Anthony Stacey: Grande la LEB con dos incursiones en lo más alto

Anthony Stacey: Grande la LEB con dos incursiones en lo más alto
En su etapa universitaria.

Javier Ortiz Pérez

Hay muy pocos casos de jugadores norteamericanos, y más en este siglo, que puedan atesorar un dato tan llamativo: la carrera de Anthony Stacey se desarrolló íntegramente en España. Y no fue poco tiempo, ya que fueron diez años consecutivos. El matiz es que sus cualidades fueron mucho más apreciadas en la LEB que en la actualmente denominada Liga Endesa, donde solo dispuso de dos breves oportunidades: Alicante 2003-04 (11 partidos) y Murcia 2006-07 (6).

Por el contrario, pocos pueden discutir que se trata de uno de los mejores exteriores de la historia de la segunda categoría desde que inauguró un nuevo modelo mediados los años 90. Stacey era el típico americano resolutivo, líder siempre en equipos ‘grandes’, decisivo en la consecución de ascensos y muy querido por sus aficiones. Mezclaba bien la capacidad técnica con un físico explosivo con su 1,93.

Nacido en Ohio, en su carrera universitaria no se movió de allí y fue bastante buena en Bowling Green, pero batir varios récords del centro no le sirvió para entrar en el ‘draft’ que le correspondía, el de 2010. Intentó meter cabeza en la NBA, cómo no en los Cleveland Cavaliers, pero no lo logró, y fue entonces cuando eligió España, una decisión que le marcaría. “Yo estaba en el torneo europeo de Hungría y mi primer entrenador en España, que fue José Luis Abós, me vio jugar y me ofreció un contrato. Tenía ofertas de Turquía, Israel y Rusia, pero entonces pensé que España era la mejor opción para mí. Después de ser cortado por los Cavaliers, yo quería seguir jugando y Europa era una muy buena opción para mí, y además mi agente en aquellos años, Delaney Rudd, sabía que la LEB era una buena competición”, contaba en 2010 en Basketme.

Celebrando el ascenso en Manresa en 2002.

Así es que el Drac Inca del añorado Abós fue su primer destino en España, siguiéndole después el Manresa (2001-02), con el que lograría su primer ascenso. El año siguiente repitió en las filas del Murcia, “una de mis ciudades favoritas”. “Cuando Felipe [Coello] cogió el equipo, simplemente nos conjuntamos como equipo, la gente comprendió su rol y él dejó muy claro el papel de cada uno de nosotros (…) Había una gran química en ese equipo. Solíamos salir a comer juntos casi siempre después de los partidos, y solíamos ir a las casas de los demás a ver partidos de fútbol. Todas nuestras novias y mujeres se llevaban muy bien y a veces cocinábamos para los demás. Cuando jugábamos fuera, todas nuestras mujeres se juntaban para escuchar los partidos por la radio (viendo lo que dice Anthony, pienso en la mujer como elemento "cohesionador" de grupos; en las novias y mujeres de los jugadores como el pegamento de aquel equipo). Lo pasamos muy bien juntos y todos en el equipo nos llevábamos muy bien, hicimos un montón de cosas juntos y también salíamos por la noche todos juntos”, apuntaba.

Lo curioso es que, según contaba, Murcia no le ofreció la renovación, pero sí tuvo la oferta ACB de Alicante, donde duró poco. “Perdimos a Pablo Prigioni, que se fue al Tau en pretemporada, empezamos la liga muy mal y fui cortado”, lamenta. De vuelta a LEB con el Algeciras, donde se volvió a sentir importante durante año y medio. También regresaría al Drac Inca en la 2005-06, continuando en Melilla (2006-07), Cantabria (2007-08), otra vez Inca (2007-08) y León (2008-09). 289 partidos en la LEB para 12,4 puntos de media.

Entre medias, regresó a Murcia para su segunda etapa en la máxima competición, iniciada la 2006-07, para ayudar al equipo en su lucha por la permanencia: “Aquellos momentos fueron geniales. Mi buen amigo Xavi Sánchez y yo realmente ayudamos al equipo a salvarse y seguir en ACB. Estábamos en una situación muy mala pero fuimos capaces de seguir luchando y de ganar algunos partidos muy importantes. Me sentí muy orgulloso de ganar a Alicante aquel año, porque ellos me cortaron un par de años antes y pensé que era la venganza perfecta”. Y es que sus números ACB fueron mejores en Murcia que en Alicante años atrás: en menos tiempo (21 minutos por 27) anotó más (10,5 a 8,7) y con mejores porcentajes.

Se retiró sin haber jugado un minuto como profesional fuera de España. En los últimos años ha enfocado su carrera hacia los banquillos: después de dirigir a un par de equipos de ‘high school’, desde 2015 es asistente en su ‘alma mater’, Bowling Green. Cuando Abós falleció en 2014 demostró el gran cariño que le tenía con un mensaje de condolencia en Twitter (@astacey34). Al fin y al cabo, fue un hombre que le cambió la vida.

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