Juanma Gómez: El matador gaditano

Juanma Gómez: El matador gaditano

Javier Ortiz Pérez

Juanma Gómez no dispuso de muchas oportunidades en el Caja de Ronda de la temporada 88-89, en la que totalizó cinco partidos. Sí fue un jugador más relevante en Primera B, donde pasó a la historia por esto:

Sí, ganó el concurso de mates del All Star de la categoría, siendo el primer español en conseguir llevarse una competición así, dominada tradicionalmente (y más entonces) por los americanos. Tenía unos grandes muelles. Que nos lo cuente él. "Fue espectacular, en Huelva, donde jugaba ese año, con el pabellón a rebosar y todo el mundo animándome. Había preparado algunos mates pero, al llegar a la final con Joe Wallace, en total tenía que hacer 8 mates y se me acababan las ideas. La final eran dos mates seguidos y empezaba Wallace, lo que era una ventaja para mí. Joe hizo un primer mate muy bueno, con giro de 180 grados, y quiso arriesgar en el segundo saltando desde el tiro libre. Falló sus dos intentos y me dejó el triunfo en bandeja. Así que pensé que mi primer mate también lo haría desde el tiro libre para, si fallaba, tener la oportunidad en el último de ganar. Salté pisando la línea y llegué con fuerza hundiéndola. El pabellón se vino abajo y en el segundo mate, de espaldas tras lanzar el balón a tablero, no te quiero ni contar. El premio fueron 100.000 pesetas del año 90, así que la fiesta de esa noche mejor no recordarla. Dos años después jugamos juntos Wallace y yo en Melilla y seguía pidiéndome que le invitara por haberse dejado ganar".

Sí, el Joe Wallace del que habla es este, el novio de la Playmate. Os confieso que es la entrada más leída de RetroACB.

Juanma me ha escrito uno de esos mails hablando de su trayectoria que tanto me gustan y supongo que también a vosotros. Os dejo directamente con él:

"Realmente yo nunca pensé en llegar a la ACB, solo quería jugar por el simple hecho de disfrutar con el baloncesto. Empecé bastante tarde. Hasta los 14 años no había botado un balón de basket. Desde muy pequeño jugaba a fútbol, pero era el más alto de la clase y mis compañeros casi me obligaron a entrenar con ellos. El entrenador en mi colegio (La Salle de Cádiz) me dio un balón y me dijo 'no te preocupes de cuántos pasos das o del bote; tú corre, salta e intenta meter canasta'. Y lo que metí fue el primer mate de mi vida. Nos quedamos todos alucinados, yo el primero.

Llegué a Málaga como júnior, con 18 años, en el verano de 1985, cuando el Caja Ronda acababa de descender a la Primera B: Germán, Nicolau, Villalobos, Toñín Llorente, Mike Schultz… Yo hacía tres entrenamientos todos los días, dos con el primer equipo y uno con mi equipo júnior. Esa temporada el equipo no pudo ascender y subí a la primera plantilla al año siguiente con un equipo totalmente renovado: Vecina, Grau, Javi García, Abarca, McNamara, Devereaux… En el mes de marzo me lesioné en un partido contra la selección de promesas en la inauguración del Pabellón de Almuñécar, al intentar meterla para abajo delante de Ferrán Martínez y Pep Cargol. Resultado: rotura parcial del ligamento cruzado. Se terminó la temporada para mí, pero ese año el equipo ascendió a ACB y el club me renovó dos temporadas más.

Uno de los mates que le dio el título en el All Star de Primera B, en 1990.

El año siguiente, una vez recuperado, apenas tuve oportunidades. Fue el primer año de Mario Pesquera en Málaga y la plantilla era muy fuerte. Todos los días tenía que defender a Joe Arlauckas en los entrenamientos y, además, Mario había preparado varias jugadas para Joe saliendo de bloqueos por el poste bajo. Los entrenamientos eran durísimos y Mario (con el que siempre me llevé bien) siempre me decía que estaba muy contento conmigo y que, para que Arlauckas rindiera, tenía que hacerle trabajar duro cada día. Fede Ramiro, Arlauckas, Ricky Brown y Rafa Vecina jugaban una media de más de 35 minutos por partido así que quedaba poco margen para los demás.

Mario me dio una oportunidad contra el Grupo Ifa Español en el último partido de la primera fase. Ya que estábamos clasificados para la siguiente. Salí de titular, jugué 25 minutos y anoté 14 puntos, mate incluido. Pero ahí quedó la cosa. Cuando terminó la temporada el club y Pesquera quisieron que renovara, ya que estaban muy satisfechos con mi rendimiento, pero yo tenía 22 años y llevaba dos temporadas y media sin jugar. Decidimos que lo mejor era que fuera al Caja Huelva en Primera B y ya no tuve más oportunidades de volver a ACB.

En este mundillo pasas de ser un fenómeno a no servir para nada en un abrir y cerrar de ojos. Pero siempre he tenido claro lo que quería, me he sentido un privilegiado y he tenido la suerte de jugar y compartir vestuario con muchos jugadores muy buenos a lo largo de los 13 años que me he dedicado al basket.

Mis últimas temporadas estuve en El Ejido, en Liga EBA, y ya había conocido a mi pareja, así que me afinqué en Almería. Me retiré en el año 1998, con 31 años, porque ya estaba trabajando y me resultaba muy difícil compaginar ambas ocupaciones. El año anterior había aprobado unas oposiciones de Técnico de Actividades Deportivas en la Diputación de Almería y llevo desde entonces dedicado a organizar todo tipo de actividades deportivas en la provincia. También sigo ligado al baloncesto como directivo del Club Baloncesto Almería. Mantengo el contacto con una gran cantidad de jugadores que he tenido la suerte de conocer a lo largo de estos años. Con el último que he podido retomar la relación ha sido precisamente con Joe Arlauckas, que lleva dos veranos viniéndose una semana a Almería al Campus de Baloncesto que organiza mi club. Todavía nos reímos cuando recordamos la de hostias que le daba en los entrenamientos".

En fin... otro tío espectacular, ya lo veis.