Laszlo Dobos: El interminable húngaro que jugó 53 segundos en la Liga

Laszlo Dobos: El interminable húngaro que jugó 53 segundos en la Liga
Jugado la Eurocup en Zaragoza (Foto: El Periódico de Aragón).

Javier Ortiz Pérez

No hace falta explicar a estas alturas que aquello de que “el baloncesto es para los altos” es simplemente mentira. Hemos visto y vemos grandiosos jugadores de un estatura normal y también hemos asistido a la agria sensación de que auténticos gigantes no logran hacerse con el ‘arte’ de las canastas. Es más: si se es demasiado alto, casi lo normal es no llegar demasiado lejos. Y es lo que le pasó a Laszlo Dobos, un húngaro que llegó a debutar con el actualmente denominado Casademont Zaragoza con sus 2,19 de estatura.

El equipo que no haya creído descubrir el ‘santo grial’ en un chico de esas características físicas (dependiendo dónde se mire, se le llega a dar hasta 2,22), que tire la primera piedra. Pero que la tire bien arriba. En Zaragoza le firmaron cinco temporadas a Dobos, que empezó en su país en el anónimo Kecskemeti Univer KSE y después fue captado por el Ikaros Kallitheas griego.

Sucedió en abril de 2012. El conjunto heleno tuvo que dejarle marchar por sus problemas económicos y el entonces CAI le hizo pasar una prueba que superó satisfactoriamente. “Es un jugador con gran proyección no solo por su estatura sino por su volumen, además de por sus fundamentos, la actitud y el conocimiento del juego. Esperamos que haga un gran trabajo y a medio y largo plazo pueda dar los frutos deseados”, dijo entonces Willy Villar, que ejercía de director deportivo de la entidad maña. “Parece muy prometedor el futuro para mí. Espero que en un par de años pueda mejorar y mostrar mi juego a todo el mundo”, indicó Dobos, que tenía entonces 18 años.

De regreso a Hungría (Foto: bball1.hu).

Pues no. En la 2012-13 fue asignado a El Olivar, el  vinculado de Liga EBA, donde estuvo bien en el rebote (7,8) y el tapón (1,4) y pasable en la anotación (7,6) en 22 minutos en pista. José Luis Abós le premió con varias convocatorias y 53 segundos en pista ante el Blancos de Rueda Valladolid, en los que le dio para capturar un rebote. Sería su única incidencia estadística en la Liga Endesa, aunque sí disputaría dos partidos más en la Eurocup.

Las dos temporadas siguientes fue cedido en equipos de LEB Oro, Clavijo y Coruña, en los que su ratio por minuto en rebotes y tapones resultó alentador (no así sus habilidades ofensivas). Su siguiente préstamo fue al Szombathley de su país, donde jugó muy poco, lo mismo que en sus siguientes equipos allí, el KTE-Duna Aszfalt y el Nagykorosi, siempre perseguido por los problemas físicos. Era la temporada 2017-18, ya con 24 años.

Lo que pasó con él a continuación resulta curioso. Según cuenta en una entrevista en una web húngara, se marchó a Australia con su novia y allí estuvo dos años jugando solo a nivel ‘amateur’, pero personalmente no terminó de encajar y volvió a casa este año. Así es que ahora feliz de regresar a las pistas y volver a intentar abrirse camino, como sucedió en Zaragoza en su día…

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