Iñaki Garayalde: Predecesor del 'carácter Baskonia'

Iñaki Garayalde: Predecesor del 'carácter Baskonia'
Esta foto de la selección española junior no tiene desperdicio. Iñaki es el '4'. El pie está equivocado.

Javier Ortiz Pérez

Charlar un rato con Iñaki Garayalde es una auténtica delicia, os lo aseguro. Los aficionados de Vitoria le conocen bien por sus comentarios en Radio Vitoria, basados en la experiencia y el corazón. Fue jugador en los 80 de aquel Baskonia que no era un equipo puntero, sino más bien familiar. Era un escolta fuerte para la época, de 1,90, que fue incluido en la mítica baraja de cartas 'Ases del baloncesto', como se puede apreciar a la derecha.

Garayalde empezó a jugar casi de casualidad. "Estaba en un colegio de curas y casi me obligaron a participar en unas pruebas que había por la tarde, de minibasket. Yo tenía once años y ni sabía lo que era eso. Pero le pregunté a mi hermano Bittor y me dijo que fuese, que no rechistase. Y fui. Con el San Viator llegamos a lo que sería la LEB Oro actual. Con 18 años ya me ficha el Baskonia", cuenta. Fue entonces cuando tuvo que hacer una rápida reconversión de pívot a alero. "Me dieron una pelota y me dijeron que me pusiera a botar, que la llevase a donde yo fuese botando. Es lo que hice", recuerda.

Empezó entonces una etapa en el actual Caja Laboral que incluyó las cuatro primeras temporadas de la etapa ACB, desde 1983 a 1987. Como él mismo reconoce, no fue un jugador muy resolutivo en ataque (3,1 puntos de media en 16 minutos), sino más bien un especialista en la defensa y el rebote. Lo curioso es que en todo ese tiempo no dejó de estudiar ni de trabajar. Ahora es maestro de Primera, como lo era entonces, incluso como jugador. "Currabas durante todo el día y a las 8 ibas y entrenabas. Era totalmente distinto a lo de ahora, claro".

Empezó a colaborar con Radio Vitoria y eso le ha permitido seguir muy de cerca la actualidad del antiguo Tau. Y también comparar con legitimitidad épocas y estilos. "Si a todo el baloncesto de mi época le añades la tecnología de ahora, te sale el juego de ahora. Pero también digo que el Madrid de los años 70 que ganaba todas las ligas y muchas Copas de Europa tendría ahora problemas para salvar la categoría", añade.

Garayalde pone un ejemplo en carne propia: "Entonces no había scouting. Podías hacerte una idea porque habías visto al Real Madrid en algún partido televisado, pero nada más. Y cuando viajabas para un partido, parabas en un restaurante y te metías unas alubias y un chuletón, que se pensaba que daba energía. Jugabas unas horas después y, cuando volvías, comías otras vez lo mismo. Era increíble visto desde la perspectiva de ahora, la de la pasta y el pollo que suelen comer los jugadores".

Sin embargo, destaca que en aquel Baskonia había una autenticidad que no volverá: "Cada victoria era un éxito tremendo y cada derrota era una tragedia para nosotros. Lo vivíamos muy dentro, era algo terriblemente pasional. Éramos siete chicos de Vitoria, algún vasco más y los dos americanos".

Hablando de americanos, Garayalde compartió equipo en la 83-84 con Riley Clarida, el pívot con cáncer cerebral que lucha por su vida en USA. Reconoce que se enteró de la noticia gracias a este blog y dice haberle afectado. "Riley era un tío muy noble, muy buen compañero. Un auténtico currante de un gran potencia físico. No creo que midiese los dos metros que se decía que tenía, pero era tremendo. Hacía tres cosas bien: rebotear, bloquear y meterla para abajo. Espero que se recupere".