Richard Hendrix: Impresionante en Granada, pero luego…

Richard Hendrix: Impresionante en Granada, pero luego…
Unicaja 2015-16 (Foto: acb Photo).

Javier Ortiz Pérez

De impresionante en Granada a decepcionante en Málaga y a irrelevante en Las Palmas de Gran Canaria. Son los tres perfiles que exhibió en sus tres equipos españoles Richard Hendrix, un jugador de grandes cualidades que, sin embargo, ha parecido envejecer demasiado deprisa. España es una parte importante de su historia, sobre todo por el hecho de que se dio a conocer a nivel internacional a la sombra del Albaicín.

Y es que Hendrix era un interior bastante por explorar cuando le fichó el extinto Granada, una de esas incorporaciones refrescantes que se sacaba de la manga Oriol Humet de vez en cuando. Su carrera universitaria transcurrió en su estado natal con la universidad de Alabama, con las que firmó muy buenos números en su año ‘senior’ que le situaron en el puesto 49 del ‘draft’ de 2008, elegido por unos Warriors con los que nunca jugaría más allá de las ligas de verano.

Su tiempo de progresión en la liga de desarrollo (Bakersfield Jam y Dakota Wizards) sirvió para recibir la llamada desde la Liga Endesa en la 2009-10. El Granada era un equipo modesto, pero muy guerrero, empujadísimo por su hinchada. Su estilo de juego vino ‘al pelo’: era muy pequeño para jugar de ‘4’ e incluso ‘5’, con sus 2,03, pero eso ya hemos visto en los últimos años que da igual cuando se le pone atleticismo y ganas. En aquel entonces no era tan frecuente ese perfil. El resultado fue un ‘temporadón’ (13,3 puntos y 6,9 rebotes) y ser nombrado ‘jugador revelación’ de la Liga.

Su salto fue tal que acabó en un ‘grande’ de Europa como el Maccabi de Tel-Aviv, donde permaneció dos años a buen nivel. Eso le valió muy buenos contratos en Milán y en el Lokomotiv Kuban, que era de donde procedía cuando en 2015 el Unicaja confió en él como referencia en el juego interior, lo mismo que había hecho la selección de Macedonia en su momento como nacionalizado.

Gran Canaria 2016-17 (Foto: acb Photo).

“En el baloncesto, mi motivación es luchar por grandes proyectos y jugar en grandes clubes, luchar por campeonatos, y venir aquí es un gran paso para mi carrera. El Unicaja es un gran club, tiene una gran organización, tiene una gran reputación, tanto en España como en Europa, y quiero seguir progresando aquí. Estoy muy feliz”, dijo el día de su presentación en el club de Los Guindos, destacando que quería aportar sobre todo su “intensidad y talento”. Se le veía entusiasmado, sin que faltasen las referencias a su anterior etapa en Andalucía: “He crecido mucho, personalmente y deportivamente. Vine a Granada sin ninguna experiencia en el baloncesto europeo, y todo lo que me ha pasado me ha ayudado a crecer. A nivel técnico, físico, en todos los sentidos, y estoy en un buen momento. La ACB me ayudó a ser más duro, a ser un mejor jugador, soy más fuerte ahora, conozco el juego, en mi carrera he progresado, la experiencia en la ACB me ayudó realmente”.

Pero el gozo de todos en un pozo. No llegaría a acabar la temporada, marchándose de nuevo al Maccabi. Se esperaba mucho más que esos 8,1 puntos y 5,2 rebotes en 17,9 minutos en pista, con la confianza mutua con Joan Plaza por los suelos (el entrenador llegó a decirlo públicamente) y pequeños pero abundantes problemas físicos por medio.

El tercer episodio español de Hendrix llegaría la siguiente campaña en el Gran Canaria, donde ya seguramente no se esperaba un papel estelar y sí más bien complementario. De hecho, de los cinco interiores que había en la plantilla, solo jugó más que Darko Planinic (y por poco), siendo superado por Pablo Aguilar, Eulis Báez y Anzejs Pasecniks. En aquellos 14,9 minutos se quedó en 6,4 puntos y 4,3 rebotes… Turquía (Galatasaray) y Francia (Le Mans) fueron a continuación sus dos últimas estaciones europeas.

Ahora juega en Japón, donde sí tiene más sencillo imponer sus cualidades, tanto en Osaka como ahora en Niigata. Con 34 años puede aguantar algún tiempo más en ligas de ese perfil, pero es obvio que ya nunca volverá a ser el tipo que impresionó en Granada.

Actualmente en Japón.