventajas fueron acrecentándose (22-8) con un triple de Epi, en mitad de un altísimo porcentaje de tiro de los hombres de Aíto García Reneses. La primera canasta conseguida por Martín, fue una suspensión contra tabla, con el marcador 30-16, a falta de 06:26 para el descanso, no pronosticaba para nada lo que vino más adelante.

“Chicho” Sibilio era el jugador más acertado por los locales (11 puntos al descanso), exhibiendo la muñeca habitual en él, ayudando así la tarea de Steve Trumbo, que conseguía buenos réditos en transiciones rápidas (25 puntos y 8 rebotes). Su ritmo de juego era más rápido y fluido que el de los blancos. 34-20 o un posterior 37-22 con un 2+1 de Sibilio, eran las máximas rentas de los propietarios del recinto, que vibraba como en las grandes tardes.

Linton Townes salía de cierto letargo (el otro estadounidense del Real Madrid, que de forma involuntaria se vio envuelto en el “asunto Robinson”, pues tenían una excelente relación entre ambos. Efectivamente, fue cortado al final de esta campaña) en los últimos compases de la primera mitad, con las primeras ayudas de Fernando Martín, que comenzó a imponer su ley bajo los tableros. Precisamente, con un palmeo a dos manos a un tiro corto, sobre la bocina final, se llegó al descanso con 41-35 mucho más decoroso para el Real Madrid, tras las desventajas que llegó a tener.

En la 2ª parte, las diferencias seguían menguando. Entró en juego definitivamente Linton Townes, excelso tirador que, aprovechando bloqueos y dobles bloqueos, era muy difícil de defender, pues tenía la capacidad de no solamente recibir y tirar, sino de fintar, dar un bote y volverse a levantar. Wayne Robinson comienza a anotar suspensiones, corre la pista y a dominar el rebote ofensivo (5 en ataque, para un total de 10). Con aquella dupla de bases-escoltas simultáneos que Lolo Sáinz puso de moda aquella temporada, Biriukov-Iturriaga, para dar descanso a Corbalán y buscar así mayor altura entre sus exteriores, acrecentaban el ritmo y el acierto de los suyos. Y por supuesto, comenzó a desequilibrar Fernando Martín.

48-45 con un triple de Townes hasta empatar a 50 con dos tiros libres. Con un triple de Iturriaga, logran colocarse por primera vez por delante (60-61) a falta de 11 minutos, ampliando la renta a un marcador de 64-68, tras canasta y tiro adicional de Wayne Robinson. Los azulgranas dudan, Trumbo ya no es tan determinante, De la Cruz tiene problemas de faltas y tan sólo Juan Antonio San Epifanio, siempre Epi (25 puntos, 10 en 10 en las suspensiones de 2 puntos. Inmenso) es quien da réplica, aunque no suficiente. Los de Lolo se siguen despegando (67-74) en los minutos en los que Fernando Martín domina ambos tableros, ganando posición y anotando, suspensiones cortas contra tablero o su típico gancho -“la morcilla” como la denominaba el propio Lolo Sáinz-, van dando pasos firmes para conseguir el título liguero. El dominio de Martín, forzando infinidad de tiros libres (anotando 10 de 12), con 26 puntos, a De la Cruz, que lo eliminan, a Trumbo, a Julián Ortiz, hace claudicar al resto. 72-80, 74-82 y el Palau cada vez más pesimista, más callado. El tímido arreón anotador de su americano Mark Smith, algo reduce, pero más bien poco. Mark Smith, curioso jugador que firmó una gran campaña, siendo el jugador con mejor porcentaje en tiros de campo de toda la competición con un 64%, en la recta final se le vio apático y deprimido. Algunos lo achacaron a la marcha a Estados Unidos de Paula McGee, la jugadora del Caixa Tarragona con la parece que tuvo un idilio (la tía de Javale McGee, el actual pívot NBA), tras terminar la competición femenina, que le volvió taciturno y melancólico. Con su enorme clase, nunca más volvió a nuestra competición. Una pena, porque tenía clase a raudales. Aíto, a la desesperada, incluso sustituye a su base Solozábal, para colocar tres aleros y dos pívots en cancha (Epi, Sibilio, Smith, Ortiz y Trumbo), intentando optimizar los mejores anotadores.

La máxima diferencia llegó con un 76-88 a falta de 01:38 para el final, resultado casi de sentencia. Sin embargo, cuando todo parecía sentenciado, los azulgranas reaccionan. Un triple de Solozábal, un posterior robo de balón que propicia el 2+1 de Sibilio, y Lolo Sáinz que se desespera en la banda y entre saltos de rabia, solicita tiempo muerto. El Palau renace pues a falta de 37 segundos, el electrónico se ajusta a un ¡86-88!, impensable hacía unos segundos. En la jugada decisiva con ataque del Real Madrid, Townes falla una suspensión, pero entre Trumbo y Martín pugnando por el rebote, el balón se pierde por línea de fondo, otorgando su posesión a los blancos. Restaban 19 segundos.

A partir de ese momento, se trataba de aguantar la posesión del balón y que el carrusel de faltas azulgrana, fuese cayendo. Constantes faltas intencionadas, que como no existía aún la regla de dos tiros libres más posesión (se instauró por primera vez, dos meses más tarde, durante la disputa del Mundial de España), sino tan sólo los dos lanzamientos libres, Lolo pedía constantemente, saque de banda. Entre los intentos por robar el balón, fueron cayendo por faltas muchos jugadores y saliendo los no habituales: Ángel Heredero, Xavi Crespo e incluso un juvenil Ferrán Martínez.

Con este marcador, 86-88, con Fernando Martín con un tirón en la pierna y cojeando durante estos últimos segundos, finalizó el encuentro y la alegría por un nuevo título para el Real Madrid. Fernando Martín erigido como el hombre más decisivo. Sirva éste partido como homenaje a la semana del 25º aniversario del fallecimiento de Fernando Martín Espina, uno de los más grandes.

ESTADÍSTICAS DEL PARTIDO

FOTO 1: Fernando Martín luchando con Mark Smith por la posesión de un balón.

FOTO 2: Fernando Martín protestando desde la banda, ante la mirada de Lolo Sáinz y Clifford Luyk.

FOTO 3: Aíto García Reneses, en su primera temporada en el banquillo azulgrana, siguiendo el juego.

FOTO 4: Recordatorio a Marcos Carbonell, el base reserva que saltó a falta de dos minutos en el primer partido de la final. Efímera carrera en la Liga Endesa, con su máximo exponente en este encuentro.