George Gervin: El mejor que ha pisado la ACB

George Gervin: El mejor que ha pisado la ACB
Anotando ante Mike Davis (Foto: Gigantes)

Javier Ortiz Pérez

Empecé hace unos años el reportaje sobre el que gira la entrada de hoy preguntándome una cosa: ¿quién ha sido el mejor jugador de la historia de la ACB? No digo el que más importancia haya tenido para la liga en sí, sino el mejor que se ha visto por nuestras pistas. Esto es algo bastante subjetivo, pero la respuesta, ya lo veréis, solo puede ser una: George Gervin.

Argumenté aquello en algo: si hablamos de influencia en títulos, Audie Norris, Corny Thompson, Luis Scola y Louis Bullock podrían ser candidatos; si pensamos en la fuerza en España, Pau Gasol competiría con Fernando Martín; si el criterio es dominio del basket FIBA, Arvydas Sabonis, Oscar Schmidt y Drazen Petrovic. Pero si miramos el currículum (anterior/posterior), gente como Ralph Sampson, Walter Berry, Kenny Walker, Darrell Armstrong y Rony Seikaly deben palidecir ante "Iceman".

Mi reportaje/entrevista a Gervin se publicó en ACB.com y podéis leerlo aquí: http://www.acb.com/redaccion.php?id=43884 Está feo decirlo, pero sin duda es el tipo más importante al que he entrevistado en mi vida: tras llegar de la ABA, logró cuatro títulos de máximo anotador de la NBA (sólo Wilt Chamberlain y Michael Jordan pueden decir lo mismo), fue designado MVP del All Star de 1980; cinco veces incluido en el mejor quinteto de la temporada y es miembro del Hall of Fame (ficha NBA). Una vez le estreché la mano a Moses Malone (qué rugosa, vive Dios) y hablé tres minutos con Alex English. Pero para mí fue más especial esto.

A Gervin le tuvieron por Manresa unos meses. Crepuscular, sí, con 38 añazos, sí. Pero promediando 25 puntos por partido y siendo clave para que el equipo se mantuviese en la ACB. Esa hazaña (la del "playoff" en Tenerife y la general de sus meses aquí, a las órdenes de un jovencísimo Ricard Casas), se relata detenidamente en el link que os he puesto arriba. Os extracto algunas declaraciones aquí:

“Disfruté jugando en Manresa. Me gustaban el equipo y la directiva. Tenía buenos compañeros –Juan de la Cruz, Jordi Soler, Jordi Singla, Joan Peñarroya, Jordi Creus y el fallecido Pep Pujolrás, entre otros— y conseguimos lo que se nos había encargado hacer: seguir en la primera división. Ayudé a poner al club en posición de poder exigir que se hiciese una nueva arena (el Nou Congost”.

“Los jugadores de allí han trabajado mucho y ahora muchos de ellos son lo que aquí llamamos “ball players”, tíos que están capacitados para decidir partidos. Creo que es bueno para el baloncesto norteamericano tener esa influencia aquí. Los españoles han probado ya que tienen el nivel suficiente para estar en nuestra liga, eso se ve claramente, sobre todo en el caso de Pau, que es una estrella. Muchos se han dado cuenta de que pueden seguir su ejemplo si siguen trabajando para mejorar”.

“Ahora un equipo que se basa en la defensa como los San Antonio Spurs puede ser el campeón. En mi época estábamos más centrados en el ataque y eso probablemente era mejor para el espectador. Es el gran cambio que se ha producido”.

“No echo de menos la pista. Tuve mi momento. Disfruté el tiempo que tuve como jugador y