Mo Soluade: Trabajándose en Lugo volver a la Liga Endesa

Mo Soluade: Trabajándose en Lugo volver a la Liga Endesa
Con Unicaja (Foto: acb Photo).

Javier Ortiz Pérez

Desde luego, era mejor que a Morayoninuoluwa Chukwemeka Soluade se le acabase llamando simplemente Mo Soluade. Se trata de un jugador joven (25 años cumplió todavía el pasado verano) y cuyos progresos en la LEB Oro con el Leche Río Breogán podrían traerle de vuelta a la Liga Endesa tarde o temprano. Si ocurre, será una excelente oportunidad para quitarse la espina clavada en su club de formación, el Unicaja, donde no consiguió trascender del papel de tercer base en la temporada 2017-18 (solo 7 partidos y 51 minutos). También tuvo una pequeña experiencia en el GBC 2015-16 (8 y 53).

De Soluade suele decirse que es “un malagueño más” porque llegó muy joven a la capital de la Costa del Sol. Nacido en Londres y de origen nigeriano, Unicaja le fichó tras verle en el Europeo U16 que disputó con Inglaterra. “Quedamos segundos y me nombraron en el mejor quinteto del torneo. Me vieron varios equipos y me decidí por ellos”, cuenta un chico que, antes de a las canastas, se dedicaba a meter goles. “Un día me dijo un amigo que probara a ir a un entrenamiento de baloncesto con él. Fui y ya nunca lo deje”, recuerda.

Su debut se produjo en la temporada 2014-15 precisamente contra GBC: “No recuerdo mucho del partido, pero al final, cuando quedaban 30-45 segundos, Joan Plaza me gritó para que entrase en el partido”. Como ocurre algunas veces con este tipo de jugadores todavía por hacer del todo, empezó un ciclo de cesiones que  tuvo un poco de todo. “La de Gipuzkoa no fue muy bien, la verdad. Llegué con sensaciones buenas, pero a los pocos días me entere de algunas cosas que tenían que ver con mi cesión y el entrenador que… Bueno, no fue la mejor experiencia, pero aprendí bastante de mis compañeros del equipo el poco tiempo que estuve ahí”. Todo mejoró en el San Pablo Burgos, llegando a decir que fue algo que le “salvó”. “Ya conocía que era un equipo potente en la LEB Oro, así que ir allí me pareció una buena idea. Fue un muy buen año como equipo y personalmente también y acabamos logrando el ascenso”, añade.

Ganador del concurso de mates en Polonia.

Como premio, el Unicaja le reclamó para completar la posición de director de juego, pero… “lo que me faltó fue la confianza del entrenador para jugar más, pero también aprendí muchísimo ese año y mejoré como jugador también. Entrenando con gente de tanto nivel es muy fácil lograrlo cada día”. Así es que en verano de 2018 buscó jugar por primera vez profesionalmente fuera de España, escogiendo el Legia Varsovia. “Me encanta la ciudad y nos fue muy bien. Hicimos una temporada histórica”, resume. Hasta ganó el concurso de mates.

Su regreso se produjo con un papel importante LEB Oro. La campaña pasada le sirvió para aclimatarse a Lugo y conocer el club y en esta está consolidado como uno de los mejores bases de la categoría (9 puntos y 3 asistencias en 27 minutos y mejorando en el tiro exterior a marchas forzadas, además de conservar su tradicional exuberancia física). “Me siento bien en el equipo, aunque haber jugado sin afición en las gradas es un poco raro, pero prefiero eso que no poder jugar”.

En el horizonte está la ambición de competir de nuevo en lo más alto. “Veo posible poder volver a la Liga Endesa pronto. Hay muchas cosas que tengo que mejorar para hacerlo posible, pero ahora mismo estoy pensando en hacer el mejor año que puedo para poder ayudar al equipo a lograr lo máximo posible”, concluye.

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En la actualidad, con el Breogán (Foto: FEB).