Kenny Adeleke: Los 11 partidos donostiarras de un trotamundos

Kenny Adeleke: Los 11 partidos donostiarras de un trotamundos

Javier Ortiz Pérez

¿Qué ocurrió para que Kenny Adeleke abandonase súbitamente la disciplina del Lagun Aro GBC en la temporada 2011-12 en lo que sería su única experiencia en España? Nada trascendió de aquello más allá de que fue el propio jugador el que, tras apenas dos meses de competición, pidió poder rescindir su contrato alegando “motivos personales”.

Una posibilidad es que no estaba contento con los minutos que le estaba otorgando Sito Alonso (10:13 de media, la más baja de toda su carrera), pero nada se dijo sobre aquello explícitamente. Su rendimiento estaba resultando correcto, haciendo más o menos lo que se esperaba de él: anotar lo que le llegaba debajo del aro (4,6 puntos) y rebotear muchísimo (4,3, lo que da una gran proyección en caso de haber jugado más). Al equipo le estaba costando arrancar, con un balance 4-7 en los 11 partidos que terminaría sumando Adeleke.

Con los Sonics.

Hubo muchas camisetas antes y después de la donostiarra en su carrera. Nacido en la capital de Nigeria, Lagos, se crió en Brooklyn y fue una estrella del ‘high school’ neoyorquino. Su carrera universitaria transcurrió en dos centros: Hofstra (2001-04) y la más reconocida Hartford (2005-06). Siempre con muy buenos números, incluyendo varias nominaciones como mejor jugador de su conferencia. Sin embargo, debió decepcionarle mucho no entrar en el ‘draft’ y ser cortado en la pretemporada con los Seattle Supersonics,  lo que le abocó a una variadísima carrera internacional, siguiendo el tópico del trotamundos.

Ese recorrido empezó en Israel (Hapoel Galil Elyon) y continuó en Turquía (Banvit y Haccettepe), Bulgaria (Lukoil), Italia (Napoli), China (Shanxi Zhongyou) y Ucrania (Dnipro). Fue entonces cuando fichó en España. Su llegada se produjo en principio a prueba para un contrato temporal de sustitución de Yaroslav Korolev, pero gustó tanto su intensidad que se le decidió firmar un contrato hasta final de temporada que, como hemos dicho, no cumpliría. “Estoy aquí para demostrar que estoy capacitado para jugar, dar energía e intensidad a la defensa y dar el cien por cien”, dijo en su presentación.

En la actualidad.

Desde San Sebastián se marchó de nuevo a Ucrania (Cherkaski), China (Henan Jiyuan), la liga de desarrollo (Springfield Armor), República Dominicana (Metros de Santiago), Turquía (Vestelspor Manisa, Final Genclik), Uruguay (Club Goes), Venezuela (Trotamundos de Carabobo), Puerto Rico (Atenienses de Mataí), Filipinas (Phoenix Fuel Masters), Líbano (Hekmeh), México (Fuerza Regia) y Chile (Español de Talca, su última parada en 2018 con 35 años). Ni una sola vez repitió equipo respecto a la campaña anterior. Esto puede indicar una cosa y la contraria: o bien que no tenía problema para adaptarse a los sitios y no le importaba cambiar o bien que le costaba enormemente durar en el mismo lugar.

Mirando su perfil de Twitter se ve que ha regresado a Estados Unidos y que sigue muy vinculado al baloncesto, sobre todo en cuanto al desarrollo de jóvenes talentos procedentes de África.