William Buford: ‘Rookie’ sin puntería en el Sar

William Buford: ‘Rookie’ sin puntería en el Sar
Con el Limoges.

Javier Ortiz Pérez

Cuando se habla de los frecuentes aciertos que ha tenido la dirección deportivo del Monbus Obradoiro en la última década hasta podría incluirse a los jugadores que lo han hecho mal en Santiago pero que luego han demostrado ser profesionales muy aprovechables. William Buford podría ser incluido en ese concepto porque cuesta defender mucho su papel en la Liga Endesa, pero luego se ha ganado la vida muy decentemente con el baloncesto.

El problema con este escolta-alero de 1,98 fue bastante obvio: cuando llegó a España era su primera experiencia profesional. Y eso requiere un peaje difícil de pagar a no ser que seas un superclase. En aquella temporada 2012-13 había muchas esperanzas puestas en “El Alquimista”, que acababa de completar cuatro años en una universidad de prestigio como la de Ohio State, con la que llegaría incluso a disputar una Final Four.

Pero su principal trabajo, que era anotar con continuidad, no lo cumplió. Los números están ahí: 3,5 puntos en 14 minutos en pista con un acierto pésimo en tiros de dos puntos (24,5%) y simplemente discreto en triples (33,7%). En la rotación de Moncho Fernández, que intentó siempre darle la máxima confianza, quedó relegado a un papel muy concreto dentro de la segunda unidad. Lo malo es que tampoco ayudó mucho en otros aspectos (1,5 rebotes y 0,5 asistencias), aunque al menos era un defensor decente.

En Ohio State.

“Me estoy adaptando bien, aunque me está llevando bastante tiempo porque es como volver a empezar. Hay grandes diferencias con el baloncesto americano: las reglas, el estilo de juego… pero estoy empezando a hacerme a ello”, contaba en una entrevista ya bien avanzada la temporada, en marzo. En ella contaba que le gustaba Santiago, pero que era una “ciudad más pequeña que otras en las que he estado. Yo antes estaba más cerca de mi familia y de mis amigos”. Hay que ponerse en la posición de un chico que ni siquiera había salido de su estado natal para jugar en su época universitaria.

Pese a todo,  el ‘Obra’ completó su mejor temporada en la máxima categoría, metiéndose por primera y única vez en los ‘playoff’ y concluyendo octavo. “Éramos un buen equipo. Sabía que llegaríamos lejos porque estamos trabajando muy duro. Se trata de escuchar a los entrenadores y permanecer unidos”, opinaba antes de aquello Buford, que señalaba a LeBron James, Kevin Durant y Kobe Bryant como sus jugadores favoritos (“me encanta la manera que tienen de jugar y la manera en la que se cuidan”).

Aquel mal año seguro que le sirvió de enseñanza de cara al futuro, aunque lastró sus posibilidades de continuar en una competición tan exigente como la española, donde no ha regresado. Sin embargo, en estos años ha pisado buenas ligas, empezando por la de desarrollo de la NBA (Santa Cruz Warriors, Canton Charge, Texas Legends). También ha tenido experiencias en Alemania (Tigers Tubingen, Gottingen), Francia (Limoges, Gravellines), Grecia (Lavrio), Italia (Virtus Roma) y, esta campaña, Turquía, donde juega con el Darussafaka, siempre con números mucho mejores que aquí.

En Santiago (Foto: acb Photo / J. Marqués)