Nacho Suárez: El jugador total (por el periodista gallego Javier Figueiredo, firma invitada)

Nacho Suárez: El jugador total (por el periodista gallego Javier Figueiredo, firma invitada)
Luchando por el balón con tres jugadores del Estudiantes. (Foto: Gigantes del Basket)

Javier Ortiz Pérez

No sé si realmente me corresponde a mí abrir este hueco denominado “firma invitada”, pero así lo ha decidido Javier Ortiz, autor de esta página que supone para nosotros un maravilloso baúl de los recuerdos de la liga ACB. Y lo cierto es que todo esto surge gracias a un relato que he ido enviando a diversos amigos desde mi encuentro con Nacho Suárez hace ahora casi un año, un jugador que estuvo tres temporadas en el Club Ourense Baloncesto, denominado entonces Caixa Ourense, pero que no había llegado a conocer personalmente a pesar que yo estaba integrado en aquella época en la estructura de los equipos de base de la entidad. Por eso me vais a permitir que, por una vez, me extienda un poco más de lo habitual en estas líneas que me concede el creador de todo esto, además de hacerlo desde un punto de vista algo más personal, pues siempre ha sido mi ídolo como jugador.

Natural de León y con 1,88 de estatura, Nacho Suárez se formó en la cantera del Barcelona y tuvo el honor de pertenecer a la plantilla del Ebro Manresa en la temporada de nacimiento de la ACB (1983-1984). Luego pasó dos años en Primera B (CB Hospitalet y Procesator Mataró), antes de regresar a la máxima categoría en la 1986-1987, concretamente al Oximesa Granada que jugaba en el vetusto y entrañable Albolote. Allí permaneció dos años a la sombra de los hermanos Álvarez (José y Luis), sin apenas minutos, por lo que en 1988 decidía fichar por un pujante Caixa Ourense, que acabaría dando la sorpresa ascendiendo en un quinto partido agónico en Alcalá de Henares contra el todopoderoso Cajamadrid. En aquella temporada Nacho fue la estrella del equipo, pero en ese encuentro del Ruiz de Velasco lo bordó anotando 37 puntos jugando 50 minutos (hubo dos prórrogas), para llevar así a la formación gallega en volandas a la ACB por primera vez en su todavía corta historia. Con el Caixa Ourense firmó los mejores números de su trayectoria deportiva, lo que también le sirvió para ser convocado por el equipo nacional, aunque en los registros no consta ninguna internacionalidad. En la 1990-1991 fue líder de la ACB en recuperaciones y segundo en asistencias, pero también era un buen anotador y un jugador muy listo, lo que le permitía capturar muchos rebotes sin apenas saltar y con unas condiciones físicas normalitas. En la temporada anterior, la del debut del Caixa Ourense en la máxima categoría, ya había sido segundo en recuperaciones y cuarto en asistencias.

Pero su mayor logro a nivel personal fue el haber conseguido dos triples dobles en el intervalo de un mes. El primero con fecha de 10 de noviembre de 1990 en el Caixa Ourense-Júver Murcia (88-73), con una marca de 10 puntos, 10 rebotes y 11 asistencias. Y un segundo el 9 de diciembre de 1990 en el Caixa Ourense-Puleva Granada (88-86) con 15 puntos, 10 rebotes y 11 asistencias. Solo en el primer caso resultó elegido gigante del partido por la revista Gigantes del Basket, con una calificación de 2, pero en el segundo la calificación otorgada ya era de 3 (la máxima), aunque no era el gigante. Incluso me he tomado la molestia de revisar recientemente la prensa de ese año, en concreto los periódicos locales, y como me imaginaba ninguno se hizo eco de las hazañas de Nacho Suárez. He de comentar también que por aquella época yo realizaba la estadística del equipo local para la ACB, cuando no se estilaba ni era habitual anotar las asistencias con el concepto aplicado ahora, aunque por entonces nosotros sí lo hacíamos e incluso nuestro equipo estadístico ya apuntaba asistencia cuando se cometía falta sobre un jugador que estaba tirando e iba a la línea de tiros libres.

Durante esos dos años en la ACB con Caixa Ourense lo bordó, siendo objeto de una entrevista en Gigantes del Basket cuyo titular era: “500+200+100: ¡Nacho Suárez!”, refiriéndose a los 493 puntos, 192 asistencias y 104 recuperaciones que había conseguido a lo largo de la temporada 1990-1991. Ángel Navarro, su único entrenador en la ciudad gallega, lo definía así en un reportaje publicado en acb.com: “Es que estamos hablando de un chico muy completo, de mucha claridad en el ataque y algo alto para lo que se estilaba por los bases. Penetraba rápido, anotaba fluido, doblaba con habilidad, iba bien al rebote. Ahora jugaría en cualquier equipo de la ACB”. Sería su último acto de servicio en Ourense, antes de recalar en Murcia donde mantuvo su nivel en la primera temporada, pero no en la segunda, más pendiente de los problemas económicos y de los impagos del Júver que de jugar. Así es que con tan solo 29 años decidía dejarlo, aunque unos meses más tarde lo llamaba el Argal Huesca, en los que serían definitivamente sus últimos coletazos en la liga ACB que tanto le dio, retirándose ya sin vuelta atrás en el año 1994. Jugó casi ocho temporadas en ACB, con 247 partidos y una media de 27 minutos y 9,9 puntos.

Su hermano Carlos Suárez, presidente del Real Valladolid Club de Fútbol desde 2001, también jugó en Ourense la temporada del ascenso a la ACB para pasar posteriormente por el Obradoiro CAB, pero teniendo una vida deportiva muy corta. Actualmente suele jugar con los veteranos del Real Madrid, pues formó parte de su cantera.

Para terminar, Nacho Suárez nos aporta unas palabras: “El baloncesto inicialmente supone un trabajo extraordinariamente bien remunerado, notoriedad, hacer lo que más te gusta, lo que siempre has soñado. Pero pasados los años te das cuenta de lo que realmente te ha aportado. A mí, además de aportarme a mis mejores amigos me dio y me hizo aprender una serie de valores importantísimos y que me han ayudado mucho en mi desarrollo profesional posterior, como son la disciplina, el trabajo en equipo, la creación de grupo, el esfuerzo... Creo que fue maravilloso. Sólo un pero, que no hubiera durado veinte años más. Decidí retirarme, quizás antes de tiempo, para poder enlazar con lo que debería ser mi profesión en un futuro. Ahora tengo dos hijos, Gonzalo y Pablo. Los dos juegan a un nivel más que aceptable en Madrid. Vamos a ver donde llegan. Me recuerdan a mí en muchas cosas. Desde que dejé el baloncesto me he dedicado a los negocios y al mundo de la empresa. Actualmente y desde hace ya cinco años soy el director de explotación en España de bwin, la mayor empresa mundial de apuestas deportivas y juego online, conocidos por ser los patrocinadores del Real Madrid de fútbol. Aunque de manera indirecta, sigo dentro del deporte”.