Bojan Popovic: Prestigio, pero entre el fiasco y la intrascendencia en España

Bojan Popovic: Prestigio, pero entre el fiasco y la intrascendencia en España

Javier Ortiz Pérez

No puede considerarse España un lugar feliz para la carrera de Bojan Popovic, un talentoso base serbio que pasó con más pena que gloria por tres equipos de la Liga Endesa en tres temporadas. No guardan especialmente buen recuerdo de él en Unicaja, donde en la 2007-08 se hizo una apuesta fuerte por él que no funcionó en absoluto. Posteriormente, estuvo a mejor nivel en San Sebastián (2008-09) y culminó su ciclo con dos contratos temporales en Alicante y Sevilla (2010-11).

Puede ser una impresión particular, pero se trata de un jugador que ha pasado muy rápidamente al olvido, y eso que por ejemplo puede presumir de haber logrado una medalla de plata con su selección en el Eurobasket de 2009, perdiendo la final contra España. Era un tipo de un gran cartel cuando llegó a Málaga: nacido en Belgrado, se formó en el Zeleznik y jugó realmente bien en el Dínamo de Moscú, ganando primero la ULEB Cup del 2006 (17 puntos sin fallo saliendo del banquillo en la final ante el Aris) y después disputando la Euroliga.

En Unicaja 2007-07 (Foto: acb Photo).

Era habitual en las convocatorias de Serbia y Sergio Scariolo y el club andaluz confiaron en él como sustituto de alguien tan superlativo como Pepe Sánchez, y ahí quizás empezó a venir el problema: en las odiosas comparaciones. Desde el inicio no se le vio cómodo llevando el timón de un equipo que perdió más partidos de la cuenta y tuvo dificultades para meterse en los ‘playoffs’.  Popovic promedió solo 4,6 puntos y 1,2 asistencias en 15 minutos, mostrando además un tiro de tres bastante endeble (29%).

Aunque dio la sorpresa en cuartos de final eliminando al Madrid (pese a ser primero contra octavo de liga regular), el Unicaja no fue más allá de semifinales. Como había firmado dos años (con opción a un tercero), se optó por buscarle una cesión a nuestro hombre, que conservaba, pese a todo, un buen cartel. Se interesaron Granada y Fuenlabrada, pero fue el Gipuzkoa Basket quien se lo llevó. En un recién ascendido dispuso de más minutos y brilló más (5,5 puntos y 1,8 asistencias en 21 minutos). No fue suficiente como para que Unicaja optase por ejecutar la renovación y terminó en el Lietuvos Rytas. Allí estuvo tan bien que llegó a ser jugador del mes en la Euroliga (octubre).

Con el Alicante 2010-11 (Foto: acb Photo).

La 2010-11 fue turbulenta para él: firmó con el Partizán de su ciudad, pero a los 20 días rompió el contrato por una falta de adaptación que debió ser flagrante. Acabó en el Efes temporalmente, la misma fórmula que emplearía en el Meridiano Alicante (11 partidos) y el Cajasol (12, supliendo a Earl Calloway), donde no hizo nada relevante. Acabaría su etapa ACB con 91 encuentros, 5,1 puntos y 1,6 asistencias (16:20 minutos).

Quién sabe si como revancha a lo sucedido en el Partizán, firmó con el Estrella Roja a continuación, pero tampoco se asentó. Su estancia en sus tres últimos equipos también fue breve: el Lukoil búlgaro, el Ploiesti rumano y el Trefl Sopot polaco. En 2015, todavía bastante joven (32 años) se retiró.

Aunque no sea en los banquillos profesionales, desde entonces no ha estado desvinculado del baloncesto y, por ejemplo, fue uno de los organizadores de la liga NBA Junior en Belgrado.

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Imagen de 2017.