Óscar García: Ganas en la pista, sonrisa fuera

Óscar García: Ganas en la pista, sonrisa fuera
Con el Murcia, donde estuvo 4 años.

Javier Ortiz Pérez

La carrera de Óscar García quizás no fue tan lustrosa como se podía prever en sus años de formación académica en Estados Unidos, cuando pasó tres años en el Notre Dame high school y otros cuatro en la Universidad de Fairfield, donde dispuso de muchos minutos. De hecho, cuando terminó allí no fue reclamado en España, sino en Grecia, en el Ionikos Nikeas (2003). Después, se hizo querer en varios clubs españoles, sobre todo en el Murcia, destacando por su compañerismo y su ética de trabajo, aunque no tuviese mucho protagonismo sobre la pista. Desde luego, no me extraña: me ha resultado un tío muy simpático por teléfono.

Lo primero que hay que imaginarse sobre Óscar, de 2,00, son las pachangas que de crío debía echarse con su hermano Mario, que anda en 2,10 y siempre se le ha reprochado cierta falta de "sangre", aunque calidad --además de centímetros-- no le faltaba. Óscar desde luego que compensaba su falta de altura para jugar por dentro con mucha dureza, algo que no tiene inconveniente en reconocer. "La fama mía era de ser marullero, pero... ¡tenía que ganarme el pan como fuese!". Es la historia de tantos y tantos jugadores que compensan sus carencias físicas con otras cosas. Sobre todo, deseo.

Tras Grecia, alternó la LEB (Aracena y Ourense) con un trabajo muy particular en el Tau: colaborar en los entrenamientos. No llegó a debutar en ACB hasta el 2006 con el Murcia. En sus cuatro años como "pimentonero" tuvo un papel residual: seis minutos de promedio en 61 partidos. En la 2010-11 acabó en Lleida y empezó una nueva etapa en su vida lejos de las canchas.

La falta de protagonismo no amarga los recuerdos de nuestro hombre. "Tengo muchos amigos gracias al baloncesto, gente incluso de la etapa de Grecia con la que sigo hablando. He conocido muchos sitios", afirma. De vuelta a León, muestra una enorme ilusión con el trabajo que desarrolla actualmente, Transcom World Wide Spain, donde ha ascendido puestos últimamente en el departamento comercial y de gestión. En USA estudió comunicación y administración de empresas. "He tenido mucha suerte. Es un cambio tremendo respecto a jugar, pero estoy encantado", añade. Parece estar en racha: pronto será padre por segunda vez, algo que también le hace muy feliz.

Os dejo un reportaje que le hicieron en La Crónica de León. Es del 2008 y expresaba su deseo de jugar algún día en su ciudad. No, no pudo ser. El tópico del "no ser profeta en su tierra" volvió a cumplirse.