Todd Merritt: Ayuda puntual en Cáceres de un americano vinculado

Todd Merritt: Ayuda puntual en Cáceres de un americano vinculado
Todd Merritt, en su debut en la Liga con el Cáceres, temporada 93-94 (Foto: El Periódico Extremadura).

Javier Ortiz Pérez

Hubo una tendencia en los 90 que no ha tenido apenas continuidad en la actualidad: los equipos de la Liga tenían vinculados (no filiales, ojo) que, en la segunda categoría (llámese Primera División o EBA) competían con plantillas de buen nivel, en las que había incluso jugadores que podían echar una mano ‘arriba’ eventualmente. Fue el caso del Cáceres, el Plasencia y nuestro protagonista de hoy, Todd Merritt.

Merritt era un excelente ‘4’ para un equipo modesto que necesitase anotación a raudales. Poseía muchos recursos en ataque (tiro a media-larga distancia, rápido penetrador y también fajador). Pero los 2,06 oficiales me parece que son incluso más exagerados de lo habitual en este tipo de datos. Su posición ideal  para poder haber tenido más campo de acción era la de ‘3’.

Con experiencia en ligas menores estadounidenses (CBA, USBL y GBL), el Plasencia le fichó para liderar su ataque y el Cáceres, que en la 93-94 cumplía su segunda temporada ACB, se hizo cargo de su ficha, llamándole a menudo para entrenar. Hizo una gran campaña en la entonces llamada Primera División (se había quitado la ‘B’ de coletilla), con muchos partidos superando los 30 puntos. No hay promedios oficiales de la época, pero seguro que rondó esa media.

En la segunda vuelta le llegaron un par de oportunidades en la máxima categoría gracias a una pequeña lesión de Raymond Brown en una mano.  Estuvo discreto en la vigesimotercera jornada ante el OAR Ferrol (4 puntos y 3 rebotes en 15 minutos) y mejor en la siguiente en la pista del Breogán (10 y 4 en 27). No faltaron ciertas tensiones entre ambos clubs porque cuando el ‘grande’ reclamaba a un jugador del ‘pequeño’, como era el caso, le dejaba muy debilitado para su partido de ese fin de semana. Brown volvió y Merritt no jugaría nunca más en la élite.

A la derecha, en una reunión de antiguos jugadores de Mississippi State.

Sí en España: en EBA con el Calpe (96-97) y unos meses en Alicante al principio de la 97-98. Perdió ahí una gran oportunidad. Lo estaba haciendo bien en lo suyo (15,1 puntos con un enorme acierto en el triple, 53,2%) cuando dio positivo por cannabis, vaya por Dios, y fue cortado. Terminó sus días como profesional en Portugal, siendo su último equipo el Ovarense en 1999. En toda su carrera solo jugó en otro país, incluso antes de venir a España: Puerto Rico.

A Merritt cuesta seguirle la pista a raíz de su retirada. Ha aparecido en alguna reunión de antiguos jugadores de su universidad, Mississippi State, donde agotó el ciclo de cuatro años (1987-91) antes de entrar en la segunda ronda del ‘draft’ de la CBA. Ahora parece que es uno de los propietarios de Merritt Well Drilling and Pump, una contrastista de perforación de pozos en su localidad natal, Albany (Georgia).

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