Carlos Elejabeitia: El baloncesto como escuela

Carlos Elejabeitia: El baloncesto como escuela
Época del Mayoral Maristas.

Javier Ortiz Pérez

Carlos Elejabeitia fue otro de esos jóvenes captados por el Mayoral Maristas en los 80 que llenó de frescura el baloncesto malagueño. Es tinerfeño, aunque de raíces muy dispersas (siempre me ha resultado muy sonoro su segundo apellido, Von Spacek-Streer). Era un escolta de 1,95 y mucho coraje que totalizó cuatro temporadas en ACB (tres en el Mayoral y una en el Pamesa Valencia) y también tuvo una experiencia internacional en Brasil.

Al igual que ocurrió recientemente con Miguel Luna, me ha escrito un correo muy cercano reflexionando sobre su trayectoria y también hablando de su vida actual. Os dejo con él directamente. No creo que haya mejor manera de recordarle o, si no lo conociáis, de adentrarse en su vida.

"Echando la vista atrás, puedo reafirmarme en la idea de que el baloncesto fue una enorme pasión durante una etapa de mi vida y una fase muy importante para mi desarrollo como persona. Me ha aportado valores como disciplina, metodología, perseverancia y sacrificio. Me ha ayudado a comprender la competitividad, a sacar el máximo beneficio con unas reglas de juego común o saber bregar con situaciones fuera de la 'zona de confort', conocer y vivir entornos diferentes. La dedicación y el esfuerzo ha venido de la mano de recompensas y satisfacciones, como profesional y como persona. Estas enseñanzas han tenido aplicación en mi vida personal y profesional. En fin, el baloncesto ha sido toda una escuela que me ha ayudado a comprender y tomar conciencia de mi mismo, de los que me rodean y de mi camino.

Saliendo ya del 'bosque de la filosofía', puedo contar que la etapa de Mayoral Maristas la recuerdo con especial cariño. Era un verdadero espíritu de equipo el que nos acompañó durante muchos años. Más aún, eramos una pequeña gran familia la que formábamos jugadores, entrenadores directivos y seguidores, con sus dimes y diretes, como en cualquier otra. Lo mejor: formar parte de un objetivo común, vivir todo el proceso de llegar a la 'cumbre' ACB desde la modesta liga regional, saber encajar y desarrollar el rol que se esperaba de mí dentro del equipo.

Afortunadamente pude vivir un proceso similar en Zaragoza con el Conservas Daroca --aunque quedáramos a las puertas de la ACB-- con José Luis Oliete como entrenador y Jiri Okac, Lucio Angulo, Reynaldo Benito, Salva Guardia, etc como compañeros. Un maravilloso año que compensó en gran medida mucho de lo que como jugador había sacrificado para Mayoral.

El de Pamesa Valencia lo recuerdo como un año que, si bien no me ayudó demasiado 'de cara a la galería', contribuyó a consolidar mi bagaje como jugador experimentado para el resto de mi carrera baloncestística. Este equipo, magnífico y el entrenador Manu Moreno, un fenómeno. El año de Zaragoza, los dos años de Burgos y los dos de Alemania fueron años muy completos para mí y me permitieron disfrutar de más aspectos del baloncesto como jugador y como parte de un equipo.

También está el plano de las relaciones humanas que se construyen, las personas con las que vas topando durante todos esos años. Siempre es una satisfacción reencontrarte con compañeros de los equipos de los que has formado parte y jugadores contra los que has competido o simplemente con seguidores que te recuerdan de aquellos tiempos.

Después de una etapa en Alemania durante la que combiné dos carreras profesionales, finalmente me metí de lleno en la gran empresa internacional y estuve trabajando durante 5 años como responsable de compras en una empresa del conglomerado Siemens. Otra fase de la que me llevo muy gratos recuerdos, y en la que tuve oportunidad de aplicar y transmitir muchos de los aspectos y valores que me dio el baloncesto.

Actualmente resido entre Tenerife y Brasil, pues tengo familia en ambos lados del charco. Estoy desconectado por completo del baloncesto desde el punto de vista profesional, aunque en alguna ocasión me han ofrecido retomarlo como entrenador de categorías inferiores en la isla. No creo que vaya a reabrir esa página, pero nada hay seguro. He dedicado los últimos 10 años a la investigación y consultoría en turismo sostenible, siendo mi especialidad el turismo de observación de cetáceos. Otro capítulo apasionante al que me dedico ahora, de forma igualmente intensa que el basket".

Con gente así da gusto hacer esta página.