Milenko Tepic: Desastre sin paliativos en Sevilla

Milenko Tepic: Desastre sin paliativos en Sevilla
Con la selección serbia.

Javier Ortiz Pérez

Qué fracaso el de Milenko Tepic en Sevilla, de verdad. Sin duda, uno de los fichajes más decepcionantes de la historia del actual Coosur Real Betis, entonces Banca Cívica (2011-12) y Cajasol (2012-13). Que un jugador que llegaba con la vitola de gran talento balcánico, habiéndose proclamado campeón de la Euroliga con el Panathinaikos, y con un sueldazo de 750.000 anuales, hiciese lo que hizo en San Pablo es algo que resulta muy difícil de explicar. Y no se puede decir que Tepic estuviese inmaduro aún o pasado de rosca. Tenía 24-25-26 años y el club andaluz se lo había arrebatado en la puja a dos rivales que suelen acertar donde apuntan, Baskonia y Valencia Basket.

Nacido en Belgrado y formado en la Vojvodina, en 2006 fichó por el Partizán, pero aquello se le quedó pequeño y a los tres años se marchó al Panathinaikos, donde le esperaba Zeljko Obradovic para sacarle la mejor versión que tendría ya para siempre. A esas alturas era ya internacional absoluto, promediando 8,3 puntos en la plata del Eurobasket de 2009. Con 2,02 podía jugar en cualquier posición exterior con comodidad y, como se suele decir en plan cursi, el cielo era su techo.

Dos años en Sevilla.

En Atenas colaboró en el título continental de 2011, aunque su participación fue mucho más amplia en la liga doméstica. Aquí surge un dato brutal: en su última campaña en el ‘Pao’ promedió 8,4 puntos en 20,2 minutos… por 5,0 en 19,3 en su primer año en Sevilla, bajo la supervisión de Joan Plaza. Después de que el club intentase rescindir, sin éxito, su contrato, no levantó cabeza en el segundo año que tenía firmado. Ni siquiera Aíto García Reneses, haciéndole jugar de base sin éxito, consiguió que remontase. Más bien todo lo contrario, con sus porcentajes de tiro, una de sus teóricas especialidades, explicándolo todo: 38,2% en tiros de dos y 24,2% en triples en total. Se le reprochó una irritante frialdad que transmitía en todas sus acciones.

 “La temporada en Sevilla ha sido probablemente la peor en toda mi carrera. Tuve falta de confianza, no pude encontrar mi juego”, comentó unos meses después, ya como jugador del Lietuvos Rytas. Aseguró que no había tenido problemas ni con compañeros ni con entrenadores, aunque “a veces nuestro enfoque no coincidía. La situación fue extraña. Lo di todo, he ido a por todas, pero no estoy contento con los minutos que tuve”. Aquello debió afectarle porque en Lituania estuvo todavía peor.

Sí que recuperó algo el nivel anterior en su querido Partizán (media temporada de la 2013-14 y la 2014-15 completa) y volvió a repetir el viaje a Grecia, aunque esta vez con destino primero al Paok y luego al Iraklis, su último equipo por ahora. También ha jugado en Italia con Orlandina, Brindisi y Varese. Con 33 años acaba de firmar por el Mega Bemax de su país, al que volvió a representar después de mucho tiempo en las ‘ventanas’ de clasificación para la Copa del Mundo de China.

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En uno de sus equipos de Italia.