Anthony Teachey: Intimidador gafado (por Isaac Amezaga, firma invitada)

Anthony Teachey: Intimidador gafado (por Isaac Amezaga, firma invitada)
Defendiendo a Michael Jordan1

Javier Ortiz Pérez

En Wake Forest lo apodaban "Good News" por el personaje del Sheriff de "The Dukes of Hazzard". No obstante, su rostro y su estancia en Bilbao para nada invitaban a buenas noticias. Posiblemente los y las más jóvenes no tengáis constancia de él y menos de su breve paso por el "botxo". Con todos vosotros, Anthony Wayne Teachey (Goldsboro, North Carolina, 27-03-1962)

Leonard Allen no era el pívot fuerte que Joxean Figueroa quería y cada vez que le desequilibraban dentro de la zona sufría dolores de parto. Por otra parte, Jon Arrinda estaba entusiasmado con él por lo buen chico que era. Había llegado eufórico a Bilbao, ciudad desacostumbrada a tener un habitante tan alto y de color. Leo decía que la gente le miraba y huía. ¡Se refería a las chicas!. Así que desde el club le sugirieron traerse a la novia. Hubo apuestas y se confirmó: era blanca.

Pese a este "ánimo" y aunque mejoró en sus prestaciones, Joxean no veía en él la consistencia necesaria para ascender. Por tanto, llamada a Miguel Ángel Paniagua (entonces no había ni tantos agentes ni tantos medios). El comportamiento de Leo fue estupendo pero se optó por cambiarlo por un hombre de otras características.

Llegó a Wake Forest a inicios de lo 80, cuando la Atlantic Coast Conference hervía de talento, con los Tar Heels de Michael Jordan, Brad Daugherty y Sam Perkins y los Cavaliers de Ralph Sampson y Rick Carlisle entre otros. En los Demon Deacons sustituyó a Jim Johnstone, un 2,10 blanco y bigotudo que años después jugó en Italia y con Cajamadrid en Primera B.

Con bases como Delaney Rudd, Danny Young o, al final de su carrera, “Mugsy” Bogues, alcanzó cifras de 13 puntos y 10 rebotes por noche en su año senior. Números que le valieron para ser elegido con el número 40 de la segunda ronda del draft de 1984 (Olajuwon, Bowie, Jordan, Barkley y viejos conocidos como Devin Durrant, Tony Costner, Ben Coleman y Greg Wiltjer) por Dallas Mavericks, además de para ser miembro de la preselección del histórico equipo norteamericano que consiguiera la medalla de oro en Los Ángeles 1984.

Teachey era un pivot de músculo fino y atlético, técnicamente por pulir, tenía un tiro feísimo, muy plano y su trabajo en Wake Forest era defender y rebotear. Fue el clásico especialista en un buen equipo, un jugador del que se esperaba poco y a base de trabajo llegó relativamente lejos.

Su primera experiencia europea fue en las filas del Basket Livorno donde en la temporada 1984-1985 hizo 18 puntos y 10 rebotes de media en 33 encuentros. Una buena carta de presentación para lo que necesitaba el Caja.

Por esas cosas de la vida todo salió torcido. El día que pudo volar Teachey a Bilbao, Miguel Ángel Paniagua no estaba en Madrid y fue el manager general del conjunto bilbaíno, Jorge Linares, el que lo recibió en el aeropuerto de Barajas a primera hora de la mañana y lo reembarcó hacia Bilbao donde tenían que hacerle el contrato, la revisión médica etc.

La verdad es que el chico impactaba. Su aspecto no era de "buenos amigos" y sacarle cuatro palabras era difícil. Si "Figue" quería un intimidador lo tenía porque ¡daba miedo!.

Gary Plummer y Teachey en el Caja de Ronda (Gigantes)

No se sabe qué sucedió en su llegada a Bilbao. El contrato no se firmaba. Había entrenado sin firmarlo y su actitud no le había gustado nada a Joxean. Para colmo, al día siguiente no apareció en el entrenamiento matinal. Nadie sabía donde estaba y al club llegaron informaciones de los bares de copas de T. Aranzadi.

Había que tomar una decisión rápida y entenderse bien con él en inglés y de forma discreta. Sobre las seis o siete de la tarde Jorge Linares y su intérprete se reunieron, en gracia de Dios, con Anthony. Jorge no consiguió enterarse de qué le pasaba, qué pensaba o qué le había parecido mal. La verdad es que al poco tiempo de la conversación la decisión fue proponerle volver a su país a la espera de una nueva oportunidad. El aceptó y como el contrato seguía sin firmarse, la secretaria del club salió corriendo hacia la agencia de viajes en busca de los billetes para el día siguiente.

A primerísima hora Linares lo recogió con su coche le subió a Sondika y se despidieron. ¡Menudo alivio sintió cuando le vio embarcar!

Total, que Jon Arrinda encantado de que siguiese Leo y Joxean diciendo que había que seguir buscando.

Después de su paso por Livorno, su espantada de Bilbao, 4 partidos en Forli y una temporada completa de vuelta a Livorno, nuestro protagonista llegó en la temporada 87-88 al recién ascendido Caja de Ronda de Arturo Ortega para hacer pareja con Gary Plummer. Debutó en casa contra el Barça, anotó 20 puntos y jugó un gran partido, al igual que Plummer. A los pocos días descubrió la marcha de la Costa del Sol y arrastró a Plummer a una vida de juergas continuas. En Málaga fue una decepción tremenda, no fue ni de lejos el jugador dominante que esperaban. También dicen que era un tío simpático, de los que daban buen ambiente.

Sus números en el conjunto malacitano fueron de 15 puntos y 5 rebotes de media en 6 partidos. En una temporada en la que por Ciudad Jardín desfilaron 3 entrenadores (Arturo Ortega, José María Martín Urbano y Moka Slavnic) y 4 jugadores americanos (los mencionados Teachey y Plummer, más Phil Zevenbergen y Adrian Branch) se salvó la categoría en un play-off contra el TDK Manresa que se puso muy difícil (2-0 en contra) pero a la que el Caja de Ronda dio la vuelta en El Congost para acabar venciendo 3-2. Fue el primer Club en la historia de la ACB en ganar una eliminatoria de play-off con el factor cancha en contra y también el primero en remontar un 2-0 en un play-off.

Tras su periplo malagueño recaló en la liga francesa y más concretamente en el Lorient para después de pasar por los La Crosse Catbirds de la CBA, en la temporada 89-90 terminar su trayectoria como jugador, curiosamente al igual que lo hiciera Leonard Allen años más tarde, en el Independiente Neuquén de la Liga Nacional argentina.

Recientemente ha sido nombrado director del Goldsboro Boys & Girls Club. Ayuda a un grupo de 14 a 18 jóvenes con sus deberes escolares e impartiendo un programa para mantener el cuerpo en buenas condiciones

Mis más sinceros agradecimientos a todas las personas que han hecho posible este artículo y especialmente a Jorge Linares y a Meej. Sus experiencias y conocimientos han sido fundamentales para acercar a este gran desconocido a todas aquellas personas que se han tomado la molestia de leerlo.

Bibliografía: Deía, acb.com: La aventura americana y Tales from the Wake Forest Hardwood