Héctor García: Tirador que alternó la élite con la LEB

Héctor García: Tirador que alternó la élite con la LEB

Javier Ortiz Pérez

Héctor García fue uno de esos jugadores ‘a caballo’ entre la LEB y la actualmente denominada Liga Endesa. Su papel era distinto en una y en otra: mientras que en la ‘segunda división’ se erigió en anotador nacional de referencia, en la máxima categoría fue más bien un hombre de ‘segunda unidad’, destinado a dar descansos y a abrir defensas como recurso.

Nacido en la localidad madrileña de Villaviciosa de Odón, dio sus primeros pasos en el basket en el colegio Virgen del Bosque, ya cerrado, y el Real Madrid le captó pronto para sus categorías inferiores. Cuando llegó a la edad senior jugó dos temporadas en el Canoe en Liga EBA (96-98), regresando al club blanco para integrarse en su filial y debutar en la élite un 6 de diciembre de 1998 en una victoria clara ante el Covirán Granada.

Lucentum Alicante, quizás su mejor etapa (Foto: acb Photo).

En las categorías inferiores de la selección española, Ángel Pardo le puso de mote ‘El Torito’ por su exuberante estado físico, pero lo que más le distinguió en su carrera fue el tiro exterior. Podía anotar de lejos y de media distancia con pasmosa facilidad y sobre eso sustentó su trayectoria. Lanzó dos veces a canasta en los 2:02 en los que estuvo en pista, pero no acertó. Aquella campaña jugaría un par de partidos más con el primer equipo.

El siguiente ciclo en su carrera fue curioso: tanto con el Ourense (99-2000) como con el Lucentum Alicante (2001-02) fue bastante protagonista en los ascensos ACB, jugando en ella con ambos. Más continuidad tuvo a orillas del Mediterráneo, donde permanecería cuatro temporadas en total y probablemente dio su mejor medida. “Cada año conseguimos metas diferentes, quizás el año de la Copa y el Ascenso fue una temporada increíble aunque también recuerdo con alegría el año que conseguimos la salvación después de no haber empezado muy bien la liga, fue algo inesperado. Pero la verdad es que tengo recuerdos muy gratos de Alicante”, comentó en Lucentum Blogging. Aquellos buenos años le ayudaron a un efímero regreso a la ‘casa blanca’, donde jugaría 15 partidos más en la 2005-06 para cerrar los 143 en lo más alto.  (6,2 puntos en 16 minutos de media en pista).

Acción defensiva con el Real Madrid (Foto: Gigantes del Basket)

Luego regresó a su papel de hombre clave en favoritos para el ascenso en LEB, pero no sumaría ninguno más ni con Breogán (2006-08) ni con Melilla (2008-10). Su última campaña en activo en categorías federativas fue la 2010-11 en el Illescas, en Plata, donde todavía le daba para promediar 12,2 puntos en 25 minutos. Pero por lo que parece a partir de ahí no quiso ‘estirar el chicle’ y se echó a un lado con 33 años. Desde entonces se ha mantenido en un segundo plano, dedicado a distintas actividades empresariales.

García tiene fama de serio y tímido, aunque en abril del 2004, en una entrevista para ‘Gigantes del Basket’, se mostraba más relajado. “En el vestuario del Madrid aprendí la maldición del escolta nacional: Alberto Herreros, Alberto Herreros… Llegué a Ourense y me encontré a Joan Peñarroya. ¡No, yo no quiero quedarme calvo!”, bromeaba. También ahí terminaba reconociendo que era seguidor del Atlético de Madrid en fútbol por su padre ‘colchonero’. Otra curiosidad familiar: su hermano Hugo también llegó a debutar en la élite, en su caso 5 partidos con el Forum Valladolid en la temporada 2000-01. Los ‘piques’ infantiles entre ambos a ver quién enchufaba más debieron ser épicos. Y le gustaba llevar el número 13 porque “siempre está libre”.

Con el Breogán.