Matt Gatens: El chico de Iowa que gustó en Murcia

Matt Gatens: El chico de Iowa que gustó en Murcia

Javier Ortiz Pérez

Más que correcto el único año de Matt Gatens en la Liga Endesa, una temporada 2012-13 en el UCAM Murcia que supuso para él su salto a Europa. Se demostró que podía ser algo más que un simple tirador, ayudando también en defensa. Probablemente mereció alguna oportunidad más en nuestra competición, pero buscó otros horizontes y ya no puede deshacerse: su retirada fue muy temprana.

Gatens ejerció en sus inicios en el baloncesto como la clásica estrella del baloncesto escolar que prefiere quedarse en su estado natal, Iowa, en lugar de aceptar becas de centros universitarias de mayor prestigio. Con los Hawkeyes completó el máximo de cuatro años (2008-12) siendo el referente anotador con un buen ramillete de opciones de tiro. Sus buenos números no le abrieron sin embargo las puertas del ‘draft’ y, tras no conseguir un puesto en el ‘roster’ de los Phoenix Suns, cruzó el Atlántico.

“Tiene gran conocimiento del juego, buen pasador y buen defensor, pese a desempeñar la función de escolta también ayuda en funciones de rebote. Llega con mucha hambre de triunfar en Europa, también destaca que ha sido el líder en todos los equipos en los que ha estado. Suple la falta de experiencia en Europa con una gran personalidad, talento, entrega y compromiso”. Lo decía Paco Guillem, director deportivo del UCAM, cuando se anunció su fichaje.

El resultado fue decente: 9,6 puntos (49,6% en tiros de dos, 37,3% en triples y 81,1% en libres) en 25 minutos, si bien, al menos en estadísticas, en aspectos del juego como los rebotes (1,8) y las asistencias (0,8) aportó más bien poco. Sí lo hizo en la defensa, un aspecto más difícil de cuantificar. De su papel habla también el hecho de que fue titular en 27 de los 33 partidos.

La confirmación de que Gatens hizo un buen trabajo llegó el siguiente verano, cuando se llegó a interesar por él el Valencia Basket. Aquello no se hizo y se marchó a Ucrania, al Khimik, para después pasar al Aykon TDK Lolejilier Ankara y al Limoges, con el que disputó la Euroliga en la 2015-16. Sus últimos encuentros como profesional fueron unos meses después en la G-League… ¡con los Iowa Energy! Es fácil imaginar que le hacía ilusión jugar en casa, pero sufrió una de esas lesiones terribles de las que resulta muy difícil recuperarse: rotura del ligamento cruzado anterior en su segundo partido.

Imagen reciente.

Tenía por delante una larga y complicada recuperación que podía quedar en un simple intento, así es que optó por dejar las botas, pero no el baloncesto. Busca hacer carrera en el mundillo universitario. Su primer trabajo fue en el cuerpo técnico de Auburn, en Alabama, para pasar posteriormente, en 2018, a ejercer como director de operaciones en Drake, otra de las universidades ubicadas en Iowa.

En 2016 contaba que su paso por Europa le había dejado huella. “Creo que echaremos de menos jugar en el extranjero, pero es un poco distinto ahora con el bebé (Nash, por entonces de 16 meses). Hay veces que añoro jugar, pero todavía estoy involucrado en el baloncesto. Estoy contento con la decisión que tomé”.

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