Manuel Sánchez: La ‘manoletina’ ante Carlos Jiménez

Manuel Sánchez: La ‘manoletina’ ante Carlos Jiménez
Ahí la tenéis: la 'manoletina' ante Carlos Jiménez. La foto la hicieron unos amigos desde la grada.

Javier Ortiz Pérez

Lo he pasado fenomenal leyendo los mensajes que me ha mandado estos días Manuel Sánchez. No, no me refiero a Manel Sánchez, el mítico jugador del Breogán, sino a un pívot asturiano que jugó cuatro partidos en ACB en dos temporadas distintas (2000-01 y 2001-02) con el Gijón. Todavía sigue en activo, en EBA, con el Chantada.

Decía que he disfrutado mucho porque en lo que me cuenta hay una espontaneidad y un entusiasmo enorme por el baloncesto. Os dejo con él directamente. Vais a pasar un buen rato.

“Jugaba con el Grupo Covadonga de Liga EBA y doblaba entrenos con el Gijón echando una mano. La verdad que para mí era muy especial compartir vestuario con gente como Tomi Jofresa, Cargol... gente que antes veía por la televisión, en la selección, y muchos otros como Javi Rodríguez, Oscar Yebra, Pancho Jasen y Lou Roe, que se convertirían en nombres de referencia en la ACB.

Me acuerdo del primer partido que jugué. Fue contra el TAU y viajé por problemas de lesiones. Salí en el segundo cuarto emparejándome con Oberto. La verdad que estaba muy nervioso, pero encantado por poder debutar y además poder hacerlo contra ese equipo y contra ese rival. Esa temporada 2000-2001 no jugué más partidos.

Al año siguiente salí en tres más. Los dos últimos, intranscendentes (todo resuelto y para premiar el trabajo durante el año), pero el primero fue en Vistalegre y contra el Estudiantes. Me acuerdo que, como el año anterior, había habido problema de lesionados esa semana y también por problemas de faltas me tocó salir al final del segundo cuarto. Salí y cuando faltaban siete segundos para el descanso recibí en el poste, me defendía Carlos Jiménez, y solo se me ocurrió a mí jugar un uno contra uno que terminé metiendo. Cuando lo metí parecía que hubiera marcado un gol, ja ja. En el tunel me crucé con Felipe Reyes, que lo conocía de jugar contra él en categorías inferiores, y me dijo que menuda ‘manoletina’ que había metido. Si la hubiera fallado no hubiera gustado ver la cara de Javi Rodríguez, que me estaba pidiendo el balón fuera.

De esa época me quedo con los compañeros y toda la gente que conocí. Además, Gijón es una ciudad que me encanta. Me gustaría agradecer a los entrenadores Moncho López y Moncho Fernández la confianza que depositaron en mí y que hicieran posible que yo jugara esos partidos.

En Chantada llevo ya siete temporadas. El trato de compañeros, directivos y amigos que tengo aquí hace que me sienta como en casa. Mi novia es de aquí. Aparte de jugar, trabajo en las escuelas deportivas municipales llevando todo el baloncesto. También estoy terminando un grado en Administración y Dirección de Empresa y tengo un ciclo de grado superior en Administración y Finanzas.

¿Cómo soy como jugador? Cuando llegué a Gijón era un ‘5’ puro, no reboteaba mal y no tenía un mal gancho con la derecha, sobre todo con reverso hacia el centro o línea de fondo. Con el paso de los años la gente gana peso, pero a mí me pasó al contrario. Tuve unos problemas grandísimos durante la 2005-06 con los tendones de Aquiles que me hicieron pensar en dejar el basket. Me recomendaron perder peso y en 2 años pase de 117 kilos a mas o menos a los 102 de ahora, por lo que desde que estoy en Chantada juego de ‘4’ y me considero que tengo muy buena mano a 4-5 metros. He perdido algo de capacidad reboteadora, pero soy bastante más móvil que antes. Me he considerado un currante siempre, no un súper jugador que necesita tirarse 15 tiros por partido. Soy un tío que sabe cuáles son sus limitaciones y me dedico a hacer lo que sé hacer bien”.

Grande el tío, ¿no?