Deron Washington: Espectáculo para subir (y permanecer) en Santiago

Deron Washington: Espectáculo para subir (y permanecer) en Santiago

Javier Ortiz Pérez

Absolutamente clave en el ascenso del Obradoiro a la Liga Endesa en 2011 y complemento en la permanencia de la siguiente campaña. Es Deron Washington, cuyos dos años en Santiago son recordados por lo general con agrado. No tuvieron continuidad y es seguro que hubiese resultado interesante seguir viéndole en la Liga Endesa en todo este tiempo, porque por entonces era todavía un jugador ‘en construcción’ y luego se ha consolidado con un buen cartel en Europa, sobre todo en Italia.

Nacido en Nueva Orleans y ‘cocinado’ baloncestísticamente en Virginia Tech, donde completó los cuatro años reglamentarios en una lenta pero segura progresión, logró colarse en la penúltima posición del ‘draft’ de 2008, la 59, escogido por los Detroit Pistons. Luchó por un puesto en la plantilla y casi lo consiguió: llegó a firmar un contrato de 1+1 y debutó en pretemporada, pero fue cortado a poco de iniciarse la liga. Debió ser un ‘palo’ gordo y solo le quedó refugiarse en la entonces denominada D-League. “Fue muy frío. Estaba nervioso al principio. Todo iba bien, pero entonces algo pasó y me dijeron que me iban a dejar ir. Fue un poco frustrante pero siempre hay que sacar lo bueno de las situaciones. Tengo que mantener la cabeza alta y seguir trabajando”, dijo entonces.

Tras volver a quedarse fuera de la NBA el siguiente verano, que pasó con los Bucks, no quedaba otra que buscarse la vida en Europa. Lo hizo sorprendentemente en la LEB Oro, pero es que el ‘Obra’ tenía claro que debía construir un equipazo para asegurar el ascenso, desde Bernard Hopkins a Alberto Corbacho pasando por el ‘Tuky’ Bulfoni, Levon Kendall, Andrés Rodríguez, Oriol Junyent y Miki Feliu. En fin, marchamo ACB total. Basado en un brutal atleticismo, Washington ejerció de ‘microondas’ con 8,5 puntos en 20 minutos y más seguro penetrando que tirando (27,6% en triples).

Mate sobre Begic en el ‘Obra’ (Foto: acb Photo).

Moncho Fernández siguió confiando en nuestro hombre, al que otorgó un papel muy parecido un peldaño más arriba. Notó el cambio (5,7 puntos en 18 minutos), aunque dejó algunos mates para el recuerdo, como uno volando sobre Mirza Begic como años antes había hecho con Greg Paulus, un chico de Duke al que le hizo un ‘poster’ de los que no se olvidan nunca.

Han pasado ocho años desde que se marchó de España y solo ha jugado en dos ligas desde entonces: la israelí (dos etapas distintas en el Benei Hertzliya) y la italiana (Pistoia, Cremona, Torino –campeón de Coppa en 2018--, Venezia y Trieste). A juzgar por los números, no se ha convertido en un súper anotador, pero sí que se ha convertido en una opción de ataque más importante que en España y ha mejorado en el triple. “Ha sido fascinante jugar en todos esos sitios, con diferentes culturas. Es emocionante. Nunca sabes dónde vas a ir la próxima temporada. Pero es una buena situación. Nunca lo veo como algo negativo. Ha sido muy bueno”, comentó recientemente.

Por el momento no se ha anunciado dónde jugará en la temporada 2020-21. En la entrevista afirma que se siente sano y que cree que puede jugar otros tres o cuatro años, aunque hace 35 en diciembre.

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En el Reyer Venezia (Foto: FIBA).