Iván Humanes: Tres inesperados minutos en Valladolid

Iván Humanes: Tres inesperados minutos en Valladolid
En el Cáceres 2004-05 (Foto: El Periódico Extremadura).

Javier Ortiz Pérez

La necesidad de cubrir un puesto para los entrenamientos diarios es lo que explica probablemente que Iván Humanes pueda aparecer en esta sección reservada a jugadores que han debutado en la Liga Endesa, aunque sea tan sucintamente como nuestro protagonista de hoy. Se trataba de un alero madrileño con fama de potente físicamente y con buen tiro exterior, virtudes que mostró durante la mayor parte de su carrera en las LEBs y EBA… excepto aquellos inesperados meses en Valladolid (temporada 2003-04).

Al propio Humanes debió sorprenderle que, cuando jugaba en la entonces denominada LEB-2 con el Pozuelo, recibiese poco después de Año Nuevo una llamada: el Club Baloncesto Valladolid, dos categorías por encima, estaba interesado en ficharle. Él estaba firmando una buena temporada (16,8 puntos y  3,8 rebotes en 27 minutos) y, aun sabiendo que su protagonismo no sería desde luego el mismo, aceptó.

En Pucela se acababa de lesionar Jacobo Odriozola y Manel Comas pidió otro exterior para que la plantilla no se quedase demasiado desvalida en esas posiciones. Pero cuando ya tuvo el relevo en el pabellón Pisuerga juzgó que no tenía el nivel necesario para jugar en la élite y ni siquiera le utilizó en momentos concretos de los partidos. Muy poca bola le dio cuando ya estaban decididos, como suele pasar a modo de estímulo con los que al menos se esfuerzan de lunes a viernes. Humanes solo disputó dos encuentros, con tres minutos en total. Intentó anotar alguna canasta, pero sus dos intentos no entraron. Lo curioso es que, pese a todo, siguió renovando el contrato mes a mes que había firmado en principio.

Fue un extraño episodio de alguien acostumbrado a ir de acá para allá en las categorías federativas. Empezó en EBA en Extremadura con Doncel y Plasencia y siguió escalando peldaños en LEB-2 con Algeciras y Gipuzkoa (seguramente su mejor campaña con 14 puntos de media en la 2001-02). Alcanzó la actualmente denominada LEB Oro con el Cajasur de Córdoba y tuvo otras tres experiencias en la segunda división con Complutense, Melilla y Cáceres.

Imagen reciente como ‘coach’ de ‘crossfit’

La experiencia de Valladolid no pareció dejarle buen regusto. En Cáceres no terminó la siguiente temporada, marchándose por voluntad propia porque estimaba que no jugaba lo suficiente (5,1 puntos en 15 minutos), acabando sus días en el baloncesto profesional a continuación con el CABA Albacete en Liga EBA, donde sí lució (22,3 en 34). Era 2006 y, con 29 años, seguramente quizás se cansó de dar vueltas.

Siempre se preocupó de cuidar mucho su cuerpo, de frecuentar los gimnasios, así es que no es raro que haya acabado regentando uno especializado en una modalidad que lleva poco tiempo intentándose implantar en España: el ‘crossfit’. El establecimiento que codirige, 555 Crossfit, está en la madrileña calle Guzmán el Bueno. A falta de conseguir una respuesta suya pese a las peticiones, habrá que usar unas declaraciones en las que al menos habla de esa actividad: “Es un trato muy personal, muy amable. Creamos un ambiente deportivo bastante fuerte y las clases son muy personalizadas. Aparte de la actividad física en sí, que creemos que es supercompleta, el tema de la comunidad creo que nos hace diferentes a los demás. Las perspectivas son bastante buenas. Al principio pensamos que iba a ser una moda, pero luego nos dimos cuenta de que no va a ser así”.

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