Sergii Gladyr: Sangre caliente y sangre fría desde Ucrania

Sergii Gladyr: Sangre caliente y sangre fría desde Ucrania
La campaña 2012-13 la pasó en Fuenlabrada (Foto: acb Photo / A. Arrizabalaga).

Javier Ortiz Pérez

Asombrosa la regularidad que mostró Sergii Gladyr en las cuatro temporadas que pasó en España, desde 2009 a 2013. En todas esas campañas (tres con Manresa y una con Fuenlabrada) promedió entre 19,5 y 21,3 minutos y entre 8,3 y 9,4 puntos, siempre con buenos porcentajes en su gran especialidad: el tiro de tres puntos. El ucraniano fue un buen jugador de segunda unidad (de sus 120 partidos en total solo jugó 45 como titular), también con un fuerte carácter que le jugó alguna que otra mala pasada.

Nacido cuando su país estaba todavía bajo el mando de la URSS, Gladyr prosperó en un equipo que no es precisamente de los grandes en Ucrania, el Mykolaiv. Su perfil como tirador puro saliendo de bloqueo con buen físico llamó incluso la atención de los ojeadores de la NBA, aunque no dejó de ser una sorpresa que fuese incluido en el ‘draft’ de 2009. Con los Atlanta Hawks llegaría a jugar un par de ligas de verano (2010  y 2013), pero el sueño no fue más allá.

Para lo que son estos tiempos actuales, ha sido un jugador muy fiel a sus camisetas. Desde Manresa hicieron una gran apuesta con él firmándole un contrato largo, hablándose en su momento de cuatro temporadas. Fue un jugador fiable, que de vez en cuando entraba en racha para desgracia del rival, aunque su ‘combustión’ también tenía efectos negativos. Especialmente comentado fue lo sucedido en febrero de 2010, cuando, al cometer una personal, golpeó con fuerza una valla publicitaria y se fracturó el quinto metacarpiano, lo que hizo estar varios partidos de baja. Unos meses después sí demostró la sangre fría en el concurso de triples de la Supercopa (21-19 en la final ante Jimmy Baron).

Tres temporadas en Manresa (Foto: acb Photo / J. Alberch).

Terminada su etapa en el Nou Congost, su segundo y último equipo en España fue el ‘Fuenla’ en la 2012-13.  “Es un jugador con gran capacidad técnica y física, con un destacable tiro, especialmente de larga distancia, que nos puede dar mucho tanto en la parcela ofensiva como en la defensiva. Va a sumar un componente físico que no teníamos en la plantilla de la campaña pasada. Tras tres temporadas, está ya muy adaptado al juego que se practica en nuestra liga, tiene hambre de dar un salto en su carrera y en su rendimiento, y está en la edad y en el sitio idóneos para hacerlo”, le definió Ferrán López. A nivel estadístico fue probablemente su mejor año en España (9,4 puntos con 41,5% en triples) y eso lo demuestra el hecho de que acabaría fichando por un equipo que disputó la Euroliga, el sorprendente Nanterre.

En la liga francesa se ha sentido cómodo: tras un año en Nanterre y otro en Nancy, acumuló cuatro temporadas consecutivas en el Mónaco, donde no se debe vivir mal. Pero resulta llamativo que no haya vuelto a jugar desde finales de la 2018-19, a punto de cumplir 31 años. Ahora está en 32. ¿Se habrá retirado del basket? Si es así, no ha habido anuncio oficial. En el principado seguía cumpliendo con su mismo papel de siempre.

Con la selección ucraniana (Foto: FIBA).

A todo ello hay que añadir su papel en la selección, con la que ha disputado el Mundial de 2014 y el Eurobasket de 2013. En este último fue especialmente importante (12 puntos de media) dentro del gran papel del equipo (sexto puesto).

Un poco de ‘crónica en rosa’ para terminar. Gladyr está casado con Olena Khromrova, oro en la modalidad de sable por equipos en los Juegos Olímpicos de Pekín-2008.

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 En su último equipo, el Mónaco (Foto: FIBA).