Juanma Villegas: El solitario minuto de un anotador zurdo

Juanma Villegas: El solitario minuto de un anotador zurdo

Javier Ortiz Pérez

Aseguran quienes le vieron jugar que Juanma Villegas era un anotador salvaje, de esos que clava una suspensión tras otra desde cinco metros. Tenía además el encanto de los jugadores zurdos que no sabes por dónde te van a salir. Y, como a Javier Imbroda no tenía complejos, realizó con él una apuesta espectacular en la temporada 90-91 para su Mayoral Maristas: le sacó de la Segunda División, lo que sería la actual LEB Plata, para inscribirle en la primera plantilla de la hoy denominada Liga Endesa.

Fue entonces cuando el siempre manido ‘factor suerte’ intervino: Villegas tuvo una extraña lesión que le impidió apenas jugar en el conjunto malagueño. Solamente llegó a disputar un encuentro oficial: en la tercera jornada ante el Joventut. “Salí al final para marcar a Villacampa”, recuerda hoy en día. Un minuto es su bagaje en la élite, porque luego ya ocurrió el infortunio de la lesión y su puesto fue ocupado por Albert Illa.

En aquel baloncesto solía suceder que había jugadores que empezaban muy tarde en el baloncesto, pero su caso es algo exagerado, lo que le da doble mérito: hasta los 17 años no se pasó al deporte de la canasta en el Club Baloncesto San Fernando de su localidad natal. Él no hace una lectura tan negativa de ese retraso. “Había practicado balonmano y atletismo con anterioridad, desde los 10 años, así es que eso me dio un fondo físico que me acompañó toda mi carrera”, asegura.

Con el Mayoral Maristas 90-91.

Su camino hasta Málaga fue distinto al de los jóvenes que solía captar el dúo Imbroda-Jacinto Castillo cuando los veían destacar en Andalucía y el resto de España. De hecho, nuestro protagonista ya tenía 23 años cuando consiguió que el Mayoral Maristas se fijase en él gracias a una serie de actuaciones desconllantes en Segunda. “Había hecho buenas temporadas en San Fernando y en verano, antes de fichar, me llamaron por si quería ir a probar en unos partidos que se disputaron contra el POP 84 [denominación entonces de la Jugoplastica de Split) y la selección de Finlandia. Después de estos encentros se pusieron en contacto conmigo para ficharme”, apunta.

Fue la oportunidad de su vida, pero entonces ocurrió la desgracia. “Tuve una lesión muy extraña que los médicos nunca supieron que fue. Tal como vino, se fue, pero me tuvo apartado de las canchas casi 6 meses”. De hecho, aunque no pudo demostrar su valía en la máxima categoría, pudo seguir jugando sin dificultades. Aquella misma temporada 90-91 la acabó de vuelta a casa en San Fernando y también pasaría por Loja (Primera B), Algeciras (Primera B y EBA), Los Barrios (Segunda) y La Isla San Fernando (Primera Autonómica). “De todos guardo un grato recuerdo”. Alternando las posiciones de ‘3’ y ‘4’, considera que, además de la anotación, su especialidad era el rebote de ataque.

Lo de ‘enchufar’ no parece habérsele olvidado en todo este tiempo. En 2010 disputó el Memorial Juanma Clavaín y anotó 20 puntos, 15 de ellos en el tercer cuarto. Actualmente trabaja como soldador en los astilleros de Navantia.

En el Memorial Juanma Clavaín (Foto: deportedelaisla.com)