Andrius Giedraitis: El padre de Dovydas cumplió su misión en Valladolid

Andrius Giedraitis: El padre de Dovydas cumplió su misión en Valladolid

Javier Ortiz Pérez

Algo que no saben muchos aficionados de la Liga Endesa es que el padre de una de las grandes promesas del Movistar Estudiantes, Dovydas Giedraitis, jugó hace relativamente poco en la máxima competición española. ¿Relativamente poco? Bueno, que cada uno juzgue: Andrius Giedraitis, histórico del baloncesto lituano, reforzó al Grupo Capitol Valladolid en la temporada 2006-07.

Giedraitis padre era ya por entonces un jugador veterano (33 años), que llegaba para echar una mano a un equipo que tenía serios problemas clasificatorios. Sus mejores días ya habían pasado y de hecho su aportación en el pabellón Pisuerga no pasó de ser discreta (5,6 puntos en 15 minutos en pista), pero al fin y al cabo se logró el objetivo porque con él en la pista se ganaron 7 de los 14 partidos que disputó (el balance a su llegada era de 5-15) y se logró una apuradísima permanencia (12-22).

Estaba conceptuado como un escolta tirador, con un conocimiento del juego que le permitía disimular que ya no estaba en su mejor momento a nivel físico. “Va a aportarnos su experiencia”, pronosticó el añorado Lalo García, entonces director deportivo del club pucelano, en su presentación, en la que él dijo que “jugar en ACB era un sueño” y que llegaba a un “histórico”. “Soy un jugador de equipo al que se le da bien el uno contra uno. Soy buen lanzador y puedo pelear en defensa”, añadió.

 Con el Lietuvos Rytas.

Su gran valedor fue Javier Imbroda, entonces entrenador del Valladolid y que en el pasado trabajó estrechamente con la federación de Lituania. Allí Andrius es toda una institución: está entre los diez máximos anotadores en la historia de la LKL, aunque curiosamente nunca llegó a jugar en el Zalgiris. Sí lo hizo en el que fue alternativa de su poder, el Lietuvos Rytas, además de en el Skalai, donde tuvo una temporada realmente top (25 puntos por encuentro) allá por la 1996-97. En un partido frente al Panevezys Techasas alcanzó los 55. El mayor hito de su carrera llegó en el 2000, cuando fue incluido en la selección que ganó el bronce en los Juegos Olímpicos de Sydney. Con exteriores como Stombergas, Masiulis y Timinskas por delante, su papel en la rotación fue secundario (3,1 puntos en 11 minutos).

Además de la de España, también conoció las ligas de Bélgica (Oostende), Polonia (Wroclaw), Alemania (Riesen Ludwigsburg) y Rusia (Dínamo de Moscú). Se retiró tras jugar en la segunda lituana con el Prienu CBet con 36 años.

Después de su retirada ejerció como entrenador ayudante en un par de clubs, pero sobre todo a cuidar de la carrera de sus dos hijos jugadores, Karolis (22 años y actualmente en el Pieno Zvaigzdes de la LKL) y Dovydas. El joven estudiantil le considera “una gran influencia” en su carrera. “Desde pequeño siempre estuve con la pelota en las manos gracias a él”, comenta, orgulloso de que fuese justo en el año de su nacimiento, el 2000, el de la medalla olímpica de Sydney. “Eso significa mucho para mí”.

“Después de cada partido hablamos y me transmite en qué puedo mejorar. Me dice que somos parecidos como jugadores, aunque yo soy más rápido y él tiraba mejor que yo. Como entrenador estuvo poco tiempo y ahora se dedica a nosotros: nos ayuda en el campo y intenta dar todo lo que puede para que mejoremos al máximo  nivel dentro de la cancha”, apostilla Dovydas.

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Recién llegado a Valladolid (Foto: acb Photo).