MOMENTOS ÉPICOS: RAFA MARTÍNEZ O COMO SENTENCIAR EN SIETE DÉCIMAS

MOMENTOS ÉPICOS: RAFA MARTÍNEZ O COMO SENTENCIAR EN SIETE DÉCIMAS

Antonio Rodríguez

Temporada 09/10: Power Electronics Valencia 60-59 F.C. Barcelona (23.01.10)

Rafa Martínez estaba feliz. Agotado y feliz. Apenas podía articular palabra cuando Virtudes Fernández, inhalámbrico de TVE, intentó entrevistarle al final del encuentro. Su hombrada de anotar un triple en una jugada de tan sólo 7 décimas de segundo a un saque de fondo, saliendo de un bloqueo, para derrotar al más poderoso, al F.C. Barcelona (60-59), le tenía inmerso en una nube de abrazos, agasajos de los compañeros y felicidad, que le costó bajar nuevamente a la tierra y poder aplaudir a sus aficionados que estaban eufóricos en las gradas. Una de aquellos aficionados exultantes en las gradas, fue Laura Cristaldi, que nos manó la siguiente petición:

El triple de Rafa Martínez (Valencia Basket) contra el Barça cuando faltaban 0.07 segundos (Temporada 2009-2010)

Estaba en la Fonteta con mi mejor amigo, ese año el Barça no había pedido ni un partido, pabellón a reventar y mucha ilusión, fue un subidón que no se puede describir, me acuerdo que la gente no se querría ir de la Fonteta, fue una axplosión de alegría colectiva: gente que se abrazaba o lloraba de alegría... ¡Fantástico!

La euforia por ese triunfo le hace errar en el dato que el F.C. Barcelona estaba imbatido en liga. Exactamente había perdido en Gran Canaria, en la 3ª jornada de las 18 que se llevaban disputadas hasta ese momento. Parecía ser el equipo de los récords éste que entrenaba Xavi Pascual en su segunda temporada completa, tras sustituir casi dos años antes, a Dusko Ivanovic. Y es que la plantilla de la que disponía, bajo su dirección, era inabordable. Tras fichar a Pete Mickeal un día después de proclamarse campeones de liga ante Tau Cerámica en 2009, vieron marchar a David Andersen y Ersan Ilyasova a la NBA, con lo que tuvieron que reforzarse -y de qué forma-, con los fichajes, tempraneros fichajes de Boniface Ndong, Erazem Lorbek y Terence Morris. Para culminar la plantilla casi perfecta, la inclusión de Ricky Rubio como nuevo jugador azulgrana. Sí, perdieron en Gran Canaria. Pero su racha en liga les hizo que a ese 17-1, les acompañase una media de diferencias en el marcador de 18.8 puntos de promedio, incluyendo la victoria a su eterno rival, el Real Madrid, en el Palacio de los Deportes madrileño, por 22 puntos de ventaja (57-79). Y la clave para esos dígitos, era que encajaban 63.5 puntos de media. Posiblemente estemos hablando de la mejor defensa en la historia de la Liga Endesa. La presión interior a la que forzaban Ndong y Fran Vázquez, se igualaba incluso con la realizada al balón por Ricky Rubio, Roger Grimau o Pete Mickeal. Que Lubos Barton permaneciese la mayor parte de la campaña lesionado, no ofrecía el más mínimo quebradero de cabeza en el seno del equipo.

Por su parte, Power Electronics Valencia prometía en este nuevo proyecto, dirigido por el croata Neven Spahija. Con las adquisiciones de Serhiy Lishchuk y Nando de Colo (también la de Rawle Marshal, al que se le dio la baja en breve), se presentaban a este partido con un récord de 12-6, tras haber claudicado en la 2ª jornada, ante los azulgranas en su Palau (87-62).

El partido se inició con la muestra de unas pancartas de UNICEF por parte de los quintetos iniciales, tras la reciente tragedia del terremoto en Haití. concretamente en su capital, Puerto Príncipe, hablándose de 200.000 fallecidos. Tales quintetos titulares los formaban:

  • Power Electronics: Matt Nielsen, Serhiy Lishchuk, Thomas Kelati, Víctor Claver y José Simeón.
  • F.C. Barcelona: Boniface Ndong, Erazem Lorbek, Pete Mickeal, Juan Carlos Navarro y Ricky Rubio.

La presencia del joven de 18 años José Simeón en el quinteto, daba pie a pensar una fuerte labor de desgaste sobre Ricky Rubio, aunque hay que decir que su presencia no fue testimonial en absoluto, disputando 21 minutos y estando en cancha los finales.

El choque se inició con el incidente del cambio de Fran Vázquez por Ndong cuando aún ni se llevaba disputado un minuto de partido, debido a un golpe dolorosísimo que sufrió en su pierna. Tras un triple inicial de Matt Nielsen que abría el marcador con 01:40 segundos disputados, los azulgranas lograron un parcial de 0-14. Ricky Rubio entrando a canasta dio una asistencia por detrás de la espalda para la canasta en suspensión de Fran Vázquez, como parte del recital. ¿Cuantos pases hemos visto por detrás de la espalda hacia hombres abiertos a 5 metros de distancia? Las cosas de Ricky.

Power Electronics no logró ningún sólo punto hasta que, faltando 01:26 para la finalización del primer cuarto, Rafa Martínez anota una canasta en contragolpe. La sequía reinante, el 3-14 en el electrónico, daba pie a pensar que si Valencia quería ganar, debía secar al rival. Se llegó al final de los 10 primeros minutos con 8-15 en el marcador.

En el segundo cuarto, dos suspensiones exteriores -una triple- de Thomas Kelati y Rafa Martínez, lograron un 13-15 y confirmando la teoría valencianista, estrechaba el marcador. El partido se vuelve duro y rudo bajo tableros, donde no hay concesiones. A la intimidación de Fran Vázquez, Morris y nuevamente Ndong, les responden Nielsen, Lishchuk, y desde el banquillo Perovic. La zona es un campo de batalla donde no salen más que víctimas y se saca escasísimo partido en anotación. En un gran esfuerzo por un rebote ofensivo de Florent Pietrus, que atrapa finalmente el balón, se aleja hasta salirse por la línea de tres puntos y anotar un triple, se iguala por primera vez el encuentro (20-20). Restaban 02:51 para el descanso y Xavi Pascual, viendo que sus hombres habían anotado 5 puntos hasta ese momento en el segundo período, solicita tiempo muerto. Al descanso se llegó con un marcador pírrico: 25-25.

En la 2ª parte, Kosta Perovic gana la posición y tras recibir, logra un mate delante de Fran Vázquez, con lo que hace continuar en sensaciones lo visto hasta ese momento: o el balón se hunde en el aro o es complicado sacar tajada anotadora. Valencia disfruta de sus mejores minutos y logra con un parcial de 6-0 (estelar, tal y como estaba transcurriendo el choque), un 31-25 con tiempo muerto de Pascual, que se amplía a un 33-25.

Sí, quedaba una muesca más de intensidad en las defensas. Ricky-Grimau-Mickeal desde fuera, Lorbek y Ndong dentro asfixian a los valencianos. Con robos, canastas en la zona y momentos de inspiración de Juan Carlos Navarro, igualan y cogen la delantera como para finalizar el tercer cuarto con 38-42. Parecía un marcador de descanso, pero ese día, así tocaba el órgano.

En la Fonteta, todos tenían el corazón a punto de saltar, celebrando las canastas como si fueran triunfos en batallas, que en definitiva así eran. Neven Spahija se ve en la obligación de parar el partido porque ve un 40-48 en contra, tras un robo de Ricky Rubio y un mate de Terence Morris en contragolpe. Restaban 07:29. La ventaja azulgrana forjada a hierro y fuego, se mantiene (45-53 a falta de 04:45). Nando De Colo no puede con la presión y comete una falta personal producto de la frustración, autoexpulsándose por cinco faltas personales, cuando aún restaban más de 4 minutos. Sería Enero, pero el ambiente era sofocante.

El “sí se puede, sí se puede” inunda La Fonteta. En los peores momentos es cuando más apoyan. Y bien que lo hicieron, pues con un triple de Rafa Martínez, se acortar la diferencia (50-53) a falta de 02:40. Ricky Rubio, con su característica sangre fría, contesta. Un robo de balón y una bandeja (50-55) le hacen ser el jugador más joven en la historia de la Liga Endesa en lograr 1000 puntos, superando así a Rudy Fernández. Poco importaba en ese momento. Desde una de las esquinas, tras indecisiones de José Simeón en entrar a canasta, Víctor Claver consigue el triple de la esperanza (53-55), que cristaliza cuando Morris falla el mismo lanzamiento de tres en la siguiente jugada.

Y se llega al último minuto con 55-57, tras dos tiros libres de Pete Mickeal, que había tenido una actuación horrorosa (1/8 en tiros de campo), síntoma que cerca del aro valenciano, era imposible anotar. José Simeón entra a canasta y provoca la falta de Ricky. En los tiros libres, anota el primero y falla el segundo (56-57). Ricky Rubio entra a canasta con enorme talento, pero el toque final para anotar a aro pasado no es preciso, el balón es escupido por el aro y con el marcador intacto, se llegan a los últimos 30 segundos. En la jugada -presuntamente- decisiva, Claver fuerza un uno más uno y con una suspensión, no logra renta alguna, con lo que se ven en la obligación de hacer falta a Navarro a falta de 6.7 segundos. Mal cliente para una situación así, que debía solventarse en tiros libres. Por supuesto, Juan Carlos Navarro anotó los 2, dejando el electrónico en 56-59.

Por órdenes de Xavi Pascual, los azulgranas cometen falta sobre Rafa Martínez, para no entrar en la tesitura de verse empatados por un triple. Tras anotar el primero, el segundo lo lanza a fallar, buscando un rechace a media distancia, donde un compañero opte a rebote ofensivo. Y tal lucha la protagonizaron Nielsen y Fran Vázquez por una pelota que se perdía por línea de fondo. El caso es que el jugador gallego de Chantada se comió el balón, soltándolo al no encontrar compañeros y fue el último en tocar el esférico. Restan tan sólo 7 décimas de segundo, con posesión para Valencia.

Neven Spahija no solicita tiempo muerto, pues no le quedan. Y a nada que Xavi Pascual ve la disposición de Rafa Martínez, situándose cercano a la línea de tiros libres, de espaldas a la canasta, para buscar bloqueos, como un resorte se levanta y solicita tiempo muerto a la mesa, antes que el árbitro de el balón de posesión a los valencianos. Es curioso cómo el comentarista de TVE, Manel Comas redundaba que, con la situación en el campo de los pívots taronjas, entre tantos nervios y tensión, era imposible que Rafa consiguiera una buena opción de tiro a base de bloqueos. Por ello, el tiempo muerto a quien más benefició, fue a los locales.

Nuevamente la disposición en el campo, y Rafa Martínez que salta hacia fuera para recibir, aprovechando el bloqueo del australiano Nielsen para dejarle libre ante Rubio, recibir desde fondo y…anotar el triple de la locura. La mayor locura. Uno de los momentos más épicos vividos en La Fonteta, que siempre, siempre, quedará para el recuerdo. Su velocidad de ejecución -de 7 décimas, recuerden- y su acierto en el lanzamiento, son dignos de tenerlos siempre presentes. Rafa Martínez entró en la historia aquella tarde.

ESTADÍSTICAS DEL PARTIDO