Fede Van Lacke: ‘Canchero’ que se hizo grande en España

Fede Van Lacke: ‘Canchero’ que se hizo grande en España
En el Estudiantes (Foto: acb Photo / C. Candel).

Javier Ortiz Pérez

Uno de los jugadores más queridos que decidieron colgar las botas en 2020 fue Fede Van Lacke, prototipo de argentino en la cancha por su competitividad y carisma. Hasta los 40 años estuvo en las pistas, la mayor parte del tiempo en España, un país al que se asomó por primera vez en 2002 para jugar en LEB con el Cantabria Lobos y en el que también hizo sus últimas canastas con el Iraurgi de LEB Plata la pasada campaña. En medio protagonizó una más que solvente trayectoria en la Liga Endesa con 245 partidos repartidos en nueve temporadas y seis equipos: Murcia (2003-04), Granada (2007-08), Valladolid (2009-11), Joventut (2011-12), Estudiantes (2013-15) y Gipuzkoa (2017-19). Promedió 7,8 puntos en casi 23 minutos, pero hubo mucho más allá que números y datos en su trayectoria.

Lo expresa bien en una entrevista en Pick and roll, una web especializada de su país. "Respecto de lo que significa el básquet, yo siempre digo que fue un juego. Luego se convirtió en una pasión y finalmente es mi vida, siempre ha sido mi vida. Si bien empecé a jugar profesionalmente a los 18 años en Echague de Paraná pero mi primer partido oficial lo jugué a los 4 años. Las mismas costumbres y los mismos sentimientos, la misma preparación y las mismas ganas de jugar cada partido desde los 4 años hasta los 40 que tomé la decisión de retirarme. Es un estilo de vida, cuando me preguntan cuantas horas entreno por día, para mí no es justo decir que entreno dos, cuatro o seis horas. Para mí son 24, porque estuve 24 horas por y para el básquet en cuanto al descanso, la alimentación. En cuanto a los sacrificios de no poder salir a pasear, de no poder hacer ciertas cosas que una persona tal vez de una vida más normal pueda hacer. Es un estilo de vida, es adaptar mi vida y la de mi entorno a unos horarios y a un tiempo. En este caso el básquet como deporte, como trabajo y como estilo de vida me requerían”.

Subiendo el balón para el GBC (Foto: acb Photo / D. Grau).

 

En ella narra también su evolución en España, cómo fue adquiriendo cada vez más matices en su juego. “Desde el año 2002 cuando llegué a mi primer equipo en España hasta el 2012 que fue cuando termine mi etapa en Joventut y debutar en Boca en la Liga Nacional. Esos primero 10 años fueron espectaculares en cuanto al crecimiento que yo iba sintiendo internamente de madurez, no solo física sino mental, de juego. Cada año incorporaba nuevas herramientas, nuevos recursos para poder jugar y cada año me superaba en lo que me proponía”. De hecho destaca de la Liga Endesa la competitividad que le exigía mejorar.  “Otra de las cosas que me gustó de la Liga española y vivir en España es la posibilidad de armar una rutina, tener una estructura de vida, de trabajo, de progresión, poder construir hábitos y que no haya imprevisto y que la vida vaya como uno la vaya planificando. Eso para mí o por mi forma de ser es muy atractivo y que me da mucha tranquilidad y me permite focalizarme en esos puntos que cada año fui reforzando para ser mejor jugador”, añade.

Con el Joventut (Foto: acb Photo / J. Bernal).

Desvela además su “secreto” para haber cumplido los 40 en activo: “la disciplina. Tanta pasión y tanto que me dio el básquet que yo le respondí de la misma manera. Mi primer partido lo jugué con cuatro años y desde ahí hasta el último día que he jugado como profesional disfruté y dejé todo por el básquet de la misma manera. Para mí no hay domingos ni festivos, no había dolores, ni excusas para ir a entrenar o para no querer mejorar”. Y añade un dato curioso: su padre alcanzó los 44 como jugador profesional. “Me parece que la ayuda de la genética hay que tenerla presente”, remarca, apostando por el hecho de que podía haber seguido en las canchas “pero ya tenía otros motivos y razones para seguir transitando en los momentos de mi vida y lo estoy disfrutando mucho. Estoy contento de poder retirarme sin dolores y sin ninguna molestia”.

Del baloncesto se lleva sobre todo “el cariño de la gente” y unas enseñanzas que ahora intenta trasladar en lo que él llama “otro partido”, vinculado al ‘coaching’ deportivo y la gestión de la inteligencia emocional con su empresa Goals Self Coaching Experience, de la que es confundador junto a la exfutbolista Aintzane Encinas y el empresario y ‘coach’ Iker Fernández. En principio, se ha asentado en San Sebastián.

En la playa de Hondarribia, en su nuevo perfil como ‘coach’ deportivo (Foto: Instagram @fedevanlacke).