Lamar Odom: Lo suyo en Vitoria no podía funcionar

Lamar Odom: Lo suyo en Vitoria no podía funcionar
Uno de sus tres partidos con el Baskonia.

Javier Ortiz Pérez

¿De verdad alguien pensaba que eso podía salir bien? Este mes se cumplen seis años del fichaje de Lamar Odom por el Baskonia y la pregunta todavía retumba en algunas cabezas. ¿Cómo es posible que un club tan tradicionalmente sabio se metiese en una operación así? El resultado de la aventura de la antigua y acabadísima estrella de la NBA fue catastrófico: un partido en la Liga Endesa y dos en la Euroliga con solo una canasta anotada en 23 minutos en total, una bandeja contra el Valencia Basket.

Se veía que Odom, por mucho que proclamase lo contrario a su llegada, no estaba en condiciones. De hecho, aquellos fueron los últimos encuentros oficiales de su azarosa carrera profesional, jalonada de grandes momentos (dos títulos de la NBA y un Mundial, por ejemplo) pero también de una constante polémica fuera de la pista. Las ‘distracciones’ en las que cayó un chico nacido en una familia humilde de Queens casi nunca afectaron su rendimiento, pero, viendo la clase que tenía, también a menudo se ha pensado que pudo haber llegado mucho más alto. De hecho, nunca llegó a ser seleccionado para el All Star. A menudo se ha aludido a que perdió a su madre por un cáncer cuando él tenía solo doce años, una tragedia que revivió con la ‘muerte súbita’ de su propio hijo de cinco meses.

Con la universidad de Rhode Island.

El contexto en el que el jugador llegó a Vitoria no permitía ser demasiado optimistas. Tras salir de los Lakers en el 2011, había completado dos discretas campañas en Mavericks y Clippers. En Dallas llegó a ser asignado al equipo filial de la entonces denominada D-League, consiguiendo el rechazo constante de sus compañeros por su actitud. Tampoco tuvo buen entendimiento con el que había sido el gran valedor de su llegada, el propietario Mark Cuban, al que seguro que con el tiempo le escoció terriblemente haber dado una primera ronda del ‘draft’ a cambio. Parece que Lamar añoraba la ‘farándula’ de Los Angeles, donde años atrás se había convertido en carne de ‘gossip’ por su fallida relación con Khloe Kardasian, y allí que regresó con los Clippers, el equipo en el que había iniciado su carrera en 1999 como número 4 del ‘draft’. Sus números siguieron cayendo en picado.

Llevaba casi un año sin jugar cuando se incorporó al Baskonia con muy buena cara. “La percepción de que había perdido el amor por el juego es lo que me ha traído hasta aquí”; “a veces un equipo necesita un desfibrilador”; “Vitoria es el sitio perfecto para simplificar mi vida y me pueda hacer la pregunta de "¿Quién es Lamar Odom?”;  “Quizá me guste esto tanto que me quede aquí para siempre. No tengo prisa por seguir a Scola o Splitter a la NBA”; “Cuando Sergio Scariolo, la organización y yo decidamos, estaré listo. Me encuentro genial”; “¿Motivación para fichar por el Baskonia? El basket, la vida, un nuevo comienzo, un nuevo entorno era importante”; “Hablé con Pau Gasol. Entendí que tenía una buena relación con Sergio. Es una de las principales razones por las que estoy aquí. La tradición de Baskonia y que Sergio estaba aquí. No salí de mi habitación con dudas. Y 48 horas después estaba aquí”; “Hay que entender que no todo gira entorno a ti. Debes apreciar el juego, ser humilde en todo lo que hacemos o lo que somos”; “No puedes juzgar siempre a una persona por lo que ves por televisión. Si me conocéis fuera de la de pista, me apreciaréis tanto como yo a vosotros”; “Sé que mi mente, mi cuerpo y mi espíritu me dirán cuándo estaré preparado”. Su presentación estuvo llena de frases que luego se demostrarían sin mucho contenido.

Dos anillos en los Lakers.

Tras varios intentos de ser productivo para el equipo, su espalda hizo ‘crack’ muy pronto y él decidió rescindir el contrato rápidamente. “Ahora en Vitoria y en Baskonia tengo un hogar que me espera; es un lugar al que siempre volveré”. En fin. Años después, Quique Peinado citó en ‘Gigantes del Basket’ unas palabras del periodista Miguel Ascenzo, del que se aseguró que fue la persona que más trató a Odom en Vitoria: “Lamar llevaba una mochila pesadísima que no sabía gestionar. Era una magnífica persona que no podía con todo lo que llevaba a la espalda. Estaba superado. Él vino a Vitoria, que es poco más que un pueblo, para empezar de cero. Pero era imposible. Aquí había hasta paparazzi persiguiéndole. Cada foto que salía en TMZ la tenía en su móvil al momento. La relación con su mujer. Era un tío preocupado por todas esas cosas y que solo hablaba de su barrio: de sus amigos muertos en tiroteos, de las drogas, de su vida allí… Y aquí estaba solo y se refugió en lo que no debía. No tenía la frialdad ni la personalidad para manejarlo. Era una rueda que le devoraba. Y luego, que su cuerpo no le respondía y no podía jugar. Vio cómo estaba dejando de ser lo único que había sido en la vida: jugador de baloncesto”. El reportaje entero es muy recomendable.

El resto de la historia es muy conocida: al poco tiempo fichó por los Knicks, seguro que por su amistad por Phil Jackson, pero no llegó a jugar un solo minuto con ellos. Y en 2015, el colapso en un prostíbulo tras consumir diversas drogas. Salió adelante milagrosamente y desde entonces parece haberse alejado un poco del infierno. Sus intentos de volver al baloncesto, aunque fuese en la liga china, filipina o en el BIG3 del rapero Ice Cube no han llegado a ninguna parte. 

Resulta increíble que un jugador tan inteligente y generoso en la pista haya tomado decisiones tan poco juiciosas fuera de ella.

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