Marcus Arnold: Retirada a los 30 con el Fuenlabrada

Marcus Arnold: Retirada a los 30 con el Fuenlabrada
En el Fuenlabrada 2013-14.

Javier Ortiz Pérez

Un caso no habitual, pero tampoco extraño del todo: los 33 partidos de Marcus Arnold que disputó en Fuenlabrada en la temporada 2013-14 fueron los últimos que jugó a nivel profesional cuando todavía estaba a una buena edad para seguir exprimiendo el baloncesto. Acababa de cumplir 30 años y decidió que su vida a partir de entonces tenía transcurrir por otros derroteros.

Arnold había tenido una temporada simplemente discreta en el Fernando Martin: 7 puntos y 4 rebotes en 19 minutos en pista sin mucha necesidad de tener el balón y asegurando bastante sus acciones cuando le llegaba (58% en tiros de dos puntos y solo dos triples lanzados en total). Y es que respondía al prototipo de ‘5’ que, sin ser un ‘siete pies’, sí podía luchar contra cualquiera a base de corpulencia.

Su año fue de más a menos. La mayor parte de sus encuentros más brillantes se concentran en el primer tercio de la competición, con mención especial a los 21 puntos, 13 rebotes y 3 tapones en la victoria en la cancha del Joventut. La recta final fue especialmente penosa para él, perdiendo la titularidad, con el equipo perdiendo bastantes partidos y seguramente descontento de todo lo que estaba pasando. Luis Casimiro, que había sustituido a Chus Mateo, le dio solo 4:04 en el que sería el partido final de su carrera sin que trascendiese si había ahí un divorcio entrenador-jugador o simples problemas físicos. Durante la campaña solo se perdió un partido por una rotura fibrilar. El caso es que Eloy Vargas y Moussa Diagne le rebasaron en la rotación.

Formado entre la universidad de Illinois State y la de Illinois (hay que ver lo que le costaba al muchacho moverse de casa, ¿no?, su carrera en Europa había transcurrido anteriormente sobre todo en la República Checa. Allí, tras llegar al Ostrava en 2008, protagonizó la relativa rareza de que, siendo norteamericano, permaneció tres  temporadas consecutivas en el mismo equipo, el Pardubice (2009-12), donde fue muy querido a base de números más que aceptables. Hasta fue seleccionado para el All Star de la liga en un par de ocasiones. De ahí pasó al Aliga Pertkim. Los 10,2 puntos y 5,6 rebotes en la máxima categoría turca fueron su aval para que el ‘Fuenla’ le fichase a última hora, poco antes de iniciar la Liga Endesa, en sustitución de un Taylor Smith que no había convencido en pretemporada. En el club madrileño le recordaban bien por haberse medido a él en la Eurochallenge de 2011-12.

Foto en su perfil de LinkedIn.

A la hinchada le gustaba su actitud y juego explosivo y él lo agradeció siempre con elogios: “Los seguidores de Fuenlabrada son fantásticos, nos transmiten fuerza y tratan de ayudarnos a ganar el partido, son como un sexto jugador. Me gusta cómo se viven los partidos en la Liga Endesa, tanto en casa como en los partidos que hemos tenido fuera he visto un gran ambiente”, comentó al mes y medio de llegar.

¿Qué pasó por su cabeza para dejar el basket? Podía haber continuado consiguiendo un contrato aquí y otro allá hasta que ya no tuviese más remedio que saltar a la ‘otra vida’. Y sin embargo, colgó las botas para asentarse definitivamente en su Chicago natal y tener una vida anónima. Encontró rápido un trabajo como especialista en distribución de almacenes en la empresa McMaster-Carr, según su perfil de LinkedIn.

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